El cine ya cuenta con veedores en las escenas de sexo

Crédito: Shutterstock
Amanda Jot
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24 de noviembre de 2018  • 00:22

De haber existido hace 50 años, otra hubiera sido la experiencia de la joven actriz María Schneider durante el rodaje del Último Tango en París,de Bernardo Bertolucci, donde las escenas de sexo nunca fueron consensuadas. Y seguramente sería muy distinto el personaje femenino de la serie The Affair. En las escenas eróticas de las cinco temporadas Allyson nunca toma la iniciativa, y siempre está debajo de su compañero, prestándose con cierta sumisión a los deseos repentinos de sus partenaires, una fórmula alentada durante décadas por la industria del cine, y que sin dudas ya no encaja en estos tiempos.

Una nueva manera de mostrar el sexo promete revolucionar la vida privada de los espectadores si prospera "institucionalmente" la flamante figura del "Coordinador de Intimidad". Se trata de un rol clave creado por el mercado del entretenimiento audiovisual, una suerte de veedor o guardián dedicado a mediar entre el libreto, los actores, los técnicos y los directores a la hora de filmar escenas explícitas y de desnudez. Sin ir más lejos, la cadena HBO acaba de sumar el rol a la producción de la serie The Deuce, que recrea nada menos que los comienzos del negocio de la pornografía en la década del setenta, en el siglo pasado. El objetivo es procurar representaciones seguras y adecuadas para todos, dijo Alice Rodis a la revista Rolling Stone, el pasado mes de octubre. "Una madre o hermana en el set" según se definió a si misma la flamante coordinadora, que antes ocupó idéntica función en algunas películas de acción.

La llegada del puesto al sector demuestra cuánto ha cambiado el discurso desde la irrupción del #metoo y otros movimientos sociales de reivindicación; de hecho, impulsados por su creciente importancia muchos medios de comunicación alrededor del mundo optaron por incluir a un editor de género en su staff, a cargo de velar por el lenguaje y las formas de referirse a las comunidades. Tras las resonantes acusaciones contra Harvey Weinstein, una de las primeras en plantear la necesidad de contar con un protocolo de contacto entre actores y directores fue la reconocida coach británica Ita O’Brien . "Algunos directores se avergüenzan al tener que lidiar con la intimidad en el set, por lo que dejan los detalles en manos de los actores, y los actores quedan vulnerables. Hace falta salvaguardar el sexo simulado. Las escenas de lucha en las películas son cuidadosamente coreografiadas y ensayadas. Las de sexo deben abordarse de la misma manera" dijo meses atrás a The Guardian. Docente e investigadora, considera que las autoridades de salud deberían hacer evaluaciones de riesgo previas a un rodaje, ya que durante la filmación existe un desequilibrio de poder inherente, en consecuencia, un riesgo de trauma y acoso sexual para los protagonistas. "Podría argumentarse que las lesiones emocionales y fisiológicas sufridas en una escena mal dirigida podrían tener implicancias mucho más duraderas y causar mucho más daño que cualquier lesión física" agregó en clara referencia a la tragedia con la que Schneider debió lidiar hasta su muerte.

El veedor no solo se ocupa de revisar los guiones y "facilitar discusiones en grupo sobre ellos y hablar con los actores sobre sus líneas rojas a la hora de grabar secuencias eróticas y sus sentimientos en ese momento". También está atento a cualquier situación incómoda que se produzca en el set, incluso puede interrumpir si considera que el lenguaje de los técnicos no es el adecuado. A fin de garantizar un clima de trabajo justo, seguro y profesional para todos los involucrados, el responsable apoya sus decisiones en un equipo de asesores especializados en psicología, derecho laboral y asistentes sociales, lo que ha generado oportunidades para expertos de distintos campos. "Facilitar el diálogo sobre su nivel de comodidad con el personaje, preparar a los actores emocionalmente para escenas de intimidad intensa, como el asalto sexual simulado, y brindarles apoyo durante todo el proceso, así como atención posterior emocional, además de garantizar que se sigan las pautas negociadas previamente, tanto para actores heterosexuales como para los miembros del elenco LGBTQ " describe en su sitio Amanda Blumenthal, una graduada por la Universidad de California con un título en Desarrollo humano y envejecimiento que se presenta como la primera coordinadora de intimidad para cine y televisión en Los Ángeles.

Respecto de cuánto puede impactar todo esto en el espectador: sin dudas, mucho, y para bien. Finalmente la educación sexual de muchas generaciones ha estado directamente influenciada por las imágenes del cine y la televisión, una factoría de lugares comunes, falsos mitos, frustraciones y traumas de diván que solo ha causado disfunciones e infelicidad. Así es que enhorabuena con el cambio.

Por: Amanda Jot
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