
El humor en tiempo de caos
El humor estalla. Pinti, Gasalla y Les Luthiers llenan teatros, se organizan megaeventos de humor gráfico y en la televisión los programas cómicos tienen ratings altos. La carcajada es la mejor forma de combatir los malos tragos
1 minuto de lectura'
Es la 1 de la mañana en el Club Niceto, una disco de Palermo Viejo que más que disco es, a esta hora, un enorme café concert repleto de gente de todas las edades que está aplaudiendo a rabiar. Albert Pla, el catalán que vino por un par de fines de semana y terminó agregando muchas funciones a su espectáculo de canciones de humor vitriólico, está cantando aquello de Un político muerto es un político menos, y la gente corea crispada y gozosa. Cuando todo está mal allá afuera, un puñado de personas se reúnen en torno de un artista para repetir el rito de la carcajada. El humor late por Buenos Aires como un corazón oculto.
Una mirada a la cartelera teatral arroja una veintena de espectáculos de humor. Enrique Pinti, Les Luthiers, Antonio Gasalla, Nito Artaza llenan teatros. Y en el circuito off hay una oferta gigantesca de opciones cómicas. No es casual que el mes último hayan salido, de a uno por mes y en número de seis, discos compactos con las grabaciones que hizo Niní Marshall con Juan Carlos Thorry para radio El Mundo en los años 50 y 60, con el título de Rescatemos la risa, y donde desfilan todos sus personajes. O que Jorge Guinzburg salga a la palestra con un programa de entrevistas a otros cómicos –Capocómicos– por canal (á). O que en octubre y noviembre se haga un enorme encuentro de humor gráfico en la cancha de Boca Juniors al que responderá, casi a modo de chiste, otro megaevento de humor gráfico en la Cancha de River (ver recuadro). O que Gasalla, por primera vez en muchos años sin estar en tevé, esté reventando localidades. Y que Enrique Pinti, habiendo estrenado su Candombe Nacional el 4 de enero, arranque salas llenas y carcajadas.
–Las funciones de enero y febrero fueron vibrantes, el fervor, la explosión final del público de pie, me dieron algunas de las mejores funciones de toda mi vida –dice Pinti–. La gente estaba catártica. Están empezando a ver el enorme contraste entre la clase dirigente y la gente que maneja disciplinas artísticas. El profesionalismo que ponen unos y la ineficiencia brutal de los otros. Pero al comenzar el espectáculo la gente está planchada, como que ay, vine porque yo sé que hace bien, pero la verdad es que no tengo ninguna gana. Cuesta mucho hacerlos arrancar. Yo no pretendo que la gente se ría todo el tiempo de la desgracia propia. Ahora nos tocó a los argentinos lo que es la desgracia propia. No es el momento de chistes de gallegos, o de suegras. Hoy todo el que hace humor en la Argentina tiene un enganche con la realidad. –¿Y vale la pena dedicarse a hacer reír hoy? –Ni hablar. Más que nunca. Todo lo que sea arte, cultura, entretenimiento, esparcimiento, es hoy de un valor casi medicinal. La gente que todavía tiene plata para gastarla en una entrada de teatro agradece muchísimo que la hagas reír. Un miércoles a la noche tengo 350 personas en la sala, y digo qué afortunado, porque esta gente viene de Olivos, o de Caballito, y la gente necesita tanto reírse que arriesga su dinero, su seguridad. Son intrépidos. Estamos pasando por un momento tremendo y no hemos dejado de ir al teatro, al cine.
Políticos sin sonrisa
–“El humor no nace cuando a todo el mundo le va bien. Por eso el humor nace en la Tierra”, dice Enrique Pinti en su libro Palabra de Pinti –asegura Miriam Molero, cronista de Espectáculos de La Nacion–. Tal vez lo mismo pueda decirse de la televisión. Porque desde el instante en que la pantalla chica comenzó a reírse de sí misma no hizo otra cosa que mofarse de lo mal que le va. No obstante, ese nuevo género humorístico cristalizado por PNP si bien se ha multiplicado no necesariamente ha sobrevivido. De hecho, Televisión registrada, en América, es el único en su especie luego de la inesperada desaparición de Televicio de la grilla de Canal 9. TV registrada es un honorable sobreviviente que hace 10 puntos de rating en sus dos emisiones semanales. Pero no existiría si las miserias de la TV no fueran las suficientes porque, por su naturaleza, ese ciclo no puede echar mano de lo bueno, aunque sea lo más visto. Ni Son amores (30 puntos), ni Tumberos (18), ni Kachorra (15), generarían risa. Justamente porque les va bien. Para chiste, mejor lo peor.
En televisión están los clásicos como Tinelli, el humor rompeportones de Francella, los programas como PNP y TVR, y Mario Pergolini que asegura que CQC es un programa de humor.
–Yo creo que en las épocas más difíciles de la humanidad –dice Jorge Guinzburg, conductor de La Biblia... y del reciente Capocómicos– surgía el humor. El humor judío nace en épocas muy difíciles de persecución del pueblo judío. Nada indicaría que en esta época en la Argentina no se pueda hacer humor. Lo que siento es que la gente está muy enojada y lo que antes podía ser una broma hoy espera que sea un insulto directo. En los últimos tiempos dejé de hacer reportajes a políticos, porque la gente esperaba un pelotón de fusilamiento más que un reportaje. Tengo ganas de llevar algún político a La Biblia..., a ver cómo reacciona la gente. Ver si un político se anima a responder con humor, porque no creo que hoy una actitud sonriente de un político pueda ser vista con simpatía. Creo que puede ser juzgada como desinterés, o burla. Pero creo que la gente sigue ávida de propuestas de humor, y que las vive como un remanso. En general, el humor ayuda a traspasar el horror y quitarle el espanto.
Off off
Pablo Novak escribió y actuó en Lo de la Susy, una obra que transcurre en un pueblo de ruta, con una peluquería que por las noches se transforma en prostíbulo, donde hay vinculaciones con el comisario del pueblo, cortes de ruta, piquetes. –Hay un personaje que está muerto de hambre –dice Novak– y la gente se ríe y vos decís huy, cómo puede ser. En este momento la comedia nos salva. Cuando Chaplin se come el zapato en las películas está reflejando la crisis del 30. Y bueno, ahora nos estamos comiendo el zapato.
Eugenia Guerty hace Y llorando me dormí, un espectáculo a la gorra en Gargantúa, un sitio del circuito off, que cuenta la historia de Elba, celadora de un colegio religioso. El espectáculo gira en torno de lo que uno quiso ser y no fue. La abismal diferencia entre la realidad y los sueños.
–Al final del espectáculo se usa la palabra rehén. Y cuando dije rehén, al otro día que había pasado lo de Diego Peralta, no causó ninguna gracia. Luis Rubio y David Rottemberg son humoristas multimediáticos, pero se los identifica con el humor político y radial. Están en Hoy por hoy, el de radio Mitre, en Siempre listos, y desde el mes anterior en el teatro La Plaza, con Rubio y Rottemberg 2003.
–Nosotros –dice Rubio– trabajamos con lo que sale en los diarios. Y son todos temas dramáticos. Somos cuidadosos, pero siempre fuimos críticos. El humor es como el sabor frambuesa de los remedios para los chicos, para que se los puedan tomar.
Sergio Langer, que hacía en la revista Los Inrockuptibles una tira ácida sobre la clase media, vio que sus personajes oscuros cobraban densa actualidad.
–Es como si la bomba hubiera estallado sobre la clase media. Yo hago lo mismo de siempre, pero en el humor gráfico es muy difícil evaluar si ha habido algún cambio, porque salvo publicaciones aisladas, o fanzines, no hay humor gráfico. Esa es la crisis.
El bombón envenenado
En el espectáculo de Los Prepu, Fundamental, hay un sketch en el que uno de ellos le cuenta a un bebe, para que se duerma y en clave de humor , la historia de que alguien entró a una casa y mató a varios miembros de la familia. Eso, que hacían hace once años en Tandil, de donde surgieron, ahora es negrísimo azabache. Andrea Politti, en el elenco de Acaloradas, dice que la relación con el público cambió.
–La gente está con poco dinero, y con miedo de salir. Los primeros 10 minutos les cuesta aflojar. Pero después es una risa más catártica. Y te lo agradecen como si les hubieras dado algo de muchísimo valor. Peto Menahem, que hace con éxito en el Niceto la obra Cómico, dice que él no recuerda otra Argentina que no sea la del caos.
–Nací en 1970, Isabel, Perón, el proceso, Alfonsín, Menem. No conozco otra cosa. A mí me parece que en la crisis la expresión se potencia, porque el objetivo es conmover. Ofrecer un punto de vista distinto y que alguien diga, ah, puede ser distinto. Coco Sily (el personaje gay de Marito, en Son amores) trabaja en La noche de las pistolas frías, una comedia revisteril de la calle Corrientes.
–La gente compra la entrada, y es como quien tiene un fuerte dolor de muelas y sabe que eso no falla. Son espectáculos populares, entonces el público que los va a ver es el que tiene fuertes dificultades económicas, que debe vivir la realidad cotidiana con potencia. El humor es como una necesidad. Antes había mucha bronca con el poder, pero no estaba instalada la desesperanza. Ahora está la bronca más la desesperanza. En esta situación, todo lo que sea humor político hay que jugarlo al borde. Primero hay que instalar en la gente una cosa de Apocalipsis, y llevarlos a reírse de ese Apocalipsis. Si jugás un chistecito de Rodríguez Saá, no funciona. La gente los ha asumido como los que les están sacando la comida a sus hijos. Lía Jelín es directora de dos obras en cartel: Todos tenemos problemas sexuales, con Laura Oliva, y Monólogos de la vagina.
–En el caos, el humor es el único salvavidas. La posibilidad de hacer frente a la injusticia, la desesperación. En este momento, el humor es la forma en que podés tragarte algo que no te gusta. Te están diciendo algo terrible, pero con ese envoltorio dorado lo pasás más fácil. En la actualidad el humor cumple esa función. La de bomboncito envenenado.
Muestra de humor
Desde el 19 de octubre hasta el 11 del actual en la cancha de Boca, y el 9, 10 y 11 de noviembre en la cancha de River, la Capital Federal es testigo de un enfrentamiento insólito. Dos megamuestras de humor gráfico (1000 JA JA, en Boca y Con Humor a River, en River) hacen un repaso del trabajo de los dibujantes de humor de aquí y del mundo. En Boca se expondrán 600 trabajos de distintos países. Organizada por FECO Argentina (Federation of Cartoonists Organization, una entidad con 23 sedes que agrupa a 2600 dibujantes de humor) y con entrada libre y gratuita, habrá charlas y conferencias con la presencia de Patricia Breccia, Roberto Fontanarrosa, Crist, Rep, Daniel Paz. En el caso de River, en torno de la idea de agasajar al club en su aniversario 101, se realizará el Primer Festival Internacional de Humor Gráfico e Historieta llamado Con Humor a River, organizado por el mismo club. El tema es más acotado: está dedicado a la pasión por River y sus 101 años de gloria y se basa en una muestra a partir de una convocatoria abierta que se hizo hasta el 30 de septiembre.
- FECO Argentina: 4634-1912 / www.fecoargentina.com.ar
- Con Humor a River: 4788-1200 Int. 273/, conhumorariver@cariverplate.com.ar/ www.cariverplate.com.ar





