Veinte castores llegaron a la Argentina en 1946; hoy son entre 100.000 y 150.000

“Enriquecerán la fauna”. La llegada de los primeros 20 castores a Tierra del Fuego, cómo se inició la plaga que devastó el ecosistema

Hace 80 años, el Ministerio de Marina trajo al país diez parejas desde Canadá; así reflejó su llegada Sucesos Argentinos, el clásico noticiero que se pasaba en los cines

Hace 80 años, el Ministerio de Marina trajo al país diez parejas desde Canadá; así reflejó su llegada Sucesos Argentinos, el clásico noticiero que se pasaba en los cines

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Con su habitual lenguaje florido y rimbombante, el locutor de Sucesos Argentinos, el informativo que se proyectaba en los cines antes de las películas, anunciaba la llegada, por avión, del primer contingente de castores provenientes de Canadá a Tierra del Fuego.

Corría el año 1946 y la noticia desbordaba simpatía. Mientras en las imágenes los ejemplares eran descendidos en pequeñas jaulas de una avioneta, el narrador decía: “Aquí los animalitos son conducidos a tierra. Imaginamos las conjeturas que habrán hecho en medio de tantas alternativas extrañas”.

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Y cuando los castores fueron soltados en su nuevo terruño, la voz de Sucesos Argentinos exclamó: “Ya están en libertad ¡Feliz y ansiada libertad".

En el pequeño documental que no llega a durar un minuto se exponen también las razones de la llegada de estos enormes roedores al sur argentino. Es, sencillamente, “con el fin de enriquecer nuestra fauna”.

Sucesos argentinos: Introducción de castores en Tierra del Fuego, en 1945
Sucesos argentinos: Introducción de castores en Tierra del Fuego, en 1945

Lo que en el momento en que se produjo esa cinta, 80 años atrás, aún no se sabía, era que lo que se estaba festejando como un cándido acontecimiento para la Patagonia era en realidad una emboscada contra la biodiversidad de la región.

Es que con el correr de las décadas, los Castor canadensis -así es su nombre científico- se convirtieron en lo que hoy se llama especie exótica invasiva. Una verdadera plaga, para decirlo en términos más informales, que afecta fuertemente el medio ambiente fueguino. Y también su economía.

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El piloto canadiense y los 20 castores

De regreso a aquel corto de Sucesos Argentinos, hay que decir que la fecha exacta del desemabarco de los roedores norteamericanos en Tierra del Fuego se produjo en noviembre de 1946, en los meses iniciales del primer gobierno de Juan Domingo Perón.

Fue el Ministerio de Marina de la Argentina el que encargó la importación de los castores. Como se dijo antes, se buscaba dar variedad a la fauna autóctona pero también impulsar la industria peletera.

Una postal de uno de los tantos miles de castores que habitan Tierra del Fuego (Pexels/Denitsa Kireva)
Una postal de uno de los tantos miles de castores que habitan Tierra del Fuego (Pexels/Denitsa Kireva)

El encargado de recoger a los animales en tierras canadienses fue un piloto de ese país de nombre Tom Lamb. En rigor, la marina le pidió a este hombre que recogiera unos 50 ejemplares de castores para traer a la Argentina, pero él llegó a colectar unos 20. 10 ejemplares machos, y 10 hembras.

El aviador los recogió en la provincia de Manitoba, Canadá, en las proximidades del lago Moose. El encargo de los animales al aviador canadiense fue realizado en el mes de septiembre de 1945. Y la llegada a las inmediaciones del Río Claro, en la Isla Grande de Tierra del Fuego se produjo un año y dos meses después.

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A bordo de la avioneta de Lamb, los 20 castores, de acuerdo con Sucesos Argentinos, “realizaron un extraordinario viaje aéreo desde Moose Lake, en Manitoba, Miami, Río de Janeiro y Tierra del Fuego”. Mientras en las imágenes del noticiero la avioneta llegaba a destino, el locutor decía: “Estamos en territorio fueguino. Nos encaminamos ya directamente a la zona lacustre elegida para depositar la valiosa carga”.

En gris, todo el territorio que ocupan los castores en la Isla Grande de Tierra del Fuego (la imagen es de 2015)
En gris, todo el territorio que ocupan los castores en la Isla Grande de Tierra del Fuego (la imagen es de 2015)Difundiendo Saberes - Conicet

El precio de estos roedores

Otra interesante información que transmite el corto del clásico informativo -se emitió en cines entre 1938 y 1981- es el precio que se pagó por los castores: un total de $120.000 por todos ellos, que daría una suma de $6000 por cada uno de los ejemplares.

Para tener un aproximado de lo que costaron estos roedores si lo trasladamos a estos tiempos, LA NACION consultó a Julio Djenderedjian, especialista en Historia Económica Argentina y director del Instituto Emilio Ravignani.

Thomas Lamb, el piloto canadiense que llevó los 20 primeros castores de Canadá a Tierra del Fuego, en 1946
Thomas Lamb, el piloto canadiense que llevó los 20 primeros castores de Canadá a Tierra del Fuego, en 1946Canada's Aviation Hall of Fame
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El economista evaluó la cotización del dólar en aquel tiempo y, a través de otros cálculos estimó que, en aquella época los $120.000 equivalían a US$29.951, lo cual da como resultado que, al dólar de septiembre de 1945, cada castor costó unos US$1496.

“Eso es lo que no me termina de cerrar -explica Djenderedjian-. Son cifras enormes para la época. En la actualidad, corresponderían a US$27.272 dólares por cada castor, o US$545.522 de hoy en total. Eso actualizado por la inflación de Estados Unidos”.

En Tierra del Fuego, sólo del lado argentino hay más de 100.000 castores
En Tierra del Fuego, sólo del lado argentino hay más de 100.000 castores

Para compararlo con otros precios de la época, el experto en historia económica añade: “Desconozco el mercado de los ejemplares de castor de esos años, pero un toro Aberdeen Angus gran campeón de entonces no valía más de unos US$100.000 de hoy. Es probable que el precio de esos castores incluya el gasto de viaje, selección, transporte, etc. y que eso encareciera todo”.

Lo paradójico de esta historia es que se haya pagado una suma tan considerable de dinero para, a la postre, producirle un daño importante a la naturaleza fueguina.

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Sucesos Argentinos - Castores En Tierra Del Fuego
Sucesos Argentinos - Castores En Tierra Del Fuego

Diques, tala y daños en los bosques nativos

Es que aquella veintena de roedores que llegaron gracias a la buena intención de la Marina Argentina se multiplicó, por no tener depredadores naturales -lobos grises, osos- y hoy los castores en el territorio argentino de la isla son entre 100.000 y 150.000. Y son unos 300.000 si se suma el sector chileno. Creció su presencia en la Isla Grande de Tierra del Fuego como una mancha de aceite sobre el agua.

Estos castores -los segundos roedores más grandes después del carpincho- tiene por hábito talar árboles para alimentarse, pero también para utilizar ramas y troncos para realizar diques. Así crean ambientes acuáticos seguros donde colocan sus madrigueras. Estas acciones producen graves daños en los bosques nativos.

Los castores construyeron más de 70 mil diques y cambiaron el ecosistema
Los castores construyeron más de 70 mil diques y cambiaron el ecosistema

En 2017, una investigación de la Facultad de Agronomía de la UBA calculaba que en la porción argentin de la isla de Tierra del Fuego, estos roedores de cola plana habían construido unos 70.000 diques. Ellas alteran los cursos de agua y producen inundaciones con lo que afectan a otras especies de la zona.

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El gran problema es que el hábitat natural de estos animales, el norte de América, los árboles pueden brotar nuevamente luego de ser roídos. En el sur argentino, en cambio, los troncos de lengas, guindos o ñiré mueren cuando son talados por los castores o en las posteriores inundaciones. Esto provoca la destrucción de grandes superficies.

El perjuicio económico

La página oficial de Ambiente y Recursos Naturales de la Argentina señala que el 95 por ciento de las cuencas de Tierra del Fuego están colonizadas por los castores. Económicamente, la misma página calcula que la provincia de Tierra del Fuego pierde unos US$66.000.000 anuales por el accionar de estos ejemplares. En esto se tiene en cuenta el valor de las tierras afectadas, las actividades productivas que no pueden realizarse y la pérdida del ecosistema del bosque.

En la actualidad, los gobiernos de la Argentina y de Chile elaboran planes conjuntos a fin de controlar o erradicar del territorio patagónico a estas criaturas, tan adorables como dañinas y perjudiciales para el ambiente fueguino.

El castor tala árboles para alimentarse y también para construir sus represas, que producen daños al ecosistema de Tierra del Fuego
El castor tala árboles para alimentarse y también para construir sus represas, que producen daños al ecosistema de Tierra del FuegoShutterstock

Los castores pueden vivir entre 10 y 12 años. De modo que aquellos 20 animales pioneros que llegaron a la Argentina austral en 1946 ya no habitan aquellos parajes. Pero quedaron sus crías. Y ellos mismos han sido inmortalizados en aquel pequeño corto de Sucesos Argentinos desembarcaban de un avión para luego ser empujados hacia el agua por un grupo de marinos.

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Fue hace 80 años, cuando todavía se ignoraba por completo que, por más ternura que inspiren esos animales, instalarlos en un hábitat ajeno al suyo podría ser una pésima y devastadora idea.