
De Italia con amor: cantinas para comer en familia
Una buena pasta casera, un rico lemoncello, un sabroso tiramisú y una divertida tarantela: conozcan las mejores cantinas para disfrutar del ritual tano en Buenos Aires
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Buena parte de las raíces argentinas desciende de las distintas regiones italianas, herencia que ostentamos con orgullo especialmente en encuentros familiares. Los domingos, por ejemplo, cuando la nona amasa la pasta, el papo prepara la salsa, la mama hace el postre y los chicos ponen la larguísima mesa sobre un mantel a cuadros blancos y rojos. Para encontrar ese mismo espíritu de comunión fuera de casa, sugerimos almuerzo o cena en las mejores cantinas porteñas creadas por familias italianas. ¡A tavola!
Il Vero Mangiare
Miércoles a viernes (noche), sábados (mediodía y noche), domingos (mediodía)
Batalla del Pari 700 (Villa Crespo)
4584-1275
La historia de Il Vero Mangiare se remonta a 1948, cuando Don Pancho Magliocco, su mujer Rosa y su hijo Ángel llegaron a Buenos Aires para abrir su propio restaurante, por el que pasaron grandes figuras argentinas (como Enrique Santos Discépolo, Enrique Cadícamo, Homero Manzi, Tita Merello) e italianas (Luigi Viloresi, Alberto Ascori, Giusepe Farina) y de quienes quedaron los testimonios fotográficos que dan vida a las paredes del restaurante. Hasta 1974 la cantina tenía su sede por Abasto, luego se mudó a Villa Crespo. Hoy es el nieto de Don Pancho, Eduardo, quien regentea esta tradicional cantina en la que se pueden disfrutar ravioles de espinaca y borraja con salsa Don Pancho, caracoles a la burdalesa, conejito al vino blanco, chivito o pollo (a la provenzal, a la calabresa, al oreganato y al ajillo), pulpetines al uso nostro o ranas toro a la provenzal, entre otros platos oriundos de Italia. Otro clásico del lugar es la Picada Italiana (berenjena, zapallito, sopresatta y aceituna, entre otros) y el sambayón, una excelente opción dulce para coronar una cena con todas las letras. La promesa de la casa reza que "para comer bien hay que esperar": todo es fresco, casero, hecho en el momento. La espera, sin dudas, vale la pena.
Il Ballo del Mattone
Lunes a sábados (mediodía y noche)
Gorriti 5737 (Palermo)
4776-4247
Más contemporánea pero con el mismo espíritu tano, Il Ballo del Mattone (algo así como "El baile del ladrillo", tributo a una canción de Rita Pavone y a la picardía de Nueve Reinas , que termina con ese tema) es una trattoria y restaurante que ya cuenta son 5 locales: Il Ballo del Mattone "Originale", "Dúe", "Pizza y Parrilla", "Trinacria Ristorante" y "Trastevere". Son más que cantinas: son galerías de arte, espacio para conciertos en vivo y talleres, además de contar con un programa de radio propio (por FM Palermo 94.7, los sábados de 19 a 21). En un ambiente poblado por recortes de diarios y revistas antiguas, los protagonistas son las piezas de arte y el mobiliario traído del Mercado de Pulgas, además de la heladera mostrador y la cocina a la vista. Si bien el menú va cambiando según la inspiración del chef, siempre se pueden encontrar exquisitas entradas (bruschettas, boconccino de pollo, tagliata de vitello y de salmón), pastas caseras frescas del día (fusiles al fierrito, triángulo negro con tinta de calamar relleno de salmón) y postres para chuparse los dedos (tiramisú con queso mascarpone, tarta de manzana, crema helada con frutos del bosque). Rebosante de alegría, es una inmejorable opción para respirar aromas italianos en el corazón de Palermo.
Don Chicho
Plaza 1411 (Villa Ortúzar)
4556-1463
Martes a viernes (noche), sábado y domingo (mediodía)
Don Chicho es una cantina bien de barrio a la que llegan parroquianos de las más alejadas latitudes. Fue fundada en 1922 por la familia Pace, que mantiene vivo el sueño de sus abuelos desde hace cinco generaciones. Los posters de Chacarita le dan una identidad no sólo futbolera sino también apasionada. A la hora de comer, llegan las barras de distintos clubes, celebridades argentinas y vecinos del barrio en busca de los fusiles hechos al fierrito o los raviolones y sorrentinos elaborados por la abuela Coti, toda una institución dentro de la cantina. Las salsas también son caseras: la infaltable bolognesa, el pesto, el scarparo y la salsa rosa son de las más pedidas. El chivito, el peceto y el pollo salteado (a la calabresa, al ajillo o a la portuguesa) son algunos de los platos más famosos de Don Chicho. A lo largo del mostrador se despliegan los ingredientes de la ciambotta: porotos, lengüitas al escabeche, calamares, zapatillos, berenjenas, brócoli, aceitunas, longaniza y queso duro, entre otros. El postre más pedido es el flan casero con dulce de leche, una especialidad indiscutida de la casa. También sirven zapatillos en almíbar, lemon pie, torta brownie y queso y dulce. Dos imperdibles: los ñoquis del 29 y el espectáculo de los fusiles hechos a la vista, a través del ventanal que da a la calle.
Pierino
De martes a sábados (mediodía y noche) y domingos (sólo mediodía)
Lavalle 3499 (Almagro)
4864-5715
En una pacífica esquina de Almagro se impone Pierino, una de las cantinas italianas más antigua (desde 1907) y encantadora de la ciudad. El mismo Pierino la nombró "Esquina Astor Piazzolla" en homenaje a quien escribiera, en la mesa 90, el tango "María de Buenos Aires". Con recuerdos y ladrillos a la vista, ofrece la intimidad y el bullicio que nos gusta encontrar en nuestro living cuando hacemos una gran reunión. La cantina es atendida por la familia Capalbo con Pierino a la cabeza (sus sugerencias nunca fallan y sus historias son inolvidables), todos impecables anfitriones que ofrecen una atención cálida y amable, además de una carta que rinde homenaje a los mejores sabores de la península. Una de las especialidades de la casa son los fusiles al fierrito con estofado, aunque todas las pastas que sirven son insuperables, como los ravioles de cordero patagónico con salsa scarparo. También se pueden comer mejillones rellenos con salsa blanca y verdeo, zapallitos a la napolitana y lasaña, entre otros, y los fines de semana hay cazuela de mariscos. Las entradas ofrecen una deliciosa espera hasta que llega el principal: berenjenas a la napolitana, pulpetines de carne de ternera, bocaditos de verdura y la clásica ciambotta siciliana son algunas de ellas. Para el postre, no se puede dejar de probar el tiramisú (¡con il vero mascarpone!), preparado por la esposa de Pierino.






