
En Pilar surge una nueva tendencia
Arquitectos y decoradores cuentan las características que se destacan en esta ciudad, hoy convertida en un referente
1 minuto de lectura'
En 1840, misioneros y peregrinos transitaban constantemente por los antiguos cruces norte, sur y oeste del camino Real. Muchos se dirigían a honrar una enorme cruz que, se dice, hacía milagros. Por lo tanto comenzaron a hacer guardias permanentes hasta que decidieron instalarse para siempre.
Y, de esta manera, nació Pilar. Casas de adobe tejido con cardos y biznagas, tejas rojizas, claraboyas y ventanas de metal, constituían la decoración, que distaba mucho de la actual.
Hace unos años hubo un renacer de la zona. Calma, seguridad, vida al aire libre y la práctica de polo fueron algunos de los factores que lo favorecieron. Actividades, negocios (en especial de decoración) y servicios de todo tipo forman parte de este nuevo centro.
Al igual que en las casas de San Isidro, Palermo o Recoleta, en Pilar es posible encontrar ciertas características que se destacan. Su mayor influencia se desprende del, cada vez más famoso, encuentro denominado (valga la redundancia) Estilo Pilar.
Allí, arquitectos y decoradores muestran nuevas propuestas que luego se ven representadas en los hogares de la zona. Tanto en las residencias como en las casas más pequeñas. ¿Por qué? Porque son totalmente factibles. Es decir, las ideas que se proponen, además de originales, son aptas para la vida familiar y muy accesibles. Por eso, hasta se puede afirmar que se trata de un estilo económico. Por otra parte, muchas de esas tendencias se adaptan a la perfección a la ciudad.
Opinan los que saben
¿Qué características tiene el estilo? Decontracté, sport..., pero no por eso menos cuidado.
Es diferente, tanto del rígido clásico como del frío minimalismo. Pero rescata un poco de cada uno para fusionarlos y brindar un cálido resultado.
Los que realmente saben del tema son los profesionales que expusieron en Estilo Pilar: "Lo que se intenta es buscar alternativas más económicas. Hay mucha gente que se va a vivir allí -explica María Zunino-. Por eso, cuando en la exposición mostramos nuestra propuesta, quisimos que fuera bien realista. Para que cualquier persona pudiera lograrla."
Según la especialista, ahí es donde entra en juego la combinación de estilos: algo antiguo, seguramente heredado de un familiar, con algo moderno, producto o no de una compra económica.
La arquitecta Mariana Risoleo Deniard coincide: "Ahora la idea es mezclar y poner las cosas que te gustan -sugiere-, siempre influye la manera de vivir de cada persona". Agrega que en este tipo de decoración ya no vale lo impersonal del minimalismo, donde quizás el único mueble que se ubica no se adapta a la forma de vida del dueño de casa. También rescata lo reciclado. "Es importante contar con un objeto que tenga historia. Aunque siempre es bueno incorporarle algo propio, como una mano de pintura o un nuevo vidrio. Así, uno se va adueñando de él." Para Christine Firmin Didot y la arquitecta Lis Santarelli, lo interesante es que no sea perfecto: "Quizá tenés un mueble antiguo agrietado y eso tiene su gracia". Por eso, para las decoradoras Carolina y Caia Gibrat, en Pilar es habitual encontrarse con lo shabby chic. ¿Qué significa? "Por ejemplo, una biblioteca que puede estar raída con el uso y el tiempo, pero que no deja de ser elegante. Esa característica les otorga menos frialdad a los ambientes."
Tonos que encienden sensaciones
Asimismo, si se habla de calidez, es importante mencionar el empleo del color. "Hoy se lo tiene muy en cuenta -dice Rosario Cadenas-. Creo que es porque hay tantos ventanales desde donde se pueden apreciar los paisajes del jardín, con sus marcados tonos, que terminan integrándose a la casa." En este punto, varios de los especialistas coinciden en que los tintes de la tierra como los naranjas, tostados, ocres y amarillos se llevan las palmas. Aunque también son muy solicitados los llamativos violetas, frambuesas y turquesas.
Por otra parte, hay otro punto en el que están de acuerdo: se los está incorporando de a poco. La costumbre de usar los neutros, como el blanco, el marfil o el beige, sigue firme. Pero la sugerencia es que se les sume toques de color para volverlos más cálidos. Es posible observarlos en pátinas, objetos, almohadones y alguna que otra pared.
En sus versiones lisas, los colores vivos también se están usando en los géneros. Siempre en su medida justa. Respecto de las texturas, las predilectas son las naturales: algodones, gasas, organzas, arpilleras y linos, entre otras. Eso sí, no es tan importante la calidad del género como la creatividad de su confección. En una cortina, el énfasis puede ponerse en la manera de sujetarla. "Por ejemplo, en vez de una tira de tela se puede hacer con una varilla de madera -opina la arquitecta Risoleo Deniard-. Ahora se le da mucha importancia a lo artesanal." Para María Zunino, el secreto está en la forma de colocarlas. "Hay una fuerte tendencia a confeccionarlas con doble visillo. Uno va amurado a la ventana. El otro, suelto y se recoge a distinta altura", explica.
Lo cierto es que los especialistas coinciden en que es importante estar alerta a todo lo que ayuda a que un ambiente sea más cálido y personal. Cada elemento debe demostrar que fue realizado con dedicación y tiempo. No fue elegido al azar.
FUENTES CONSULTADAS: Estudio Rosario Cadenas y Mariana Belvedere: 4742-5843. María Zunino y María Marta Maqueda: (15)4538-8530, (15)5307-9726. Mariana Risoleo Deniard, arquitecta: Ciudad de la Paz 1921, 4°; 4788-0104; (15)5667-1369. E-mail: cdeniard@ciudad.com.ar. Caia y Carolina Gibrat, decoradoras: (15)4401-2101, (15)444-4377. Christine Firmin Didot: 4763-7558. Lis Santarelli: 4743-3976. Silvia Paolini: 4803-3062. Alberto Días Navarro, arquitecto: 4833-2801. Vigus: Avda. Triunvirato 4399; 4521-5821. Cengui SA: Lavalle 2542; 4952-4408. Gastón Textil: Junín 474, 4953-3142. La Europea: Arenales 1415; 4815-1111
Madre Naturaleza
¿Qué otras cosas destacaron los profesionales? Una vuelta a las fuentes:
- Lo natural: por ejemplo, integrar el paisaje del jardín a la casa.
- Los materiales nobles y rústicos: como las maderas, el vidrio, la piedra y el hierro.
- Las artesanías, lo étnico, lo cultural y primitivo: por ejemplo, alfombras realizadas por indígenas del país. También objetos de papel maché, cuadros de artistas jóvenes y muebles de origen asiático o africano.
- La mezcla de obras de arte con un objeto en el que se note el transcurrir del tiempo.
- Los bordados, las aplicaciones.
Modelos y precios
- Arpillera común: de 1 m de ancho, $ 1,50. Lienzo de 1,60 m de ancho, desde $ 2 (Cengi SA).
- Lino: de 1,50 m de ancho; desde $ 4,90 (Gastón Textil).
- Gasa: de 1,50 m de ancho, desde $ 3 (Gastón Textil).
- Candelabros tallados: de 1 m de alto, $ 50 (Vigus).
- Esculturas: talladas a mano, desde $ 25 (Vigus).
- Alfombras rústicas: de coco, sea grass o yute, a medida; $ 39, el m2 (Vigus).
- Silla: de madera de teca o guindo, $ 150 (Vigus).
- Mesa de comedor: de guindo combinada con cristal, desde $ 400 (Vigus).
- Mesa de luz: de hierro forjado combinado con madera, rattan o mármol, desde $ 150 (Vigus).
- Carpeta rústica: de 1,23 m x 1,25, $ 60 (La Europea).
- Sofá: de 2 cuerpos, tapizado en cuero ecológico, $ 289 (La Europea).
- Cortina en voile: para una ventana de 2 m de ancho x 2,10 de alto, $ 64,80 (La Europea).






