
El vuelo del Capitán Angustia
Andy Chango es un extraño personaje del rock vernáculo que vive en España, apadrinado por Andrés Calamaro. Ahora, vuelve como superhéroe para burlarse de sí mismo
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Si alguien se acuerda de Superchango que levante la mano. Mmm..., la escasa respuesta afirmativa es la misma que tuvo su alma máter en aquellos días de patear escenarios por el under porteño. Cansado de tantas frustaciones, huyó voluntariamente a España. Se juntó con Andrés Calamaro, Ariel Roth y cuanto argentino encontró en la ex Madre Patria y escupió un disco de canciones pop que hablaba abiertamente de las drogas, titulado escuetamente Andy Chango . "A nivel identidad, tengo una confusión -dispara Andy Fejerman o, simplemente, Chango- porque soy argentino e hice un disco superargentino, que fue el primero. Incluso en España tuve que dar muchas explicaciones porque habla de la droga con ese tono de burla y rebeldía que es propio de la limitación que hay acá con el tema. Allá no hay problema, si hasta el Ayuntamiento de Madrid me contrató para cantar Qué lindo que es drogarse en familia (el primer hit y el más polémico tema de su álbum debut). Y ahora, cuatro años después de haberme ido, vuelvo y escucho que todos hablan de drogas, como la gente de la cumbia villera."
Pero el tiempo pasó, el disco no tuvo ninguna repercusión en Buenos Aires y ahora llega con su segundo opus, Capitán Angustia , un antisuperhéroe que, en lugar de cantarle a la noche y sus excesos, desanda con alegría en la resaca. "Cumplí 30 años y viví una semana muy shockeante. Hice una pirueta y me quebré una pierna; me pusieron mal el yeso; me dejó mi novia, compré dos cajas de champagne para festejar el cumple y no tenían burbujas; estaba leyendo un libro, me lloraron los ojos y tuvieron que ponerme gafas. Al octavo día me senté al piano y en vez de hacer un lamento salió el himno del Capitán Angustia."
Definido por su amigo Andrés (presencia ineludible en ambos discos) como el primer cantautor lisérgico, Chango quiso dejar a un lado la etiqueta y, aunque no puede desprenderse de su personaje, creó otro para la ocasión. "Nunca me di cuenta de que pasó el tiempo, hasta que el organismo me lo demostró. En mi forma de ser no encontré ningún tipo de madurez o evolución, sigo siendo el mismo pendejo de siempre. Pero el organismo sí. Descubrí la decrepitud física, la fatiga posterior a una juerguita y, en muchos aspectos, hasta la pérdida de la inocencia. Me molesta crecer, me molesta que los pulmones sean deteriorables."
Mirarse al espejo y burlarse del resultado, ésa fue la idea. Hacía tiempo que escribía unas columnas disparatadas en el semanario español Diario/16, en compañía de un ilustrador. Y entre los bocetos salió el Capitán Angustia, que viste la tapa del álbum y conduce a los 12 temas del disco hacia una idea, en apariencia, coherente. "Trato de hacer discos que tengan un concepto, como un libro con distintos capítulos, en lugar de canciones sin conexión. Así como en un momento, con todas las vivencias de Buenos Aires, persecuciones y paranoias, me motivé para hacer el primer álbum,en el segundo nació un superhéroe que le canta a la depresión con alegría, se burla constantemente de Andy Chango, de sus problemas de ego, de pulmón, de amor, de conducta."
En vivo, el primero que sale a escena es Chango, y después el Capitán toma la posta. "Eso me obliga a hacer un cambio de personalidad y de vestuario en la mitad del concierto. Me dio otra dimensión de lo que es un show, porque, a esta altura, no me motiva mucho ver cuatro melenudos con jeans tocando." Sin rencores, Chango vuelve ahora para presentarse en Niceto, con Gringui Herrera -otro amigote de la troupe calamaresca-, dos ex Superchango y un baterista que acaba de conocer. Dice que no espera nada de nadie y que el pasaje se lo compró mucho antes de que Warner se decidiera a editar el disco. "Nunca esperé demasiado de nadie, porque acá todo lo tenés que hacer por tu cuenta. En España me habían dicho que me olvidara, que en la Argentina estaba todo mal, pero me vine igual. Porque éste es el momento ideal para el Capitán Angustia. Qué mejor que un desastre para que él baile sobre las ruinas." Refugiado en la avanzada argentina (además de Roth, que produjo el álbum y Calamaro) en su disco tocan Maby Díaz y una vieja base de Charly García: Lupano y Samalea). Pero Chango aclara que los músicos no van a buscar oro a España. "El oro y la plata ya se la llevaron ellos en el 1500. Lo que sí podés es hacerte de abajo y vivir de la música. Lupano, por ejemplo, toca tango a la mañana, jazz a la tarde y conmigo a la noche." Tampoco le interesa que esa imagen de rocker descontrolado se apodere de él. "El rock es una profesión totalmente compatible con el caos, pero eso no quiere decir que viva en las nubes. Soy superresponsable. Me tuve que levantar para hacer esta nota y llegué a las 17, la hora pactada. ¿No?" Siempre con un cigarrillo en la mano, medio apagado, pensando quizá en volver a su casa a encender la grabadora ("Soy como Andrés, siempre la tengo encendida") y continuar delineando el próximo trabajo. "No espero a que la compañía me llame. Prefiero tener un disco listo un año antes de su edición. El próximo se va a llamar Dinero , y la tapa va a ser mi cara dentro de un billete de 100 dólares. Ya es hora de crear un personaje frívolo."
Perfil del personaje
- A mediados de los años 90, tuvo una banda porteña que se llamó Superchango. La suerte no estuvo de su lado y decidió emigrar a España.
- Cobijado por Andrés Calamaro y Ariel Roth, lanzó su primer álbum de la mano de un polémico hit acerca del consumo de drogas.
- Regresó a Buenos Aires para presentar su nueva criatura, Capitán Angustia, su segundo CD.





