El "crimen del siglo". La oscura historia detrás del secuestro del hijo del aviador
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El secuestro de Charles Augustus Lindbergh Jr., hijo mayor del aviador estadounidense Charles Lindbergh y Anne Morrow Lindbergh, se convirtió en uno de los crímenes más mediáticos del siglo XX.
El pequeño de tan solo 20 meses fue secuestrado el 1 de marzo de 1932 en su casa de Amwell, Nueva Jersey, mientras dormía en su cama. Pasado dos meses del secuestro y luego de pedir un rescate de 50 mil dólares, el cuerpo del niño fue encontrado en un avanzado estado de descomposición en una casa muy cerca del hogar de los Lindbergh. La autopsia determinó que la causa de la muerte fue una fractura masiva del cráneo.
Después de una investigación que duró dos años, se acusó a Bruno Richard Hauptmann de asesinato en primer grado. Se llegó a esta conclusión luego de descubrir un certificado de oro del dinero del rescate que tenía un número de placa de vehículo escrita en él. El encargado de la gasolinera que estaba al tanto de los números de serie identificó uno de ellos y sin que el pagador se diese cuenta anotó la matrícula del vehículo y llamó a la policía.
Los certificados de oro habían sido rápidamente sacados de circulación en 1933 por lo que ver uno era inusual y, en este caso, atrajo la atención. La placa, de Nueva York, pertenecía a un Dodge sedán color azul oscuro propiedad de Bruno Hauptmann. Hauptmann fue detenido al día siguiente y condenado a la pena de muerte en la silla eléctrica. El hombre proclamó su inocencia hasta el final.
El crimen motivó al Congreso a aprobar la Ley de Secuestro Federal, comúnmente llamada la "Ley de Lindbergh", lo que hizo que el transporte de una víctima de secuestro a otros estados fuera un crimen federal.
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