
El arquitecto Gustavo Peláez te trae diferentes propuestas aplicables a la hora de encarar una reforma en tu casa
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Al momento de encarar una reforma suelen aparecer muchos términos que desconocemos. Hoy vamos a ver algunas terminaciones posibles para una pared:
ESTUCADO
Es un revestimiento constituido por dos o tres capas de una pasta compuesta. Generalmente la mezcla lleva cal aérea de grano muy fino, arena de polvo de mármol, pigmentos minerales y agua, y se aplica sobre un revoque, tanto en superficies interiores como exteriores. En la actualidad también existen estucos realizados a partir de aglomerantes sintéticos.
APOMAZADO
Es un paso previo para conseguir brillo en piedras que no sean de gran dureza. Se usan abrasivos cuyo grano es progresivamente decreciente, esto quiere decir que no se emplean los que sean más finos para que la terminación no sea pulida. Para superficies chicas se hace manualmente, por medio de muelas mecánicas con abrasivo.
ABUJARDADO
Es uno de los acabados más tradicionales a la hora de dar textura a la piedra. Se aplica golpeando repetidas veces con una bujarda que va punteando y labrando la superficie hasta dejarla con la textura deseada. Proporciona una superficie de aspecto rugoso y homogéneo, con pequeños cráteres uniformemente repartidos de 1 a 3mm de profundidad y anchura, que aclaran el tono general de la piedra. El tamaño y la densidad se obtiene en función de la fuerza aplicada y la cantidad de golpes, que también responden al tipo de cabeza que se usa (gruesa, media o fina). Esta terminación se puede realizar en piedras o como acabado en microcemento.
PULIDO
Se consigue mediante abrasión y por el paso de distintas granolumetrías, donde cada vez son mas finas dando al material –por lo general, piedra- un aspecto brillante.
LADRILLO A LA VISTA
Es el recubrimiento por excelencia para dar calidez, tanto en un espacio interior como exterior. Las juntas pueden ser rasadas o rehundidas.
En cuanto a algunas terminaciones que no tienen que ver con revestimientos pero sí con pinturas, podemos nombrar el decapado, que se realiza sobre una superficie para quitar capas de pintura anteriores. Para esto se emplean productos que descomponen la pintura. Es una técnica sencilla que permite dejar lista cualquier superficie para luego ser tratada. Además, el mismo término se suele utilizar para referirse a un acabado sobre la madera en la que un color se aprecia irregularmente debajo de otro.





