Exito sin vergüenzas
La obra teatral inspirada en la película Todo o nada, The Full Monty , este verano es una de las preferidas del público marplatense. Los seis protagonistas sostienen que el espectáculo es mucho más que un buen producto marketinero .
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Desde hace exactamente un mes recorren la costa -de Santa Clara del Mar a Necochea- y, ¡oh sorpresa!, el sol casi no ha rozado sus pieles. En claro criollo, están blancos. Ellos son el elenco de Sin vergüenzas y ninguno esgrime una queja al respecto. Trabajan a destajo, pero están felices, ya que poder estirar la temporada estival, a sala llena, hasta el 10 de marzo, es un privilegio de pocos y ellos lo saben.
Fabián Vena, Arturo Maly, Juan Palomino, Esteban Prol, Cutuli -desde este fin de semana lo reemplazará Gonzalo Urtizberea- y Raúl Biaggioni -conocido por su personaje televisivo Larry de Clay- instalaron su base de operaciones en Mar del Plata. Allí, de viernes a domingo, suben a escena a sus seis criaturas para contar Sin vergüenzas , la versión libre que realizó Daniel Botti sobre la obra Ladies night de Anthony McCarten y Stephen Sinclair, que llegó a la pantalla grande con Todo o nada, The Full Monty .
De aquí y de allá
Vena: -No sé si el público de la Capital es más exigente, pero seguro que es más intransigente y valora menos las cosas porque está acostumbrado a tener miles de propuestas. El público de acá viene del interior y tiene un respeto y un valor por nuestro trabajo que emociona.
Maly: -A la gente de Mar del Plata y de las provincias le gusta ver a los actores, esperarlos a la salida. Pero no son tontos, si la obra tiene alguno que otro comentario sobre su realidad lo agradece más.
El desnudo más mentado
Cutuli: -Pasa algo bárbaro, el público se acerca para ver desnudarse a seis actores que no son fisicoculturistas -salvo Palomino- (risas) y terminan enganchados con la temática de la obra.
Palomino: -La gente llega con una idea de la obra, pero después hace una lectura distinta. Tiene algo que gusta, y es eso de recuperar ciertos valores que se han ido perdiendo o que tienden a perderse: la solidaridad y el hecho de juntarse para buscar una salida en común. Además, se habla mucho del respeto por las decisiones que cada uno elige; en la sexualidad, en el trabajo, en lo físico. La discriminación, la convivencia, la tolerancia son una realidad que nos toca a todos los argentinos, más allá de la desocupación.
Vena: -Si tuviéramos que hacer sólo el strip, sería una obra de cinco minutos, pero la gente lo pasa bárbaro durante una hora y media. Más allá de la problemática que se cuenta, la gente sabe que se trata de una comedia y viene a divertirse.
Prol: -Lo que tiene el strip es que si ves sólo esos cinco minutos no te dirían nada de la obra, ni del peso que cobra por los personajes, a los que vas queriendo y entendiendo. Es imposible no encariñarse con estos seis tipos que buscan una salida desesperada y esperanzadora a través de algo delirante. Ahí es cuando ese strip cobra otra magnitud.
Biaggioni: -Es cierto que el público llega atraído por un buen cóctel de marketing, que tiene que ver con el nombre de los actores, el título de la obra, el afiche. Tienen un anzuelo muy interesante para ver la obra, pero se encuentran con otra cosa.
Prol: -De todas formas, llega un momento en que el público también se olvida de los cuerpos y aplaude cuando, después de vacilar, deciden seguir. Disfrutan el triunfo de seis personas que no bajan los brazos.
Del dolor a la risa
Biaggioni: -Creo que esto es grotesco puro, nacional y criollo, que llega a lo gracioso por medio de lo trágico que cada uno tiene.
Vena: -La obra tiene un carácter comercial que ninguno quiere negar, pero aparece un tema como la desocupación -que siempre es mirado desde un lugar de angustia y preocupación- que tratamos de darle una mirada diferente.
Maly: -Además hay gente que hace cosas extraordinarias desde un lugar de crisis, desde situaciones límite. Lo que pasa es que son historias ocultas, que no se ven. En la Argentina debe haber miles de ellas.
Biaggioni: -El personaje de Fabián (Lucho) es bien argentino en la manera de reaccionar. Trata constantemente de inventar qué hacer. Y si es algo fácil, mejor.
Vena: -Es la característica de un personaje netamente nuestro, que cree que los negocios están a la vuelta de la esquina. Pero a la vuelta de la esquina se encuentra con un paredón enorme y recién se da cuenta cuando se golpea. Estos son tipos audaces que tratan de salir de la dificultad con el mayor rasgo de imaginación posible.
La temporada
Maly: -La temporada es trabajo y nuestro objetivo es trabajar.
Vena: -No muchos actores pueden vivir del teatro, en ese sentido nos sentimos muy afortunados de poder vivir de lo que nos apasiona. Y dentro de nuestra profesión el teatro es la rama más difícil de sostener.
Cutuli: -Además, éste no es un espectáculo armado en noviembre para venir a Mar del Plata en enero, sino que es una obra pensada para un grupo de actores, pensada para un teatro profesional como el Complejo La Plaza y para un público exigente. Este espectáculo fue probado en Buenos Aires durante diez meses y no se puede negar que rinde económicamente.
Como la primera vez
Vena: -Es importante estar vivo arriba del escenario, vivir ese momento como si fuera el único. Para mí esa es la diversión y es fundamental para que el espectador lo sienta así.
Maly: -Además, siempre pasan cosas nuevas.
Cutuli: -La clave es no aprenderse el pie del compañero de memoria, sino seguir escuchando al otro.
Prol: -Escucharlo por primera vez todas las noches.
Cutuli: -Creo que hay que aprovechar que el grupo que se formó es bárbaro, porque no siempre se logra esta unión. Nosotros también nos divertimos juntos abajo del escenario.
Vena: -Lo que pasa es que la concepción del espectáculo tiene características particulares. Arrancamos con una idea, con un texto adaptado, es cierto, pero nos internamos todos los actores y el director a lo largo de un mes para explorar las situaciones, hasta saber qué nos causaba gracia, qué nos divertía. Hay mucho de improvisación y eso nos unió.
Palomino: -Igual, creo que lo principal es que no tenemos la estructura de un elenco, sino la de una pandilla, y Maly es el padrino (más risas).
Sin vergüenzas. Viernes y domingos, a las 23; sábados, a las 21.15 y 23.30. Teatro Colón, Hipólito Yrigoyen 1665, Mar del Plata;494-8571. Entradas, desde $ 15.






