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LA NACION revista

Germán Garmendia: “En la vida tenés que hacer lo que te gusta”

José Totah
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29 de mayo de 2016  

Hace unas semanas, en la Feria del Libro de Bogotá, lo tuvieron que sacar en ambulancia porque no había forma de esquivar a los fanáticos que esperaban a la salida. Unos días más tarde, cuando vino a Buenos Aires para el gran encuentro del libro, miles de chicos y chicas se enloquecieron por verlo, aunque fuera de lejos, en La Rural. "Estuve seis segundos con él", decía una nena de 12 sin parar de llorar. "¿Estás feliz, gorda?", preguntaba el papá. Y la respuesta, entre mocos, al borde de la histeria: "Sí, feliz como una princesa". El ídolo en cuestión no es una estrella pop, ni Justin Bieber, ni Lali Espósito, ni ningún otro producto joven de estación. Pero, en la Argentina, es más famoso que Mick Jagger, al menos en la franja sub-15. Y, a diferencia del cantante de los Rolling, jamás hubiera podido sacarse una selfie en el Planetario –como hizo el Stone en su última visita– sin ser descubierto. Se llama Germán Garmendia. Profesión: youtuber.

Para tener una idea del personaje, este chileno de 26 años cuenta 27,5 millones de seguidores en su canal de youtube –HolaSoyGermán– y otros 12 millones en JuegaGermán, su canal de juegos. Nació en Copiapó, al norte de Chile, y desde 2011 empezó a filmarse frente a la computadora, alentado por su pandilla de amigos. Sus videos, que tienen un tono humorístico, fueron vistos 2.500 millones de veces. En las ciudades grandes de Chile y Argentina es tan conocido que no puede pasar por delante de colegios ni shoppings, a riesgo de ser cazado y deglutido por sus fans. En su primera visita a Buenos Aires, hace un par de domingos, firmó 3000 ejemplares de su primer libro –se llama Chupa el perro–, durante casi diez horas, y 20.000 fanáticos colapsaron el pabellón mayor del predio y las calles aledañas a La Rural. En una semana vendió 30.000 copias, una cifra delirante para el mercado editorial argentino.

Pero, pese a su enorme popularidad en las redes, en persona saca a relucir un bajo perfil, la estampa de eterno adolescente desgarbado, que habla rapidísimo y con mil códigos generacionales por segundo. Es curioso, pero cuando se conversa con Germán siempre parece a punto de emocionarse, porque dobla el labio inferior como si fuera a tener un berrinche o contuviera un sollozo mal amarrado. Hace diez años, hubiese sido un Emo ultrasensible, o un flogger, pero un poco más alegre y mucho más despierto que los dos juntos.

Entrevistado por La Nación revista, Garmendia contó que, además de presentar Chupa el perro –en la jerga del autor es como decirle a alguien que no moleste–, editado por Penguin Random House con el sello Altea, acaba de lanzar un disco y este año se va a Los Ángeles a filmar su primera película.

¿Quisiste escribir un libro de autoayuda para adolescentes?

Quería escribir los consejos que me hubiera gustado recibir cuando tenía 14 o 15 años, cosas que me hubiera encantado entender a esa edad. El mensaje principal del libro, en lo que me enfoqué, es que en la vida tienes que hacer lo que te gusta. A veces hablo con amigos con los que perdí el contacto y me cuentan que se dedican a oficios que jamás imaginé que harían. Y cuando les pregunto si están contentos me responden: "mmmm, sí, se paga bien". Siempre trato de decirles a los chicos que hagan lo que les gusta sin importar si les genera dinero o fama.

¿No te resultó extraño ser la estrella de la Feria del Libro, siendo que vos no sos escritor?

Yo no soy escritor, para nada. Pero me gusta mucho la idea de acercar a los jóvenes a la lectura. Los chicos saben bien que no van a leer una obra maestra. Soy sólo yo tratando de escribir un buen libro para ellos. Muchos no han leído nada en su vida y quisiera que después de leer el mío sigan buscando a otros autores y se vayan metiendo en ese mundo. Es la piedrita con la que quiero ayudar.

¿Es cierto que te propusieron que el libro lo escribiera otro (con tus ideas) pero preferiste hacerlo vos mismo?

De verdad quería tomarme el tiempo para escribirlo. Hasta ahora hice todo yo. Muchas personas piensan que HolaSoyGermán está hecho con muchos editores y guionistas. Y no es así. Toma muchísimo tiempo hacerlo. Quería que con el libro pasara lo mismo, que tuviera mis palabras. Fue una experiencia nueva, nunca había escrito un libro, pero me gustó.

Cuando firmaste ejemplares en la Feria, la gente se desesperaba por verte y tocarte. ¿No te asusta un poco el fanatismo que estás generando?

Para mí fue muy progresivo todo este asunto. Digamos que nunca tuve el primer golpe. Cuando empecé a hacer los videos, la gente me pedía fotos en la calle. Pero primero fue una persona a la semana, después dos, hasta que llegó a ser una por día… Fue como avanzar de a poco durante los últimos cuatro o cinco años, tanteando qué podía hacer y qué no. Tuve que dejar de usar el Metro, porque los pasajeros en un principio conversaban conmigo pero después empezó a ser un poco más desesperante. Dejé de ir a conciertos. Una vez fui a un recital de una banda de afuera que vino a Chile y había 2000 personas. En un momento sentí que la mitad estaba encima mío. Ahí me dije: "Okey, ya no puedo hacer esto".

¿No te da un poco de miedo?

No me preocupo por lo que me pueda pasar a mí. Cuando hago presentaciones públicas me da miedo por la gente, que se puedan aplastar o que hagan filas en la calle, por fuera del evento y les pase algo. Por eso siempre nos enfocamos mucho en la seguridad del público.

¿Te imaginaste esta locura cuando empezaste con tus videos?

No, para nada. Aparte es todo muy nuevo, que uno se haga conocido a través de internet. Y el público a veces no sabe cómo reaccionar a eso. Uno se va acostumbrando de a poco.

Crédito: Nicolás Faig

Se armó una polémica por los bots o falsos usuarios de tu cuenta. ¿Te afectó?

No, para nada. El tema de los youtubers era muy nuevo en ese momento. En mi país ninguno pasaba los 5000 suscriptores y luego yo empecé a crecer muy rápido; la gente busca lógica y respuesta. Pero no me afectó en ninguna forma y pensé "hoy es esto y mañana será otra cosa". Ya venía preparado porque me había pasado anteriormente que me dieron por muerto. Alguien publicó una noticia muy extendida de que yo había chocado y tenía derrame cerebral. No entendía cómo alguien podía contar detalladamente mi muerte. Después comprendí que esto pasa y que se inventan rumores. Hay que dejar eso de lado y seguir trabajando.

El trabajo de ser youtuber

La fantasía dicta que no puede ser tan difícil grabar un video gracioso (si hasta un tipo que filma a su perro queriendo morderse la cola tiene millones de vistas en YouTube), convertirse en youtuber y empezar a facturar. Es decir, ¿cómo puede ser que alguien se filme hablando sobre "distintos tipos de zombies" y reciba 42 millones de reproducciones?

¿Por qué no cualquiera puede ponerse frente a la cámara, hacer un buen video y tener millones de vistas?

Sinceramente creo que cualquiera puede hacerlo, pero hay mucho de mentalizarse y no dejarlo para mañana. Y tampoco preocuparte si va a salir bien o mal, sino disfrutar el proceso. Si no está genial, aprendés de todos modos. No hay que confundir que te guste hacer algo con que sea un hobby. Te puede gustar pero tiene que ser un trabajo. Y la gente nota eso.

¿Qué le dirías a los chicos que quieren ser youtubers?

Muchos me dicen "ahora quiero ser youtuber" y seguramente lo ven como grabar un video en una hora y se acabó. Pero no. Si vas a hacer esto, es un compromiso. O si quieres ser deportista, músico, hay una responsabilidad. No porque quieras ser músico significa que te vas a levantar al mediodía. Tienes que levantarte igual de temprano como si estuvieras estudiando en el mejor instituto del mundo, con una disciplina. Todo tiene un trabajo detrás. Eso es lo que quiero transmitir.

¿Como es un día de tu vida?

Soy una persona a la que le motiva trabajar cuando sale el sol. A veces me levanto a las cinco o seis de la mañana y empiezo a grabar. Tengo un canal que se llama JuegaGermán, en el que me dedico a jugar todos los días. Grabo toda la mañana y a la tarde me enfoco en HolaSoyGermán, que sale una vez a la semana. Los días más fuertes de trabajo son jueves y viernes, que estoy todo el tiempo grabando y editando, tanto que se me olvida comer.

¿Con cuánta gente trabajás para hacer los videos?

En HolaSoyGermán estoy haciendo todo yo. Soy muy controlador, me gusta que la edición tenga mi estilo y no quiero que eso cambie. Le tengo mucho cariño a ese canal y lo quiero seguir haciendo solo. Pero en JuegaGermán me ayudan con la edición, porque si no, no tengo tiempo para nada.

¿Cómo es la gestación de un video de HolaSoyGermán?

Generalmente durante la semana elijo el tema y voy escribiendo en el celular las ideas principales. El miércoles lo redacto más detalladamente, el jueves empiezo a grabar y el viernes me dedico a editar. Antes lo hacía en un día entero, arrancaba a las cuatro de la mañana y no paraba hasta las ocho de la noche pero no me hacía bien ese ritmo.

Crédito: Nicolás Faig

¿Siempre quisiste ser cómico en tus videos?

Sinceramente, nunca pensé en hacer comedia. A mí no me gusta contar chistes. Y no creo que lo que diga sea gracioso. Lo que sí pienso es que los chicos, si hablo de una situación en el colegio, no se ríen de algo que yo dije sino de algo que les recordó eso que dije. En verdad me gusta contar situaciones que a mí me divirtieron.

¿Y a vos qué cosas te hacen reír?

Me gusta el humor bastante simple. Puedo ver series muy serias, como Sherlock y House; o me voy para el lado de las sitcoms, como Friends y Scrubs, que cuentan cosas muy simples y cotidianas.

¿A qué franja de edad pensás que apuntan tus videos? Tenés alguna idea de a quién le estás hablando?

Bueno, obviamente cuando hablo de situaciones del colegio apunto a alguien que está en edad escolar. Muchos creen que mis videos son muy vistos por la franja de 13 a 16 años, pero mi público fuerte es de 22 a 25, sólo que los chicos hacen más ruido. Alguien de 25 no me va a ver a la Feria del Libro porque está trabajando y haciendo otras cosas. En Chupa el perro, por ejemplo, trato de pensar en consejos que yo le daría a alguien menor que yo, con experiencias que ya pasé.

Un tipo normal

Crédito: Nicolás Faig

Para alguien de más de 30 que habla con Germán, la primera idea que uno se hace es que este muchacho en el colegio debía ser un geek perdido, que andaba con el grupo de nerds de siempre y quedaba afuera de todas las fiestas de las fraternidades Alfa-Omega. Pero, al parecer, la cosa nunca fue por ahí.

Garmendia tenía tres años cuando su padre murió en un accidente de auto y la mamá se lo llevó de viaje por todo Chile. Su adolescencia la pasó en un pueblito sobre el Pacífico, llamado Los Vilos, en donde adquirió sus primeras señas particulares. A saber: conoció a su primer amor, descubrió un demonio llamado Playstation, se apasionó por el grupo Greenday y formó una banda con su hermano Diego, que se llamó Zudex. Desde los 18 no ha parado de mudarse, vivió en Santiago, Ciudad de México y Los Ángeles.

¿Tuviste una adolescencia difícil?

Mi adolescencia fue supernormal. Tenía mi típico grupo de amigos, muy relajado. Sacábamos muy buenas notas, nos aburríamos un poco y de vez en cuando nos escapábamos del colegio. Éramos muy inocentes y quizás de ahí salió mi humor y el estilo de los videos, que siempre ha sido igual de inocente. No me gustan las cosas morbosas ni me dan risa.

¿Es verdad lo que contás en el libro que tu abuelo decía que eras "tonto como una papa y feo como la mentira"?

(Risas) No, no es verdad. Me gusta jugar con eso pero siempre tuve una familia que me apoyaba muchísimo, en especial mi madre. En ese tiempo que estaba empezando con YouTube, ¿cómo le decías a tu madre "quiero hacer videos"? Siempre confió en lo que estaba haciendo. Y funcionó. Ella sabía que cuando hago algo soy bastante terco y me pongo a trabajar horas y horas y horas…

Siempre decís en las entrevistas que admirás mucho a tu madre.

Bueno, ella viene de orígenes muy humildes, es muy trabajadora, y me dejó en una situación en la que yo no tenía que trabajar. Le agradezco mucho lo que hizo.

Y además de ella, ¿quiénes son tus héroes?

No tengo ningún modelo a seguir. Pero como ejemplo de trabajo me gusta mucho el actor Jared Leto, su habilidad de poder hacer dos cosas bien: se hizo conocido en las películas y luego sacó su banda, con mucho esfuerzo. Me gusta que el tipo trabaja, me interesa la gente que trabaja mucho y no tiene nada regalado.

De eso no se habla

Hay dos preguntas que no se le pueden hacer a Garmendia: si tiene novia y cuánto factura [el youtuber con más seguidores, Felix Kjellberg, obtuvo en 2015 más de US$ 12 millones]. Las reglas de la entrevista son claras: si el periodista hace alguna de esas preguntas, la nota se termina ahí mismo. Aún así, valió la pena intentarlo:

No te voy a preguntar cuánto ganas pero… ¿quién te paga?

En ese momento se pone de pie el manager de Germán, que había estado escuchando la entrevista con cara de pocos amigos: "No, esas cosas no se pueden preguntar". Leo –así se llama– camina nervioso por el salón y amenaza con cortar la nota, mientras Germán trata de mediar, incómodo. "Es que sino se malentiende…", justifica el youtuber.

¿Por qué no querés decir si tenés novia? [De hecho durante todo el reportaje hay una rubia echada en un sillón, que habla en inglés y en la sesión de fotos le enchufa unos besos para dejarle todo el rouge marcado]

"Continuamos con una pregunta así y acabas la entrevista", vuelve a patotear el manager. Entonces, mejor volver a la buena senda…

¿Es cierto que querés ser actor?

Tengo dos metas: la actuación y la música. Este año me voy a Los Ángeles por uno o dos meses a grabar una película, pero todavía no puedo decir nada más. Va a ser un desafío bastante grande.

¿Y la banda con tu hermano?

Hace una semana lanzamos un EP con nuestra banda, Ancud. Cuando empezamos a conocer todo el país con mi madre, la isla de Ancud fue el último lugar a donde llegamos de Chile, bien al sur. El nombre de la banda es como un recuerdo de nuestra infancia. Hacemos un rock melódico, suave y relajado. Queremos grabar la otra parte del EP este año y el próximo, empezar a tocar por todos lados.

¿Los youtubers son las nuevas estrellas de rock? ¿Te sentís así?

Es algo muy nuevo y quizás todavía la gente no esté entendiendo. Es raro. Los youtubers no nos sentimos famosos. Y yo no me considero estrella de rock, ni siquiera una estrella.

Crédito: Nicolás Faig

1990

Nace el 25 de abril en Copiapó, Chile. Su infancia estará marcada por la muerte de su padre, tres años más tarde, en un accidente de auto la noche de Navidad

2003

Forma con su hermano la banda ZuDeX

2011

Sube, alentado por sus amigos, su primer video a YouTube

2013

Con 23 años, alcanza los 10 millones de suscriptores en YouTube.

2014

Gana el premio Ícono del año en los MTV Millennial Awards. Repetirá al año siguiente

2016

Supera los 27 millones de suscriptores y edita su primer libro, Chupa el perro

El futuro

Viajará este año a Los Ángeles para filmar su primera película como actor. Se enfocará más en la música con su banda de rock melódico Ancud

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