Hacerse la Europa

Kapanga acaba de volver de una exitosa gira por el Viejo Continente, siguiendo los pasos de otras bandas argentinas como Attaque 77, Karamelo Santo y Los Natas. ¿Del otro lado del Atlántico el rock nacional está de moda? Así parece. Anecdotario y diario de viaje de una gira mágica y resacosa
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23 de abril de 2004  

"Seguimos a quince centímetros de la realidad." El Mono parafrasea el nombre del primer disco de Kapanga y, sin quererlo, encuentra la mejor frase posible para describir la actualidad de la banda de Quilmes. Acaban de volver de una gira extenuante de dos meses por Europa, mañana tocarán en El Teatro de Colegiales y luego empezarán la cuenta regresiva para grabar el sucesor de Botánika .

Tras los pasos de Karamelo Santo y de la mano de Benditas Producciones, la escudería de los mendocinos, Kapanga fue a probar suerte al Viejo Continente. Y a hacerse de abajo. "Fue como retroceder ocho años -confiesa el Mono; Martín Fabio, según su DNI-. Teníamos que cargar los equipos y encargarnos de todo. Cada uno tenía un rol específico en la gira."

A imagen y semejanza del primer tour de Karamelo Santo por Europa (ver recuadro), el Mono y compañía partieron rumbo a Alemania, Austria, Holanda y dos destinos nuevos : Croacia y República Checa. En total fueron 43 conciertos en 58 días. "No creí que mi voz aguantara tantos shows seguidos. En dos meses sólo tuvimos siete días libres y los últimos 12 shows los hicimos de corrido. Es todo un sacrificio el que hay que hacer y más cuando tenés que estar en todo. Veníamos con la burguesía típica de las bandas que ya tienen varios discos editados. Porque para nosotros, ir al interior es como salir de vacaciones. Nos invitan a asados gigantescos y todo el tiempo nos están mimando."

Para el cantante y dueño de una pizzería ya mítica en Quilmes, la pequeña explosión que se está produciendo en Europa con las bandas argentinas que están dispuestas a viajar y arrancar de cero tiene sus claves. "Básicamente la movida pasa por Alemania, que es el segundo mercado de rock de allá, detrás de Inglaterra. Ellos están acostumbrados a los cantantes serios. Allá no te tiran un taco, un caño y una chilena ni por casualidad. Es todo muy cuadrado: estrofa, estribillo, estrofa, fin. Y flashearon con nuestra locura. La gente ardía con los chistecitos que metemos en medio de los temas, los pedacitos de los Beatles y de Iron Maiden. Más allá de la barrera del idioma, la banda tuvo llegada y no hubo show que no terminara en fiesta."

Se entusiasma el Mono y aparecen las anécdotas. Como la de aquel show interminable. "Tuvimos que salir cuatro veces a hacer bises. Ni acá nos pasó. Hacíamos listas de temas de una hora y media, que es lo que estaba estipulado por contrato en todos lados, y ese día llegamos a las dos horas y media. Es que si les gustás no te dejan ir. Ellos pagan por ver el show y después no hay nada más para hacer. Martes, nueve de la noche, Kapanga en Sttutgart . Y los chabones van porque toca una banda. Si a la hora querés terminar el show, aparece el dueño del lugar y te muestra el contrato y aunque le digas que estás limado, que hace 40 días que estás tocando, tenés que cumplir."

Este era el tipo de anécdotas que cosechaba Kapanga hasta que un accidente le puso algo de rock al itinerario. La guitarra de Miguel Luna Campos - Maiquel para todos- fue la baja que nadie esperaba. "¡Nos queríamos embalsamar! -exclama el Mono-. Y fue por una pavada. Al bajar del escenario se tropezó y se fracturó un brazo. Nos queríamos morir y, al mismo tiempo, decíamos: Recuerden que esto va a ser una anécdota, el día que Miguel se rompió el brazo en Gšttingen (Alemania)."

¿Cómo lo resolvieron? "La productora consiguió un sesionista, Fabio El Castorcito . Miguel se accidentó un miércoles y el pibe se reunió con nosotros al sábado siguiente, en Berlín. Ensayamos un día y medio y ya el lunes estaba tocando. Aprendió dieciséis canciones y la piloteamos bastante bien. Hacíamos una hora y cuarto de show, pero como teníamos que llegar a los 90 minutos metíamos un poco de café concert, de Les Luthiers."

Entre la fascinación de los punkies alemanes por América latina y los recuerdos de éstos de las bandas que ya pasaron por Europa (no sólo las argentinas, también La Vela Puerca, de Uruguay, y Panteón Rococó, de México, entre otras), Kapanga demostró que su cantante es universal. Ahora, allá también conocen sus monerías.

"Le encontramos un yeite con mi corte de pelo, corto adelante y arriba y largo atrás. En Hamburgo un chico me contó que este corte estuvo de moda en Alemania en los años 80. Lo usaban los campesinos y en las ciudades se burlaban de ellos. Bueno, acá es el corte de los colectiveros. A partir de eso abríamos los shows comentando eso, con las tres palabritas que aprendimos en alemán. Quedó como un chiste interno, como los que hacemos acá con Mambrú. Hicimos algunos, como el de las Spice Girls y la crítica a MTV, y entendieron los códigos."

Como aquellos tours por Europa en los que las agencias de turismo ofrecen conocer seis países en quince días, la banda de Quilmes se animó y dio el primer paso. El año que viene irán por más.

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  • Karamelo Santo . Primero fue su amigo Manu Chao el que les abrió las puertas y después su música la que se hizo oír en Alemania, Austria, Francia y Dinamarca, entre otros países, además. Su latin rock combativo pegó tanto en Alemania que algunos bolicheros no saben si van a poder contar con ellos en la próxima gira, porque la expectativa del público supera la capacidad de varios de estos sitios. Su nuevo disco, Haciendo bulla , saldrá en simultáneo en la Argentina y en Europa a mediados de mayo y en octubre arrancarán su nuevo tour, esta vez con el objeto de tocar en lugares cerrados. Eso sí, la camiseta de Godoy Cruz Antonio Tomba volverá a viajar con ellos.
  • Argies . Con la autogestión como bandera, estos punkies consiguieron hacer más shows en el Viejo Continente que en su país. El 6 de mayo comenzarán su cuarta gira que, a lo largo de cuatro meses, los llevará por 14 países, entre ellos Alemania, Austria, Polonia, Francia, Bélgica, Hungría, Italia y Holanda. Su punk, ciento por ciento combativo, tiene llegada en los squats , en el círculo que a comienzos de los años 90 transitó Todos Tus Muertos y en el que, a partir de Mano Negra y Manu Chao solista, el rock latino tiene una gran aceptación. El año último volvieron a coincidir en Alemania con sus amigos de Die Toten Hosen y ya tienen pensado cruzarse con Campino y compañía para esta gira.
  • Los Natas . Desde el stoner rock, el trío de Sergio Chotsourian (guitarra), Gonzalo Villagra (bajo) y Walter Broide (batería) logró detonar primero en los Estados Unidos y Europa y más tarde aquí. De hecho, la mayoría sólo ahora está descubirendo al trío. Entre discos, compilados, participación a pedido en CD tributos y vinilos, la banda tiene una extensa discografía en el exterior, ideal para los coleccionistas que se regodean con las rarezas. ¿Ejemplos? Discos para los sellos norteamericanos Small Stone y Spitfire, dos de los más representativos de la escena stoner. En cuanto a giras, su última incursión la realizaron en octubre y noviembre del año último. Tocaron en Alemania, Grecia, Finlandia, Francia y Holanda.
  • Attaque 77 . Los más veteranos de la saga, Ciro y los suyos ya pueden mostrar orgullosos los clubes de fans que se formaron en Suiza, Alemania e Italia.
  • Benditos contactos europeos

  • Mientras se relame por el nuevo álbum de Karamelo Santo, la productora que se asoció con la banda mendocina para apostar a su desarrollo dentro y fuera del país va creciendo a pasos agigantados.
  • Fernando Lluró es una de las caras visibles de Benditas Producciones y aún hoy divide su tiempo entre el laboratorio farmacológico que le da de comer y su pasión por la música. La gira que acaba de finalizar Kapanga es muy similar a la primera que realizó Karamelo Santo en 2001, y la lista de bandas que ya acudió a ellos para visitar Europa es tan larga que en cualquier momento van a tener que repartir numeritos.

    "Año tras año perfeccionamos el circuito -sostiene Fernando-. El primer año a Karamelo lo mandamos a Dinamarca y, por los costos, no funcionó. Son cosas que se aprenden. En 2002 tuvieron que colgar el cartelito de sold out varias veces y profundizamos la gira en Alemania y Austria. Lo mismo con los traslados y las comodidades, que también van mejorando con la experiencia."

    Asociada con una pequeña productora alemana, Rocky Beach Club, Benditas Producciones tiene en mente no sólo llevar más bandas argentinas a Europa, sino también posibilitar el intercambio con los grupos germanos. "Y la cosa va a seguir creciendo porque allá está pegando mucho lo latino. Los alemanes me dicen que allá bandas punk hay miles, pero no que fusionen el ska y el punk con ritmos latinos. La gente en Europa tiene billete y va a ver cosas nuevas. Se juega."

    Está claro que no todos están dispuestos a empezar de cero, sobre todo cuando ya tienen una carrera hecha en la Argentina. Pero los que se animaron vieron los resultados. "Somos muy claros con los músicos. Esto es como empezar de cero. De todos modos, las condiciones mejoraron bastante. Esta gira de Kapanga fue superior a la primera de Karamelo. Y en lo musical, ellos pudieron comprobar la universalidad de la música. El Mono no sabía ni una palabra en inglés y, sin embargo, la gente captaba todo. Bailaban del principio al fin y explotaban con canciones como Me mata ."

    Mientras preparan la nueva gira de Karamelo Santo para octubre y noviembre (esta temporada cambian los festivales por conciertos en lugares cerrados), con un nuevo disco que se editará simultáneamente en Europa y la Argentina, los productores se entusiasman con las nuevas puntas. "Van surgiendo cosas. El show de Fermín Muguruza en El Teatro (13 de mayo ) lo hacemos porque él nos llamó. Se va generando un ida y vuelta interesante. Y son muchos los grupos que quieren ir para allá. Por ejemplo, ya teníamos un tour cerrado con Los Pericos y ahora que se fue el Bahiano no sé qué van a hacer."

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