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Despertar con ansiedad puede afectar el día desde el primer momento. A veces suele ser normal, pero si ocurre frecuentemente podría ser indicador de un trastorno de ansiedad generalizada (TAG) u otras condiciones subyacentes.
Si este es tu caso, a continuación exploramos algunas de las posibles causas de este fenómeno y las estrategias para manejarlo. De acuerdo con información de Medical News Today, hay distintas causas comunes de ansiedad al despertar que pueden tener que ver con trastornos del sueño, hormonas o eventos estresantes.
Cambios significativos en el entorno o circunstancias personales como mudanzas, pérdida de empleo, problemas financieros o la pérdida de un ser querido pueden desencadenar ansiedad. Estos eventos pueden mantener al cuerpo en un estado elevado de alerta incluso al dormir, provocando una sensación de angustia al despertar.
El cortisol, conocido como la hormona del estrés, alcanza su punto más alto en las primeras horas de la mañana. En personas propensas a la ansiedad, este aumento puede amplificar los síntomas al despertar.
Un sueño interrumpido o de mala calidad puede generar un ciclo de ansiedad: la preocupación dificulta dormir, y la falta de descanso agrava los síntomas.
El uso de alcohol u otras sustancias, aunque inicialmente parezca relajante, puede empeorar la ansiedad al día siguiente. Incluso un episodio de consumo excesivo puede generar un “resaca de ansiedad”.

Condiciones como diabetes, enfermedades cardíacas, hipertensión o enfermedades crónicas pueden desencadenar preocupaciones constantes sobre la salud, intensificando la ansiedad.
Condiciones como la depresión o el trastorno bipolar pueden coexistir con el trastorno de ansiedad generalizada, lo que exacerba los síntomas y hace que el despertar sea más difícil emocionalmente.
No es inusual despertar con ansiedad de vez en cuando, pero no se debe ignorar si se convierte en algo frecuente. El primer paso es identificar las causas y adoptar algunas estrategias para manejarla. Si persiste, no hay que dudar en buscar ayuda profesional para explorar opciones de tratamiento personalizadas.
Por Gabriela Castillo



