
El nuevo Ford Focus III incorpora el sistema Active city stop, que ante la inminencia de un choque, frena solo y te evita el cuello ortopédico y una llamada al seguro.
1 minuto de lectura'
Por Nahuel Coca
Hace dos años, cuando el Ford Focus se renovó totalmente para su tercera generación, publicamos una extensa nota con la historia de este modelo, que es uno de los coches más vendidos y premiados del mundo. El Focus III se fabrica desde entones en General Pacheco con tecnología y diseños globales. En años difíciles para el Mercosur, en general, y la industria automotriz, en particular, pocas marcas invierten en renovar la producción nacional, y que el Focus reciba una actualización es una noticia para celebrar.
Esta edición tiene un diseño exterior más agresivo, especialmente en la parrilla frontal –que ahora comparte rasgos con el Mondeo y el Fiesta KD– y en el corte casi filoso de las ópticas. Las versiones de cuatro y cinco puertas ofrecen distintas llantas de aleación. Pero, en general, los cambios en materia de diseño exterior son menos evidentes y quizás no tan relevantes.
En cambio, el diseño del tablero de instrumentos mejoró de un modo notable: orientado hacia el conductor, materiales de mayor calidad y pantalla táctil con su interfaz totalmente superadora. En los modelos Powershift por levas detrás del volante, el reemplazo de los botones para subir y bajar marchas en la palanca de cambios es vital para quien guste de la conducción deportiva.
Por dentro y por fuera, este nuevo Focus es estéticamente superior y mecánicamente similar ya que no hay cambios en las opciones de motores y cajas transmisoras. Son otros los factores superiores, y aunque no puedan notarse a simple vista, están presentes en los modelos más equipados y son un adelanto de lo que se viene en un futuro cercano.
<b>ESTACIONA SOLO</b>
El vehículo no toma la decisión por nosotros, sino que es necesario avisarle que queremos hallar un lugar para estacionar. En este caso, el sistema de estacionamiento asistido busca un espacio suficientemente grande para la maniobra. Una vez que confirmamos por medio de un botón que estamos preparados, solo habrá que controlar el freno, ya que la rotación del volante y la cantidad de maniobras son autónomas.
Además de tratarse del primer vehículo del segmento en ofrecer esta tecnología –otros únicamente permitían el estacionamiento en paralelo–, en esta nueva edición también es posible el estacionamiento perpendicular. En caso de querer estacionarlo de modo manual, cuenta con sensores de proximidad con alarma audible, tanto atrás como adelante, y con una cámara retrovisora que se ve por la pantalla táctil, junto a guías que avisan cuándo estamos demasiado cerca de los objetos. Este tipo de aplicaciones se conoce como realidad aumentada y será cada vez más común en los vehículos según pasen los años.
<b>ILUMINA LAS CURVAS</b>
Con algunos años en el mercado pero inéditos en vehículos de esta gama, los faros dinámicos y adaptables son una gran cosa. Gracias a este sistema, el ancho y la profundidad del haz de luz de sus faros se modifican de acuerdo con la velocidad de circulación. Cuenta con dos potentes lámparas de xenón; una alumbra fijo al frente y la otra puede moverse para iluminar una curva o solo un costado del carril con luces altas, y así evitar el encandilamiento del coche que se aproxima en dirección contraria. En situación de maniobras de estacionamiento se encienden las bajas, las direccionales y las de marcha atrás.
Al doblar a baja velocidad y girar el volante más de treinta grados en el sentido elegido, las luces direccionales se activan para iluminar el interior de la curva. Cuando el camino es sinuoso, los faros giran para dar luz en la curva. Esta tecnología es de gran ayuda para los que conducen de noche por las oscuras rutas argentinas, pero también para la conducción urbana de todas las noches.
<b>FRENA SOLO</b>
En este punto se inicia el viejo debate sobre el ascenso de las máquinas por sobre los hombres. Cuando se habla de tecnologías autónomas en vehículos de calle, en realidad, se habla del potencial de reemplazar en un aspecto concreto (la conducción) al ser humano. Todas las marcas importantes experimentan con vehículos autónomos, que no son otra cosa que los robots más avanzados que hayamos conocido. Con mayor frecuencia, alguna parte de su potencial autónomo decanta hasta llegar a los modelos de producción masiva.
En esta ocasión, un sistema llamado Active City Stop toma la decisión por nosotros de frenar rotundamente para evitar colisiones. Los sensores de cercanía del vehículo escanean cincuenta veces por segundo el entorno, y una computadora realiza complejos cálculos basándose en sensores de velocidad, inercia y adherencia, además de aplicar una serie de fórmulas infalibles. Cuando el auto advierte que si no frena habrá una colisión, toma el control y clava los frenos al máximo.
Este sistema se puede desactivar, pero también puede quedar encendido. Sirve hasta los 50 km/h y ayuda a que no se produzcan esos pequeños toques que suelen ocurrir en el tránsito cuando se arranca y se frena de modo permanente. Quizás un vistazo de más al celular puede provocar un pequeño impacto con el coche de adelante. Gracias a un pequeño gen robótico en el nuevo Ford Focus, este tipo de choques tontos podrán ser evitados.





