
Fanático de Platense, afirma que es más motivador ser de un equipo chico que de River o Boca, porque están protegidos por los medios.
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Por Diego Zwengler / Ilustración de Gonza Rodríguez
Escribiste el libro de los 100 años de Platense. ¿Dónde empieza tu historia personal con el Calamar?
Es una cuestión familiar; mi abuelo y mi padre nacieron a unas cuadras de la vieja cancha de Platense en Manuela Pedraza y Cramer. Recién en el 79 se inauguró la cancha actual de Vicente López. Si mi nieto termina siendo Calamar, sería la sexta generación porque mi bisabuelo también era de Platense. Investigué y en la biblioteca de la AFA encontré unas memorias y balances de los clubes de la década del 20. Apareció uno de Platense del 25 y había tres Fabbri en la lista de socios.
¿Ibas siempre con tu papá?
Sí, me acuerdo de que jugábamos a calificar con puntaje a los jugadores después de los partidos. En el 65, le ganamos a Boca y a la salida estaban las puertas de los autos abolladas a patadas por su hinchada. Fue mi primer encuentro bravo con Boca. Después nos bancamos también el pis cayendo como cataratas por las escaleras de la Bombonera.
La relación con Boca parece difícil
Es que Boca o River no me caen muy simpáticos, porque están protegidos por los medios y por el poder. Hoy los pibes se hacen hinchas por la televisión, que les mete todo el día Boca y River, Barcelona o Real Madrid. Es mucho más motivador ser hincha de un equipo del barrio. A los hinchas de equipos chicos deberían darles el carnet vitalicio por sufrimiento. Los últimos dos años no fui más porque perdimos dos veces la oportunidad del ascenso.
A veces pasa que pensás: “No puedo venir más a ver a estos muertos”.
¿En algún momento, el periodista fue aplacando al hincha?
En 1987 cometí una equivocación y me borré de ser socio. Pensaba que no podía al mismo tiempo comentar un partido donde me tocara Platense. Por esa razón no soy vitalicio, porque en 2002 cuando descendimos a la B Metro, me hice socio de nuevo. Es una pavada, por ahí no pasa la ética.
¿Está bien que un periodista diga de qué equipo es hincha?
Es un tema de discusión. Tengo compañeros que pueden hablar de política muy profundamente y, sin embargo, no pueden decir de qué equipo son hinchas. En este país desaparecieron periodistas por identificación política, ¿y no podemos decir de qué equipo de fútbol somos? Yo siempre dije que soy de Platense.
¿Y la pasaste mal?
En la cancha de Tigre salí una vez con escafandra porque me puteaba toda la cancha. Chacarita es difícil y en Argentinos alguna vez me dijeron algo, pero no pasa nada porque están acostumbrados; además, les ganamos siempre a los tres. Uno no habla bien de Platense o mal de otro equipo por ser hincha, la credibilidad es otra cosa. Incluso, una vez un arquero de Platense había jugado mal y yo lo comenté en Fútbol de primera. La semana siguiente me encaró porque no entendía cómo siendo yo hincha del Calamar lo había criticado.
<b>COMPLETE LA FRASE </b>
Un buen periodista deportivo debe tener… curiosidad, ganas de capacitarse y, sobre todo, sentido común y criterio
La estadística sirve para… apoyar los fundamentos que uno tiene. No es posible que el fútbol sea el único deporte colectivo que desdeñe el dato
Del fútbol, extraño… volver a la cancha con mi viejo, su habano prendido
en la tribuna y encontrarme con amigos de cancha que ya no están
La frase que define al Calamar… hay una bandera que dice: “Traigan copas
que vino sobra”. Me encanta





