
Cuando el pasado se vuelve presente
El estilo colonial nunca deja de renovarse y se adapta a las necesidades que impone la vida actual. Todos sus secretos
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Según señalan los expertos, el estilo colonial hispanoamericano nació en Santo Domingo, en 1532. Se lo define como la fusión de las tendencias europeas de aquella época con la cultura indígena. Esta se hace presente a través de la incorporación de motivos alusivos a la flora y la fauna autóctonos.
Cada región le imprimió su sello propio. El Imperio Incaico, por ejemplo, era rico en oro y plata. Por eso sus colonizadores incorporaron esos metales. Sin embargo, en el sur de América no era sencillo hallarlos. Lo mismo ocurría con la madera: la más empleada era el algarrobo. Se construían muebles de líneas puras y bien funcionales. En cambio, enlos actuales Bolivia y Paraguay, se la encontraba en gran cantidad. Por eso eran más trabajados.
Si bien se puede hablar de un estilo colonial, es importante tener presente que existían varias vertientes que no dependían exclusivamente de lo regional. Las diferencias residían en el poder adquisitivo de los habitantes de las colonias. Así, los más acaudalados se hacían traer los muebles desde Europa o, en su defecto, se los confeccionaban siguiendo los diseños del Viejo Continente. Esas copias se realizaban de acuerdo con los materiales y posibilidades que existían en estas tierras. Las sillas, por ejemplo, eran tapizadas en brocatos y sedas labradas, generalmente de estilo barroco, y las camas venían con dosel.
El mobiliario de las zonas rurales tenía sus características. De él descienden los actuales enseres rústicos y de campo que podemos incorporar a nuestro hogar: sencillos, sin tallado ni torneado, en maderas de tonos oscuros. Valen como ejemplo la mesa de corte, formada por cuatro patas, con tapa de tronco de árbol y escasa altura; la silla matera, más baja que las habituales; la mesa frailera...
Estos muebles solían tener las patas tijera o en cruz, lo que permitía que se plegaran. ¿A qué se debía? Según algunos expertos, era para que se pudieran trasladar hacia la ventana, buscando la luz. Así era más fácil su transporte.
El estilo frailero utilizaba maderas en tonos oscuros. Las mesas eran extensas y angostas (de hasta 3 m de largo x 0,70 m de ancho), con tapas de poco espesor y patas delgadas, con un travesaño de hierro uniéndolas. En las sillas, las dos patas traseras se prolongaban para formar el respaldo.
Manos a la obra
¿Es posible hoy realizar una decoración colonial sin que genere un aspecto de anticuado ? La respuesta es sí.
Lo importante es tener en cuenta que no se necesita decorar todo el ambiente o la casa en este estilo, sino que se le pueden dar pequeños toques que brinden reminiscencias de nuestro pasado. Por eso, con algunos detalles alcanzará.
Por ejemplo, las paredes en blanco constituyen un detalle ideal que puede ser complementado con objetos como candelabros o candeleros plateados.
Otra opción tiene como protagonistas los pisos. Estos solían ser de cerámicos, tipo damero. Combinados con lámparas de hierro, otorgan el toque justo. Hay ciertos elementos que también aportan lo suyo, como los marcos de cuadros trabajados en dorado y plateado. Los briseros (recipientes que permitían mantener las velas encendidas) también sirven para colocar en la repisa.
Asimismo, se puede exhibir la vajilla antigua de porcelana en un mueble restaurado. Sobre el cristalero, caminos de hilo o puntilla. Las cortinas ayudarán a recrear un ambiente colonial.
Respecto de los muebles, hay que tener en cuenta dos aspectos. Por un lado, si se desea incorporar enseres coloniales urbanos, los decoradores recomiendan que sea en el marco de una combinación con otros estilos. El auge del colonial se produjo durante el período barroco y la tendencia actual marca todo lo contrario: el minimalismo. No hace falta un juego de muebles antiguos: simplemente se puede incorporar alguno de los enseres que brinde un aire autóctono a la vivienda. Por ejemplo, dos sillas tapizadas en terciopelo o seda labrada en un ángulo del comedor. Otra opción: una mesa de arrime con cajones (elementos representativos de ese período), en el living. Un arcón en madera con diseños de flores y pájaros, motivos tan difundidos por aquella época, conjuga bien como mesa ratona en un entorno étnico. Para destacarlo, nada mejor que luces dicroicas que emitan haces puntuales sobre él.
En cambio, resultan ideales para combinar con la tendencia country los muebles coloniales rurales. En comedores y salas de estar son adecuados. Pero, además, pueden colocarse en un quincho, el jardín, o en una galería cubierta. ¿Cuáles? Una mesa frailera, perfecta para grandes asados, una mesa de corte o una silla matera.
FUENTES CONSULTADAS: Decoradora Mónica Caballer: (15)5323-4003. E-mail: monicaballero@hotmail.com Gustavo Boccazzi diseños: Uriarte 1411; 4832-7444; E-mail: gboccazzi@movi.com.ar Página en Internet: http://www.gustavoboccazzi.com Estilos Coloniales: Avda. Scalabrini Ortiz 776/780; 4774-0842. Antaño interiores: Avda. Luis María Campos 875; 4772-7023. Aldana: Cabildo 3449; 4702-1743. Renovation: Libertad 1240. Casa Taller de la pintora Gloria Audo: 4300-3461. Asesoramiento: decoradora Mónica Caballero, Gustavo Boccazzi y Sra. Página de Internet consultada: http://www.casantigua.com.ar
Modelos y Precios
- Alacena: en madera de pino maciza, entre $ 65 y 180 (Aldana).
- Biblioteca: en madera de pino, entre $ 65 y 85 (Aldana).
- Silla: en madera de pino tea reciclada, $ 90 (Gustavo Boccazzi).
- Silla: en madera de cedro, con respaldo y asiento tapizados en jacquard, $ 220 (Estilos Coloniales).
- Silla: en madera de cedro, con asiento y respaldo en suela grabada y patas torneadas, $ 180 (E. Coloniales).
- Silla: barroca, con laterales salomónicos, $ 700 aproximadamente (Antaño Interiores).
- Sillón: Savonarola, en madera de cedro tallada y asiento de suela grabada, $ 290; banqueta haciendo juego, 220 (Estilos Coloniales).
- Mesa: frailera, en madera de pino tea reciclada, de 2,20
- de largo x 0,94 de ancho, $ 1377 (G. Boccazzi).
- Mesa: en madera de cedro con lustre artesanal, de 1,80
- de largo x 0,90 de ancho, $ 690 (Estilos Coloniales).
- Mesa: de arrime, en madera de pino tea reciclada, $ 420 (Gustavo Boccazzi diseños).
- Mesa: de arrime, en madera de roble, con cajones, $ 750 (A. Interiores).
- Despensero: en madera de pino, $ 130 (Aldana).
- Arcón: en madera de roble tallado, con tapa, $ 650 (Antaño Interiores).
- Cama: de dos plazas, con dosel,$ 1014 (Gustavo Boccazzi diseños).
Exteriores: pautas para ambientarlos
Existen elementos de la decoración interior que sirven cuando se trata de dar un aire colonial a la fachada o galería. Algunas claves:
- Paredes blancas u ocres.
- Pisos dameros o empedrado.
- Faroles de hierro forjado pueden usarse de pared, colgantes o de pie.
- También valen las rejas de hierro: sencillas pero con un motivo central.
- Respecto de las puertas y portones, deben ser en madera oscura.
- El detalle perfecto: un aljibe que funcione como macetero.






