
El chingolo
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Es una de las aves autóctonas más comunes del país. Se acerca a las casas en busca de alimento, y es bastante confiado. Se lo puede ver en grupo junto con otras especies, donde se distingue por sus saltos cortos para desplazarse. Una leyenda popular cuenta que salta así, como "engrillado", después de haber sido condenado por dejar herido al cardenal, a quien le quedó la cabeza ensangrentada (el cardenal común tiene copete rojo).
Se lo puede encontrar en plazas, jardines, zonas urbanas, pastizales y bordes de selvas. Al amanecer, es una de las primeras especies en cantar y a veces lo hace por las noches, cuando se asusta. Su canto tiene tres silbidos y luego un trino. Algunos interpretan su voz como si dijera "vientito sur". La hembra construye el nido con pasto, en el que pone 3 o 4 huevos. Los pichones se alimentan de invertebrados, a los que buscan escarbando en la tierra; los adultos comen semillas y vegetales. Con frecuencia, el nido es invadido por el tordo renegrido. Por eso es habitual ver chingolos alimentando pichones de esa especie. Guillermo E. Hudson decía: "En donde quiera que el hombre construye una casa y planta un árbol, aparece enseguida el chingolo a ofrecerle compañía".
www.avesargentinas.org.ar / 4312-1015
Ficha técnica
Nombre científico: Zonotrichia capensis
Familia: Emberizidae
Largo del cuerpo: 12 cm





