
Cypress Hill
Mañana, en Obras, presentan su último álbum, IV
1 minuto de lectura'
DJ Muggs y B Real saltan descontrolados, rapean con todo su cuerpo. Su arenga logra el efecto deseado: desperezar a los aburridos cuerpos que se acercaron hasta Woodstock 94 con la intención de recrear lo que habían hecho sus padres 25 años antes. Entre el grunge y la explosión electrónica, el hip hop de Cypress Hill se metía como una cuña en la década del 90.
Con IV como caballito de batalla y su eterno pedido de despenalización por tenencia de marihuana, Cypress Hill llega a Buenos Aires por tercera vez. Mañana, en el estadio Obras, el hip hop vuelve a tener lugar en la ciudad.
Hablar de madurez en la banda que encabezan DJMuggs y B Real es perder el tiempo. Pero en muchos aspectos, IV se acerca al sentido de madurez que la mayoría de las bandas busca alcanzar. Como habían anticipado en III, Temples of doom , en este último álbum utilizan las paredes del hip hop para amoblar en su interior una avasalladora suma de elementos y ritmos. Del rock alternativo al más clásico, del rap de los años 80 a las aisladas melodías groovies , de atmósferas jazzy a la música skater, de la socarrona protesta urbana al manifiesto.
Desde su formación en 1988, a manos de los hermanos Sen Dog y Mellow Man Ace, cubanos que cambiaron sus nombres y la Isla por Los Angeles y el hip hop.
Entre el rap y el hardcore y su insistente mensaje en favor de la despenalización por la tenencia de marihuana, la banda no tardó en ganar un espacio en la siempre convulsionada escena hip hop. Sólo latinos primero y yanquis más tarde, el público de Cypress Hill iba creciendo al compás de Light another , Real estate y Trigga happy nigga , que más tarde mutaría en el himno de la banda: How I could just kill a man . Con varios de estos inéditos más Latin lingo , Hard on the pump y Stoned is the way of the walk , entre otros, Cypress Hill graba en 1991 su álbum debut.
Un año más tarde, lanzan el single que los llevaría a estar en boca de todos. Su contenido: The phuncky feel one y How I could just kill a man . Este último pasaría de ser un hit en las radios para estudiantes de Los Angeles a la difusión masiva en Nueva York gracias a la WBLS.
Su primera aparición en el festival Lollapalooza, en 1992, antecede la salida de su segundo CD, Black sunday , que aparece en 1993. Insane in the brain , el primer corte, los muestra más horripilantes, cercanos a un mal gusto exquisito. En una semana alcanzan el primer lugar del ranking y el CD vende más de 3,5 millones.
Un gran año sería 1994. Gira por Gran Bretaña, participación en el Lollapalooza, inclusión del percusionista Eric Bobo y el concierto en Woodstock 94 como punto más alto. Había que mantener el ritmo con un nuevo CD y III, Temples of doom (1995), logró hacerlo, de la mano del exitoso Throw your set in the air y de Killa kill , este último producido por los Wu-Tang Clan RZA y U-God.
Una eterna gira durante 1996, los llevó a distanciarse un tiempo, en 1997, para encarar proyectos solistas. Muggs y su CD Muggs presents... The Soul Assassins ; y B Real y sus colaboraciones con Coolio, Dr. Dre y Method Man. Nueva gira de Cypress Hill y después sí, el encierro en estudios para concebir IV , con la inclusión de Barron Ricks.
De Tequila sunrise a Steel magnolia , este CD los encuentra en su madurez -ahora deben reírse-, con el hip hop que supieron concebir cada vez más abierto a nuevas influencias. Pero basta de palabras, mañana hay que verlos.
Cypress Hill. Mañana, a las 22.
Invitados, Los Látigos, a las 21. En Obras, Libertador 7395. $ 20 a $ 35






