
El cantor que mutó en cantante
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Walter "Chino" Laborde tiene la sensación de que un día de éstos, caminando por la calle, se le va a caer un piano encima. Como en los dibujitos animados, cuando tanta suerte junta no es posible y sobreviene el sopetón. Después de haber sobrevivido en oficios varios, como pintor de carteles, dibujante de remeras, animador de cantobares, jugador de fútbol para el club El Porvenir, Laborde se animó con el tango. Hoy es el cantor y presentador de la Orquesta Típica Fernández Fierro, con la que ya recorrió Europa, pero también todos los fines de semana sacude con su impronta joven las calles de San Telmo. Pero esto no es todo. Podría decirse que el Chino Laborde es un ser inclasificable.
También quiso ser peluquero, maestro jardinero, imitador como Artaza y Cherutti y hasta diseñador publicitario. Pero no terminó el secundario. Y nunca estudió teatro. Por eso se considera "un actor frustrado", pero él dice que es un buen showman. "Yo tendría que haber tenido una formación más integral. Pero mi formación fue en la calle. Soy de Avellaneda, he vivido muchas cosas. Todas pavaditas que me ayudaron a ser autodidacto."
Sus dotes histriónicas lo llevaron también al cine. Su notable imitación de Alberto Castillo para "Luna de Avellaneda", la película de Juan José Campanella, determinó que el productor Adrián Suar le prohibiera por contrato volver a hacerlo para otros. Laborde también ha pisado el teatro. Hace ya varias temporadas que actúa y canta en la obra "El romance del Romeo y la Julieta", junto con Florencia Peña y Guillermo Fernández.
Pero el cantor grabó un disco con su banda de pop rock con máquinas llamadas Telepot y está a punto de firmar contrato "con la Warner o Sony", dice como sin entender. "Generacionalmente soy del rock -responde con voz rasposa-, pero esencialmente el tango es mi música de cuna. Quiero cantar bien rock y volarle la cabeza a la gente, por volumen y contundencia." Y para que no queden dudas, confirma: "Telepot fue concebido hace tres años para hacer algo grande. Cuando murieron Luca Prodan, Miguel Abuelo y Federico Moura, desapareció la figura del showman. Entonces, todos los guitarristas empezaron a cantar. Y como yo me dedico exclusivamente a cantar..."
El Chino será padrino del Festival Buenos Aires Tango, desde el 26 de este mes. Y con la orquesta volverá a tocar fines de este mes en el Club Atlético Fernández Fierro, su reducto propio. "Mucha gente tradicionalista, como mis padres, me dicen: «En algún momento vas a tener que decidir si ser cantor de tangos o cantante de rock»", expresa con pesar. Pero El Chino lo quiere todo. "Hay que tratar de combinar las dos cosas, no de mezclar las personalidades de cada una. Y creo que puedo hacerlo bien."






