
¿Existe una forma ideal de combinar cocktails con buena música? Aquí te ofrecemos tres muy diferentes. Podés cambiar el trago o el disco a tu gusto, o podés entregarte a disfrutar en un cómodo sillón.
1 minuto de lectura'

Por Alejandro Zarate
<b> Francisco Negroni y La Dolce Vita romana</b>
Empecemos por La Dolce Vita, una compilación editada por el sello italiano Halidon, donde los dj’s Marco y Silvano Silvi recopilaron perlas musicales que nos llevan con la imaginación a la época del cine de oro en la Roma de los años 60, más precisamente a las noches de Via Veneto con todo su glamour. Esta compilación pide un Negroni.
En la Vía Veneto es donde se inauguró Café de París. Las mesas de su terraza eran el punto de encuentro de celebrities, actores y aristócratas. Así, entre cócteles y aperitivos, era muy posible encontrar a Marcello Mastroianni, Federico Fellini, Liz Taylor, Sophia Loren, Anita Ekberg o Grace Kelly, entre muchas otras figuras del cine.
Para probar un negroni aggiornado, aquí les recomendamos una variante llamada Francisco Negroni, que incluye dos partes de gin o alguna ginebra de buena calidad, 4 partes Cinzano Rosso y un toque de cáscara de pomelo. Enfría una copa, poné hielo, agregá el gin, luego el Cinzano Rosso, y terminá twist de pomelo.
El álbum de referencia tiene dos discos, muy diferentes uno del otro. El primero es una fina selección de lounge, cocktail e easy pop, donde no pueden faltar Moka Bet, Pizzicato Five, con una genial versión de Its Beautiful Day. Montefiori Cocktail nos regala una particular Comment Te Dire Adieu, también está el famoso A Man and a Woman, el tema de Último tango en París, en una moderna versión por 45 Dip, entre otras lindas canciones y agradables covers.
<b>Caipirinha de Lichie y un infinito particular</b>
El nuevo disco de Silva, interpretando temas de Marisa Monte, es uno de esos álbunes para escuchar una y otra vez. Todos conocemos las exquisitas composiciones de Marisa. Reinterpretadas por un joven de 28 años, nacido en Victoria –sureste de Brasil– suenan particularmente envolventes.
El debut discográfico de Silva tuvo lugar con el disco Claridão en 2012, con el que cultivó varios premios en su país mientras no paraba de sonar en las radios. Después editó los álbumes Pro vistas al mar y Júpiter, pero sin duda el mejor trabajo es el que presentamos aquí, con canciones de Marisa Monte. Entre los temas más hemosos del álbum encontramos Infinito Particular, Ainda Lembro, Tema de amor. De yapa hay un tema inédito, Noturna (Nada De Novo Na Noite), que canta junto a la propia Marisa: se trata de una balada melancólica, con sonidos de grillos y perfumes de la noche tropical. Un disco que trae aire fresco a la MPB, con excelentes arreglos que crean una obra delicada y exquisita como lichi, una fruta de origen chino.
Escuchar una y otra vez el album, nos inspira a disfrutar una caipiriña de lichi, cuya receta compartimos: en un mortero o vaso de cóctel, mezclá la pulpa de Lichie –si no es temporada para encontrarlo fresco, lo conseguís en lata), agregá dos cucharadas de azúcar, junto a la cachaza. Después verter la mezcla en un vaso con mucho hielo, completá con algunos liches enteros y cachaza hasta completar el vaso.
<b>Holly Cole + Tom Waits para un Sorbo de poder</b>
“Su disco me invita a la soledad y a la felicidad, me deja con los ojos empañados”, dijo Tom Waits cuando escuchó el disco que grabó la canadiense Holly Cole. También contó que después de escucharlo, lo dejaba con los ojos empañados. Temptation es un álbum con canciones compuestas por Tom Waits e interpretadas por Holly Colle.
Un álbum exquisito de principio a fin. Si bien Holly no es tan popular como Diana Krall o Norah Jones, merece ser apreciada por la altísima calidad de su voz. La canadiense, nacida en Nueva Escocia en 1963, se crió desde pequeña rodeada de música: sus padres eran, ambos, músicos de corte clásico.
La voz de Cole es la arquetípica de una cantante norteamericana de la posguerra, rasgada y aterciopelada a la vez. Y escucharla nos trae deseos de un buen trago helado con whisky, ya que las atmósferas nocturnas que construye junto a su notable banda, oscilando entre lo sombrío y lo exultante, piden sabores fuertes y a la vez matizados.
Sorbo de poder es un trago que lleva 45ml de Whisky escocés, 15ml de Drambuie y mucho hielo. Vertí los dos ingredientes en un vaso ancho, y bajo, remové con una cuchara mezcladora y después agregá dos cubos de hielo. Y listo: a disfrutar con grandes canciones de Tom Waits magníficamente interpretadas, en uno de los más notables discos de jazz que se grabaron últimamente.






