
Efecto Bilbao

Así como mundiales de fútbol y olimpíadas pueden convertir a ciudades en destinos, los museos cada vez influyen más en el turismo y la reestructuración de ciudades, que algunas casi olvidadas tienen la oportunidad de reinventarse y cambiar su curso con la creación de un visionario que decide apostar por la cultura.
En los últimos años, la apertura de grandes museos ha dado que hablar, y con toda razón. En Nueva York, el Museo Whitney abrió las puertas en su nueva locación, un dramático y moderno edificio diseñado por el famoso arquitecto italiano Renzo Piano. El museo, siempre caracterizado por sus exhibiciones irreverentes y provocativas, inauguró con una muestra de artistas norteamericanos, con obras inspiradas en la cultura de Estados Unidos. El museo cambió totalmente la dinámica del barrio (Meat Packing District), al que hasta hace poco visitaban sólo jóvenes en busca de discotecas y moda, pero hoy, hasta los restaurantes y hoteles se adaptaron para poder complacer a su nuevo público.
En Moscú inauguró Garage, Museo de Arte Contemporáneo, dando de qué hablar no sólo por el emblemático destino donde se erigió, sino por su directora y fundadora, Dasha Zhukova, socialité y novia del famoso magnate ruso Roman Abramovich, dueño del equipo de fútbol Chelsea, entre otras cosas. A un país que ha permanecido cerrado al arte y la cultura occidental por tantos años no le ha sido fácil convencer al público de su misión de traer artistas internacionales. Pero el lanzamiento de su nuevo edificio, diseñado por el controvertido arquitecto holandés Rem Koolhaas, y una seguidilla de muestras de Yayoi Kusama y Rirkrit Tiravanija, promete reinventar la imagen de esta enigmática ciudad.

El Museo Picasso, en el barrio de moda Le Marais de París, reabrió a fines del año pasado en un mar de críticas y peleas burocráticas que quedaron en segundo plano gracias a una impresionante colección, considerada la más completa y variada del planeta, todas por el artista que hace un par de semanas marcó un récord mundial con el cuadro más caro de la historia vendido en 179 millones de dólares. Otros museos, como MuCEM y MaMo, en Marsella, han cambiado la dinámica de la ciudad y su valor inmobiliario. Así como en los 90 el Museo Guggenheim convirtió a Bilbao en el destino predilecto del País Vasco, aumentando la recaudación de la ciudad exponencialmente, ¿cuál será el que esta década reúna todas las cualidades para transformar el curso de una ciudad?





