
Elocuente lenguaje de la ceniza
¿Qué significa si se desmorona, si es larga, si es despareja, si...?
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¿Significa algo el hecho de que un cigarro acumule una masa importante de ceniza antes de dejarla caer? Sí: significa, por lo menos, dos cosas: una, que es un buen cigarro; otra, que está siendo bien fumado. Una ceniza dura, que no se está desprendiendo todo el tiempo, sino que cuando cae lo hace en poderosos bloques, es una señal bastante segura de que se trata de un cigarro long filler, es decir, cuya tripa está compuesta de medias hojas completas de tabaco y no de picadura; la picadura genera casi siempre una ceniza más floja, dispuesta a dispersarse a la menor provocación. Por otra parte, por mejor que el cigarro sea, la ceniza no quedará en la punta si el quemado es desparejo, en diagonal, o si el cigarro se ha apagado muchas veces; de hecho, cuando se apaga, antes de volverlo a encender lo mejor es despojarlo de ceniza e incluso de los bordes semiquemados.
Sin embargo, la ceniza larga en el cabo del cigarro debería ser una manifestación natural del buen puro y del buen fumar, no el fruto de una voluntad exhibicionista. Es claro que andar golpeteando el cigarro contra el cenicero todo el tiempo, como si fuera un cigarrillo, daría la impresión de un cierto nerviosismo que no tiene nada que ver con la calma un poco hipnótica del fumar cigarros; pero evitar este golpeteo permanente no debe llevar a acumular tanta ceniza que termine cayendo sobre la camisa, el mantel o el piso. Quiero decir: si se cae, mala suerte, pero no me parece una gran idea buscarlo casi a propósito. En general, uno simplemente se da cuenta cuando la ceniza está por caer, y antes que lo haga en cualquier lado deja que caiga en el cenicero. Si uno acertó con el cálculo de que la ceniza ya estaba floja, debería bastar un toquecito muy leve para que se desprenda; y si se equivocó, en vez de insistir, lo que hay que hacer es seguir fumando tranquilamente, con la ceniza y todo; ella no interfiere ni el quemado ni el sabor.
En suma, una buena cantidad de ceniza blanca y dura y que permanece aferrada al cigarro un largo rato debe ser bienvenida, pero no para andar buscándola en plan prueba de circo, sino para dejarla ser. ¿Por qué será que importan todas estas precisiones? Supongo que es porque la idea misma de fumar puros implica concederse un momento de detención, un momento especial, donde cada una de las pequeñas cosas que rodean al fumar toma un carácter, por decirlo de algún modo, ritual; ritual que también perdería su carácter si se transformara en afectación, exhibicionismo o pretensiosidad.
Recortes
Wine Bar en Mendoza
En la muy agraciada localidad de Chacras de Coria, Luján de Cuyo, muy cerquita de la plaza, abrió hace pocos meses Dionisio Wine Bar, al lado de la Bodega Alfredo V.A. Catena, en lo que fue la caballeriza de la antigua propiedad de una tradicional familia mendocina, originalmente construida de adobe, al fondo de un cuidado parque de 1500 m2. Refaccionada para vinoteca y restaurante, tiene amplitud para mantener más de dos-cientos vinos de 40 bodegas, grandes, medianas y pequeñas, en su mayoría mendocinas, en las mejores condiciones. Hay una linda sala de degustación donde poder elegirlos o probarlos, un comedor para 100 comensales, una terraza sobre el parque y mesas en el césped, perfectamente mantenido. Lo más aconsejable es pedir las tablas de quesos y fiambres con los vinos por copa que se seleccionan semanalmente, pero se puede seguir con alguno de los platos de cocina del chef Matías Podestá para hacer una comida más completa. Hay personal especializado para guiar y asesorar en la elección o compra de vinos, y también se venden artículos especiales para completar el placer de los amantes del vino. Daniel González y Javier Espina son los responsables de Dionisio, frecuentado por la gente linda de la zona, bodegueros y periodistas de la provincia y extranjeros de los muchos que hoy llegan a nuestra vitivinicultura. Dionisio es también un centro de operaciones de La Ruta del Vino, para hacer circuitos guiados por personal de los viñedos y las bodegas mendocinos. Viamonte 4961 (ruta de entrada), Chacras de Coria, Luján de Cuyo, 49611260 (0261).
Para enófilos
La Bodega Nieto Senetiner comienza sus cursos mensuales de enofilia el 20 del actual, para los que quieran declararse amantes del vino, conocer, disfrutar y descubrir el fruto de la vid y del trabajo del hombre. En su Bodega de Vistalba, Luján de Cuyo, una de las primeras zonas vinícolas del país, se dicta dos días, desde la noche del viernes hasta la tarde del domingo, en cuatro módulos principales: la vid y la viticultura, la transformación en vino, cata y degustación, y servicio del vino, desarrollados en los viñedos, en la sala de barricas, etcétera. Informes por el 4833-6600 o el 4324-4400.
Tamaño pulmón
Las botellas de vino son de 750 centímetros cúbicos desde que se soplaban a boca, y se creía que dicha medida correspondía a la capacidad de los pulmones. Las formas tienen su porqué: las derechas de hombros altos ocupan menos lugar que las panzonas de hombros évasée, y el diámetro del cuello corresponde al de los corchos cortados de placas de ese tradicional grosor. Las botellas llevan nombres correspondientes a las regiones francesas de producción, aunque actualmente son los enólogos los que las eligen para sus vinos. Las de vino tinto son la Burdeos y la Bourgogne, estrecha la primera y ancha la segunda. La botella bordelesa se creó para los Burdeos y los vinos del sudoeste de Francia y de cepajes cabernet y merlot. Los tintos en botella borgoñona son los Beaujolais y los del Valle del Rhône, que se hacen con pinot noir y los identifica.
Para los vinos blancos hay tres modelos: la Burdeos, la Borgoña y, además, una más alta, estrecha y estilizada -la Rhin- para los riesling en general y los rosados. El vidrio verde amarillo -color hoja seca- es para los blancos con madera -chardonnay, viognier- y también para el sauvignon blanc y el semillón. El vidrio incoloro se usa para los blancos jóvenes y los licorosos. Para los tintos, el vidrio verde más o menos oscuro corresponde a que el vino sea de guarda o no, cuanto más oscuro da más protección contra la luz. La botella de champagne es de vidrio más grueso que las comunes, verde oscuro y con fondo cóncavo. Las esmeriladas, pintadas o decoradas son fantasías del marketing, nada ortodoxas.




