
El tren, el vino y la biodinamia
Una histórica bodega recuperada de Maipú, en un lugar que vale la pena visitar
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En Argentina guardaron muy estrecha relación el ferrocarril y las bodegas mendocinas. Los trenes transportaban las barricas con el vino hasta Buenos Aires cuando aún no viajaba embotellado. El Buenos Aires al Pacífico (BAP), luego San Martín, que cruzaba los Andes desde Retiro, dejó rieles y vías que se usan para recorridos cortos, como en la recuperada Bodega Tributo, que adquirió Trapiche en marzo de 2007. Es un magnífico edificio de 1912 (patrimonio histórico) en la zona de Maipú, rodeado de viñedos, olivares, huertas, jardines y una granja propia con animales. El responsable del proyecto y jefe de enólogos, Daniel Pi, explica que la biodinamia del viñedo, un concepto anterior en cuarenta años a lo orgánico, existía naturalmente en la antígua viticultura mendocina, pero nadie lo sabía. Defiende lo natural, el equilibrio del ecosistema, y contempla las faces de la luna para todos los trabajos de la tierra.
Todo esto verán las visitas a la bodega, más allá de probar los vinos de alta gama, en exclusividad las primicias Trapiche Orgullo 2005, un corte cabernet sauvignon (70%) y malbec que no se comercializará. Y Profuso 2006, "encabezado" de malbec, con grapa mendocina, en estilo oporto, una novedad de la histórica bodega de 1883.





