
Algodón, bull, chenille y panamá son sólo algunos de los géneros que pueden utilizarse para la casa; aquí una guía para que conozcas las características de cada uno
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ALGODÓN.
Los tejidos naturales de algodón como seda, lana y lino pueden ser buenos para fundas porque brindan un aspecto natural. Los especialistas recomiendan, sin embargo, tejidos con un porcentaje de material sintético para que sean más resistentes y fáciles de lavar. En cuanto a las fundas, es fundamental el prelavado, ya que pueden encoger hasta un 3 por ciento. Una desventaja es que con el tiempo suelen perder color.

CUERINA.
Es relativamente económica, resistente y fácil de limpiar. Se consigue de las más diversas variedades y calidades, nacionales e importadas. La contra es que suele ser fría, resbaladiza y, en verano, "pegajosa". Todo depende de para qué mueble se utilice.

CHENILLE.
Es una tela aterciopelada muy utilizada por su suavidad al tacto y aspecto elegante. Hay casas que importan chenilles italianos de excelente calidad y bien diferentes a los nacionales. Es resistente y queda muy bien en muebles clásicos.

BULL.
Es lo más recomendable en materia de fundas, porque tiene una excelente caída y se adhiere perfectamente a la estructura del sillón. Además, se puede lavar en el lavarropas.

JACQUARD.
Es un género caro, pero los tapiceros lo recomiendan especialmente para tapizar sillones por su adaptabilidad, cuerpo, buen peso y gran resistencia.

PANAMÁ.
Otro gran favorito para fundas, sobre todo por ser una mezcla de algodón y poliéster que se consigue hasta de 3m de ancho. Posee un tipo de tejido en el que los hilos de la trama se cruzan de forma pareja por pares, con lo cual ofrece un aspecto muy prolijo.

TERCIOPELO.
Se trata de una tela gruesa con trama de distintas variedades de acuerdo con el corte de pelo. Se caracteriza por absorber la luz del ambiente. La única desventaja es que puede adquirir brillos, y además se requiere un tapicero de mucha experiencia para manipularlo.

LONETA.
Dentro de las opciones económicas es, sin duda, la mejor alternativa. Se trata de una tela resistente, sólida, fuerte y de gran densidad. Hay tanto géneros lisos como estampados, y las fundas pueden lavarse a mano.






