
El regreso del zombie
Máscaras, sangre de mentira, electro y techno. El alemán Florian Senfter, cuerpo y alma de Zombie Nation, regresa a la ciudad de la furia para mostrar sus nuevas hazañas de loco lindo
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Cuando a fines de 2000 se presentó por primera vez en Buenos Aires en el subsuelo del desaparecido club Morocco, todavía cabían los imprevistos. ¿Quién es ese encapuchado demoníaco que le saca chispas a las máquinas? Ahora, que nadie vaya a decir que no estaba avisado. Zombie Nation está de vuelta con su descarga de electro, techno, sangre de mentira, maquillajes escalofriantes y un particular sentido del humor. Y esta noche, el joven de Munich -integrante de la escudería Gigolo Records, que regentea DJ Hell e incluye a sus amigos argentinos Capri y Romina Cohn- tomará las riendas de Niceto con una de sus nuevas fiestas de disfraces , y no precisamente de Carnaval. "Me gustan los trajes, colecciono máscaras y estoy cambiando todo el tiempo de vestuarios -cuenta, evitando revelar la "sorpresa" que nos dará con su nuevo make up -. La primera vez que toqué en vivo así, oculto, miré a la gente y no pude creer tan buena reacción. Igual, después de diez minutos de concierto nos veremos la cara, porque no se puede soportar el calor que hace detrás de la máscara". Al final, como ejemplar satánico, es más bueno que Lassie.
Florian Senfter (29) es el freak en cuestión, tal su nombre real, perdido en un mar de identidades. Como único integrante en la actualidad de Zombie Nation -el proyecto que nació en dupla con su compatriota Moaner-, el muchachito alemán se hace llamar Splank!, aunque también está ganando fuerza como John Starlight, el alias que baraja para su faceta de DJ. Sin embargo, es un mismo cuerpo el que suspende la ducha en un cuarto de hotel de Rio de Janeiro para atender el teléfono y, después de saludar simpático, reclama apenas unos segundos de gracia para continuar la conversación de algún modo más serio que... completamente desnudo. "La cosa es así. Yo soy Florian y tengo dos proyectos que se combinan, porque John también es un zombie, y ser un zombie es una misión especial -se ríe de su cuento y aclara-. Pero Florian no es un zombie, sólo comparte con ellos la casa."
Bien podría presumirse que este cerebro mágico de la escena electrónica alemana -ex guitarrista y cantante en bandas de thrash metal- es un seguidor a ultranza del cine de horror, aunque lo suyo sea más la comedia sangrienta, "esos films que, de tan baratos, te hacen reir en vez de causarte miedo". A decir verdad, su fanatismo (amén de las música) son los videojuegos. "Me paso las horas frente a la computadora; no puedo parar, sobre todo con el Gran Turismo (un simulador de carreras de autos) y los de fútbol para varios jugadores, porque es más divertido enfrentar la computadora de a dos." En esta bolilla, la pregunta resulta casi obligada: no se puede pasar por alto al Zombie Nation original, la criatura creada para entretener a los devotos de la inolvidable Commodore 64. Y menos aún puede ignorarse que la melodía principal de aquel juego, sampleada hasta el hartazgo, le dio sentido al megahit Kernkraft 400 que popularizó al Zombie Nation de carne y hueso. "Nunca jugué a esa cosa, sólo elegí su nombre", se ríe ahora de los prestámos tomados que, en su momento, le trajeron litigios legales.
- ¿Qué hubiera sido de tu vida sin Kernkraft 400 , el himno dance con el que diste la vuelta al mundo en mil remixes?
- ¡Es una buena pregunta! No sé como hubiera sido el mundo sin él, pero supongo que estaría tocando con la gente que conozco (rehusa de su hijo comercial). Mi otro yo, John Starlight, no tiene un hit, y muchos opinan que lo que hace es cool . La mayoría de la gente que viene a verme conoce mi trabajo, mis discos, mi concepto, y no es gente de hits.
Así y todo, los clubbers de la vieja escuela que se den cita con el zombie podrán entonar el memorable tararara/tararararararara/tara-rara, porque el mismo ZN admite que, en sus shows, el monstruo (mutante) continúa vivo. Claro que este retoño quedará perdido entre melodías "electro groovie funk techno" poco familiares, nuevas piezas de un show que Florian lleva a de minigira latinoamericana para presentar Absorber , el primer disco que edita sin el infierno hecho hombre respirándole en la nuca. "A veces Hell no es un tipo fácil, pero ahora soy el mejor jefe para mí mismo."
Según los argentogigolós
- ZN x Romina Cohn. "Con Kernkraft 400 Florian se puso muy nervioso, y después de semejante hit hizo como 30 temas sin parar. En su último disco le encontró la vuelta. Creo que está buenísimo poder tenerlo acá, en vivo, por su música, no por su performance, porque creo que en eso tiene que ver algo de vergüenza de enfrentarse a la gente."
- ZN x Capri. " Absorber sorprendió. Todos estaban esperando algo comercial, y es superraro y muy mental: hay temas bien power , pero también otros cálidos y tranquilos. Más que electro es funkero. Y su personaje me encanta, te prende fuego. En vez de ser agresivo es tu amigo freak... y plantea un show super buena onda."






