
El sueño electrónico
El debut de Los Sueños de Anderson y los nuevos discos de Cineplexx y Zort reavivan la llama de la electrónica local, siempre indie , siempre intensa
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No será una escalera a la fama, pero la apuesta de Zeta Bosio ya empezó a dar sus frutos. Después de editar dos discos de rock -Charlie 3 y Oisin- le llegó el turno a Los Sueños de Anderson, el proyecto electrónico de Fernando Montemurro.
Fichado por el ex bajista de Soda Stereo ante la amenaza de viajar a Europa para conseguir un sello interesado en su música, Fernando cerró el círculo del músico pop que se enamoró de las máquinas, empezó a prescindir de instrumentos y, finalmente, se abrazó cien por ciento a la electrónica. "Yo hacía pop en 1998, hasta que me escapé de Buenos Aires para ir a vivir a Córdoba -comenta Fernando-. Ahí empecé a investigar, a programar y a buscar el timbre, no sólo a trabajar en cuestiones de armonía. Estaba en un grupo y poco a poco fui reemplazando instrumentos por máquinas hasta que me di cuenta de que era el momento de desprenderme de ellos y encarar un proyecto de música electrónica."
Influido por The Chemical Brothers, Fatboy Slim y Moby, entre otros, empezó a dar forma a Los Sueños de Anderson con la idea de relacionar la electrónica con la estética y power del rock y de lograr un disco amplio: "Que puedas escuchar tanto en el sillón de tu casa como en una disco".
De familia de dibujantes, Fernando encontró el nombre para su proyecto en un personaje de historieta. "Mi vieja dibujó para Anteojito muchos años y hacía a un pibe, Anderson, que estaba dentro de una cápsula de vidrio. El soñaba y luego su sueño se transformaba en sonido. Después la gente empezó a asociar el nombre del proyecto con el LSD, pero la verdad es ésta."
Una amiga en común fue el puente para llegar a Zeta y el descubrimiento del demo de Fernando provocó en el ex Soda Stereo un amor a primera... escucha.
"Zeta es un gran consumidor de música electrónica y le gustó el sonido de LSDA, más cercano al rock en cierto punto. El me aportó muchas cosas del pop y del rock. Cuando entramos a grabar empezamos a laburar algunas líneas de guitarra, algunas líneas de bajo que estaban hechas con máquinas fueron suplantadas por bajos que él tocó. Fueron sesiones increíbles, empezábamos a las 7 de la tarde y terminábamos a las 7 de la mañana."
Trabajar el timbre, pero sin perder la estructura de la canción, ése fue el objetivo principal de Fernando para su álbum debut, Buenos Aires Trip (ver recuadro). "Traté de trabajar con la estructura de una canción, que cada track tenga una intro, un desarrollo y un desenlace y que, en su conjunto, el disco manejara intensidades. Por eso mezclé los temas potentes con los de formato canción y que se perciba el todo como un concepto."
Tres son los discos, miles las obsesiones
- Buenos Aires Trip es el debut de Los Sueños de Anderson, el tercer lanzamiento de Alerta Discos. Se trata de un viaje amplio y atemporal, del break beat al techno de fines de los años 80 y con cierta estética rocker como impronta. "Espero que sirva para demostrar que no todo es house en esta ciudad."
- Desde su búnker en Barcelona y volcado al pop indietrónico, Sebastián Litmanovich dio forma a Pequeños accidentes domésticos, un nuevo EP de Cineplexx. El hogar es, aparentemente, el lugar más seguro en el que podemos estar. Sin embargo, nuestra casa entraña ciertos riesgos ante los que debemos tomar precauciones. Esta es la idea a la que responden las ocho canciones del álbum, suerte de sucesión al sonido y al estilo de uno de sus maestros, Daniel Melero. Editado en España por ZigZag y distribuído entre nosotros por Aerodiscos.
- La escudería más federal de la electrónica argentina, Aerodiscos, nos presenta el nuevo álbum de Zort, Más poco (hasta aquí las ediciones fueron sólo en CDR). Desde la patria chica de Nalbandian (Unquillo, Córdoba), Andrés Oddone, Adrián Bertol, Agustín Goya y Andrés Zunino dieron forma al más experimental de estos tres discos. "Vivimos un tiempo donde un puchero alcanzaba para dos. Vivimos los cantos de la gente cuando la policía viola un domicilio..." Las palabras son sostenidas por un sonido sórdido y angustiante, que elude el pesimismo, pero enciende el alerta.





