Gael García Bernal: “Luché toda mi vida para no ser actor”

Se imaginó pediatra, periodista, filósofo y futbolista, pero sus raíces artísticas pudieron más. El actor mexicano, que en su primera incursión teatral en Buenos Aires se meterá en la piel de Fernando Pessoa, habla de actualidad, de El Zorro del futuro y del muro de Trump: “Es casi cercano al apocal
Se imaginó pediatra, periodista, filósofo y futbolista, pero sus raíces artísticas pudieron más. El actor mexicano, que en su primera incursión teatral en Buenos Aires se meterá en la piel de Fernando Pessoa, habla de actualidad, de El Zorro del futuro y del muro de Trump: “Es casi cercano al apocal Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Coló
Fabiana Scherer
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25 de febrero de 2018  

"He creado en mí varias personalidades. Creo personalidades constantemente. Cada sueño mío es inmediatamente, en el momento de aparecer soñado, encarnado en otra persona, que pasa a soñarlo, y yo no. Para crear, me he destruido; tanto me he exteriorizado dentro de mí, que dentro de mí no existo sino exteriormente. Soy la escena viva por la que pasan varios actores representando varias piezas”, escribió Fernando Pessoa, el poeta portugués, fumador de 80 cigarrillos diarios y fanático del ocultismo que creó una gran cantidad de obras utilizando más de cien heterónimos, a quienes dotaba de cuerpo y alma. Gael García Bernal subirá a escena en la piel de Pessoa con el estreno mundial de Ejercicios fantásticos del yo, pieza y puesta de la mexicana Sabina Berman que trata sobre la identidad, entendida como pura fantasía.

“La obra de Sabina aparece en el momento justo. Ella es una dramaturga muy querida e importante en México, una erudita. Es fantástica y una gran conocedora de la obra de Pessoa –cuenta entusiasmado el actor de Amores perros que por primera vez hará teatro en la Argentina–. Se interesó en explorar la psicología del portugués, pero por sobre todo en contar todo lo que puede ofrecer la poesía, que es tan transformadora, capaz de aumentar la capacidad de la vida misma. En un momento, Sabina me dijo que Pessoa era el poeta del siglo XXI, yo solo la escuché; hoy comprendo porque lo dijo. Él buscó y encontró la manera de potenciar el lenguaje. Escribía con un gran sentido de responsabilidad en cada tema que enfrentaba, yendo del modernismo al futurismo. Sin duda, fue uno de los artistas más complejos y enigmáticos. Un poeta en más de cien cuerpos.”

No por nada, muchos lo etiquetaron de esquizofrénico y otros lo acusaron de tener un trastorno de personalidad.

Totalmente. Era capaz de destruirse y crearse. Quería romper con el sentido de las palabras, con el sentido del habla. Por eso es tan necesario hoy hablar de él, en un momento donde las palabras parecieran no tener importancia, donde se puede decir cualquier cosa sin consecuencia alguna. Necesitamos recuperar un poquito su valor y leer mucha más poesía sin temor al viaje interior que nos pueda provocar, porque la poesía nos confronta.

La acción de la obra de Sabina Berman, que desde el 8 de marzo podrá verse en el Teatro Coliseo, con dirección de Nelson Valente, cuenta veinticuatro horas en la vida del poeta. Es 1914, día en que se inicia la Primera Guerra Mundial, día también en que Pessoa no puede conquistar la mano de su amor, ni conquistar a una editora internacional, ni conquistar el Gran Premio de la Reina Victoria de Poesía, pero escribe el primer poema del siglo XXI, y uno de los poemas más bellos de la Historia.

Creciste en el seno de una familia de teatro [sus padres son los actores Patricia Bernal y José Ángel García]. Volver a las tablas debe tener un valor especial...

Tiene que ver con mis raíces, desde que tengo recuerdos, el teatro está presente en mi vida. Como bien decís, crecí en una familia de actores, estuve muy metido en los detrás de escena, en un ambiente muy under, lleno de búsquedas. En algún momento pensé que iba a poder a escapar a esa vida. Luché toda mi vida para no ser actor, pero aquí estoy, no salió.

Claramente, no.

(Risas) No, llegué a imaginarme médico, pediatra, periodista, futbolista, filósofo. Pero la actuación me atrapó, por sobre todo el teatro, que me dio ese lugar de experimentación, de búsquedas, de investigación, me interesa ese aspecto de la actuación. Por eso necesitaba volver. Los que me conocen bien, mis amigos, como Diego Luna, hacía rato que venían diciéndome “haz teatro”, porque uno encuentra aquí muchas respuestas, es un lugar de mucho arraigo, de mucha familia y también de mucha intimidad. El teatro te da la oportunidad de ejercer la libertad, de generar experiencias únicas. Hay muchos montajes que aún viven mi cabeza, que me transformaron, que me guiaron.

Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Coló

Que el estreno de la pieza de Sabina sea en Buenos Aires y no en México no resulta casual. “Esta es una ciudad muy rica en teatro, además necesitaba pasar un buen tiempo por estos lados. Tengo buenas razones para hacerlo”, hace referencia a sus dos razones obvias: Lázaro y Libertad, hijos de su relación con la actriz Dolores Fonzi –a quien conoció en el rodaje de Vidas Privadas, la película de Fito Páez– y con la que estuvo en pareja durante ocho años.

Al comienzo de la charla comentabas la falta de valor, de sentido que se le dan a las palabras. El propio Pessoa en el Libro del desasosiego escribió: “hablar es tener demasiadas consideraciones con los demás. Por la boca mueren el pez y Oscar Wilde.”

Hablamos de comunicarnos, de dejar de decir cosas por decir. Tantas veces se banalizan cuestiones complejas, como ocurre cuando se habla de feminismo o de la crisis de la masculinidad. Son temas complejos que requieren de un proceso evolutivo. Hablamos de una discusión que obviamente le pertenece a todos y que dialoga con las ambigüedades. La política es increíblemente compleja y, sin embargo, muchos con un tuit creen hacer la síntesis de todo. Bueno, aquí, en la política argentina no hay grises. Una de las virtudes de la extranjería es poder ser testigo de ciertas crispaciones, pero lo interesante es que se pueda hablar, que exista esa libertad para hacerlo.

¿Hablás de la libertad de expresión?

Hay cuestiones que van más allá de la libertad de expresión, como cuando en los Estados Unidos dicen que si los del Ku Klux Klan tienen algo que decir, hay que escucharlos. ¡No! ¿Qué hay escuchar? Ahí, justamente no hay discusión evidente. Es que Estados Unidos es un país que todo lo divide en blanco o negro, en moral o inmoral, en legal e ilegal. Hay discusiones, por ejemplo, que surgen a partir de una película en la que hablan si es necesaria la tortura, si está bien o no. Es una época en la que se difuminaron los fundamentos principales de la democracia, el concepto de la libertad. Estamos empezando a aceptar puntos de vista que son locuras, que son traumas jodidos, incomprensibles.

¿Qué debería discutirse?

Las otras partes, las deudas pendientes, los grises, la crisis de la masculinidad, por ejemplo. Discutir como los procesos democráticos, los triunfos alcanzados se han ido aplacando, demeritando. Hoy en día están en juego las mismas cosas, pero con otra perspectiva. En estos días un hombre negro no tiene que sentarse en el asiento de atrás de un micro, no estamos en aquellos tiempos, pero sí está en juego la discriminación. Cambió la perspectiva. Lo mismo ocurre con la criminalización de las drogas.

¿A qué te referís?

La criminalización de las drogas comenzó como un sistema de aplacar a diferentes comunidades en los Estados Unidos, ya sea la negra, los mexicanos, los hippies. La criminalización estaba enfocada en determinado sectores, estableciéndolos como peligrosos.

¿Considerás que es hora de que se discuta la legalización de las drogas?

Por supuesto. Todos deberíamos hacerlo. Si hablamos de marihuana puntualmente, es hora, de una buena vez, de descriminalizarla y legalizarla. Sabemos que lo que realmente mata es su comercio ilegal.

TODOS TUS MUERTOS

“ Recuérdame. No llores, por favor. Te llevo en mi corazón y cerca me tendrás”, dice la canción que se escucha una y otra vez en Coco, la producción de Disney-Pixar que buscará quedarse con el Oscar a la Mejor película animada y a la mejor canción, el domingo próximo. Recuérdame cobra aún más fuerza cuando Gael García Bernal pone la voz, tanto en inglés como en castellano, a Héctor Rivera, el travieso y nostálgico personaje que acompaña al pequeño Miguel en el mundo de los muertos.

“¿Es bien bonita y sentida, no?”, pregunta el actor acerca de esta historia que ya está en boca de todos y que rescata el tradicional Día de Muertos mexicano. No hay duda de que es una película sentida y que para Gael, además tiene un valor especial, ya que junto a su hija, Libertad, cantó la versión más íntima de Recuérdame.

Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Coló

“ Coco es una reflexión en torno a la muerte, pero desde la vida, con una introspección sobre la esencia de la existencia”, cuenta Gael, que a la vez confiesa que unos de los momentos que más lo movilizó de la película fue escuchar la versión de La llorona, el clásico son istmeño mexicano que tantos artistas hicieron propio, como la versión que hizo carne la recordada Chavela Vargas.

“La vida y la muerte siempre van juntas –reflexiona–. Existe el concepto de una segunda muerte, cuando estando muerto se olvidan de ti. Con mis hijos armamos un altar, allí ponemos a nuestros muertos, comida, recuerdos, lo que queramos y se nos ocurra, porque la relación con la muerte es personal. Es una manera de dialogar con los nuestros, con la vida. Lo pones todo ahí y después te vas de pachanga con tus muertos. Ojalá se adopte esta tradición en otros lugares. Es una tradición increíblemente compleja y transversal”.

Nuevamente México vuelve a estar presente en la ceremonia de los Oscar.

Se está haciendo costumbre... [bromea] Alfonso Cuarón [ Gravedad], Alejandro González Iñárritu [ Birdman, El Renacido] y ahora Guillermo Del Toro con La forma del agua. Son grandes directores. Lo mejor es poder estar y compartir siempre con los tres, con Cuarón, el gordo y el negro. Los tres amigos, con los que soñábamos hacer películas. Pensar que con el negro hicimos Amores perros (2000) sin imaginar lo que sucedió después. El cine mexicano en aquel entonces no interesaba y mirá ahora. Hay una fraternidad muy sostenida a la que se sumó Jonás Cuarón (hijo de Alfonso), Emmanue Lubezki [el primer director de fotografía en ganar tres veces seguidas un premio Oscar] y en la que también forma parte Diego Luna.

Tal es el interés que generan estos directores, que Iñárritu volvió a sumar una estatuilla, en noviembre pasado, esta vez un Oscar especial por su logro de realidad virtual en Carne y arena, una experiencia en la que esta tecnología sitúa al espectador en el corazón mismo de los inmigrantes indocumentados que cruzan a los Estados Unidos desde México. Una obra hiperrealista, que sumerge al público en medio del desierto de Sonora, donde comparte el drama de un grupo de indocumentados que, liderados por un coyote –un traficante de humanos–, intentan ingresar en territorio estadounidense mientras agentes de inmigración tratan de arrestarlos. Una temática que golpea, sensibiliza y preocupa a los mexicanos.

En la ceremonia pasada de los Oscar, fue Gael García Bernal quien más impacto causó cuando en el escenario del Dolby Theatre de Hollywood, California, se declaró en contra de la construcción del muro propuesto por el presidente Donald Trump en la frontera México-Estados Unidos. “Como migrantes construimos familias, construimos historias, construimos una vida que no puede ser dividida –manifestó–. Como mexicano, como latinoamericano, como un trabajador migrante, como humano, me opongo a cualquier muro que pueda separarnos”, añadió.

Como un mandato obligado, el hombre de Guadalajara, tierra de mariachis y tequila, reconoce la difícil situación por la que atraviesan los latinoamericanos en Estados Unidos: “Es crítica y difícil para los hispanos como nunca antes lo había sido. Se impuso esa metodología irracional, esa idea fabricada e irracional de que somos violadores, que somos criminales, traficantes de drogas. ¿Cómo puede contrarrestarse esa ideología irracional con pensamientos racionales? Hoy escucho a muchos decir que el presidente [Donald Trump, ni siquiera menciona su nombre] es racista por sus dichos. Desde hace rato sabemos que es un racista, lo que dice no es nada nuevo, es un tarado, un ignorante, un hijo de p..., un tipo con traumas brutales, de gran resentimiento. No hay excusas, no hay que buscar rollos donde no los hay. Él dijo esas mentiras, habló así de buena parte de la población, generando una burda mentira. Imaginá a toda una generación que escucha y crece con esa idea.”

Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Coló

En 2015, presentaste el thriller fronterizo Desierto, dirigido por Jonás Cuarón, que cuenta el drama de los inmigrantes. El film fue interpretado por muchos como una contestación a las arengas xenófobas de Trump y generó un violento trolleo en las redes sociales. Parte de esas reacciones fueron incorporada a la promoción del film con la etiqueta #LasPalabrasSonTanPeligrosasComoLasBalas. ¿Cómo fue eso?

Lo que realmente no puedo dejar de pensar es que la mayoría de los Estados Unidos piensa así. Me considero una persona optimista, pero es ahí, en esa veta, donde soy pesimista. Esto es casi cercano al apocalipsis. El gran problema somos nosotros, lo que estamos de este lado del muro, tenemos que tener otra forma de pensar, no podemos acatar las formas que ellos imprimen. Hay que empoderarse. Hace poco leí una entrevista a George Steiner [filósofo, novelista, educador y ensayista] en la que le preguntaban si se arrepentía de algo. Preguntarle algo así a un viejito puede ser muy osado, pero es mucho más escandaloso cuando te responde que se arrepiente de no haber participado más de las manifestaciones ciudadanas, de no haber sido el ciudadano que pregonó que debíamos ser.

Como Jonás Cuarón, que quiere transformarte en un héroe con capa incluida, un ciudadano con responsabilidad social, nada menos que en el Zorro.

(Risas) Ojalá podamos hacerlo.

El proyecto, que por ahora lleva el título provisional de Z, generó mucha expectativa sobre todo porque la acción del héroe creado en 1919 por Johnston McCulley será trasladada a un futuro apocalíptico. “Sería muy divertido poder interpretar a este zorrillo– reconoce el ganador del Globo de Oro por su papel en la serie Mozart in the Jungle–. Me resulta muy interesante poder recrear la figura histórica de este Robin Hood mexicano que robaba en las haciendas de los ricos para repartir el motín entre los pobres”.

La fraternidad mexicana se mantiene intacta y con Diego Luna siguen adelante con Ambulante, el festival nómada de documentales y la productora Canana Films.

Para nosotros, el documental es una herramienta de transformación cultural y social. Ya son trece las ediciones de Ambulante. Llevamos las películas a diferentes lugares, por sobre todo a aquellos donde no hay espacios de difusión de este tipo de films, es una manera de abrir nuevos canales de reflexión y por sobre todo crear una audiencia participativa. El documental elimina el discurso único, alberga ambigüedades, trata con la complejidad de las cosas y siempre se enriquece de la discusión.

Hace muy poquito terminaste de rodar tu segundo largometraje de ficción, Chicuarotes, inspirado y filmado en San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, pueblo afectado por los sismos de septiembre de 2017. ¿Cómo te sienta el rol de director?

Muy bien, lo disfruto, la pasó muy bien. Tuve una gran escuela, primero con Iñárritu [Amores perros] y después con Alfonso Cuarón [ Y tu mamá también], esas fueron mis primeras experiencias en cine, como actor, pero también como alumno, para mí era como estar en una escuela. Tuve la suerte de trabajar con dos de los mejores directores del mundo, así que encaro mis proyectos con ganas, con verdadero disfrute.

La ópera prima de Gael fue Déficit [2007] que él mismo protagonizó y en la que se propuso exponer los abismos sociales existentes en el mundo, la falta de identidad y de afecto de toda una generación. Ahora, en Chicuarotes, se centra la acción en dos chicos que buscan desesperadamente salir de la mala situación que atraviesan y quieren dejar atrás su pueblo natal. La travesía por conseguir esa rápida salida los empujará al mundo criminal. “Me emociona sentir que uno puede contar la historia que quiere contar. Hacer la película que realmente quiere. Esa es una verdadera fortuna”.

Asistente de fotografía: lucas pérez alonso. Estilismo: Cenizo&Fellay. Make up: Sol Ferreiro para Calcarami Studio, con productos Maybelline NY. Agradecimientos: Mis Intimos Amigos, Milion (Paraná 1048; www.milion.com.ar)

Línea de tiempo

  • 1978

Nace el 30 de noviembre, en Guadalajara, Jalisco. Es hijo de los actores José Ángel García y Patricia Bernal

  • 1992

Debuta en la televisión junto a Diego Luna en la novela infantil El abuelo y yo

  • 1996

Protagoniza el cortometraje nominado al Oscar, De tripas corazón. Se instala en Londres para estudiar actuación en la Central School of Speech and Drama

  • 2000

Filma Amores perros, la película de Alejandro González Iñárritu que se convierte en un éxito en el mundo y le abre las puertas en Hollywood

  • 2001

Junto a Diego Luna y Maribel Verdú se luce en Y tu mamá también, de Alfonso Cuarón. En la Argentina filma Vidas privadas, de Fito Páez, donde conoce a Dolores Fonzi

  • 2009

Nace Lázaro, el primer hijo con Fonzi. Dos años después nace Libertad y en 2014, la pareja se separa

  • 2016

Gana el Globo de Oro a mejor actor por su papel como el excéntrico director de orquesta Rodrigo de Souza, en la serie Mozart in the Jungle

  • El futuro

El próximo 8 de marzo estrenará Ejercicios fantásticos del yo. Será la primera vez que hará teatro en Buenos Aires. Este año, llegará a los cines su segunda película como director, Chicuarotes, y Museo, el film de Alonso Ruíz Palacios. Uno de los proyectos que espera confirmar es la nueva versión de El Zorro, que dirigirá Jonás Cuarón.

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