
La evolución del helado: del chocolate al arroz con leche
Dulce de leche, frutilla y crema, clásicos de la heladería que compiten contra más y más sabores nuevos; un poco de historia y novedades de la industria
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Primero llegó el delivery y las noches de invierno, de lluvia y películas ya no fueron tan solitarias ni sólo pochocleras. Más tarde, nos sorprendieron con locales súper ambientados y sofisticados, con sillones y muebles diseñados especialmente para las marcas que dejaron atrás las fotos de postres en las paredes y los clásicos bebederos. Luego vinieron la web, los pedidos por e-mail, el club de la heladería con descuentos, los juegos para chicos y, por supuesto, los sabores gourmet: premium.
Grandes o chicas, con estas comodidades o ninguna, las heladerías argentinas -y del mundo- comparten, hace tiempo, la afición por elaborar sabores nuevos, extraños, ricos, que fusionan distintos alimentos. Buscando la aprobación de los paladares más sofisticados y la ampliación del mercado, los artesanos de lo frío nos dejan en off side y nos dan algo más que un exquisito dulce de leche o un buen chocolate. Raros sabores nuevos: ¿Cuáles conocen?
Una creación ancestral
Casi como jugar con si el dulce de leche es argentino o uruguayo, la historia del origen y la creación del helado en el mundo ha sido en rigor difícil de probar. Existen numerosos relatos de viajeros y el más conocido cuenta que el helado surgió en China, es decir, que existe desde épocas remotas, incluso siglos antes de Cristo. Se trataba de una especie de refresco, una bebida, que combinaba nieve y jugos de frutas naturales. Más adelante, varios siglos después, esta receta llegó a Europa -dicen que por el sur de Italia- aparentemente de la mano de Marco Polo, que la habría traído como resultado de uno de sus viajes exploratorios. En aquellos años, los helados eran de consumo exclusivo de la realeza y las clases altas europeas a causa de su complejo proceso de elaboración y conservación.
Ya en el siglo diecisiete, se comenzaron a elaborar los helados con leche. Algunos afirman que esto sucedió en Italia. Otros consideran que se trató de un invento francés. De todas maneras, fue la incursión italiana en la heladería la que trasciende las fronteras europeas y llega a América. Primero a Estados Unidos, en el siglo dieciocho, y luego al resto del continente. En el caso argentino, nuestro país importó hielo de Inglaterra y Estados Unidos hasta mediados del siglo diecinueve. Era un artículo de lujo que permitió que se sirviera helado de agua en locales que ya no existen como el Bar Del Plata o el Café de París. ¿Cómo se transformó esta receta básica en los sabores sofisticadísimos que hoy conocemos?
La metamorfosis
El helado tiene la genial particularidad de ser uno de los postres más consumidos en el mundo. De acuerdo a estadísticas proporcionadas por el sector heladero en 2010, los argentinos consumen en promedio 5 kilos de esta delicia al año. En 1999, el Estado Nacional decretó a Rosario como la capital nacional del helado. Según una investigación realizada por la Universidad de esa ciudad, en los últimos años, la incorporación en las heladerías de sabores nuevos y distintas propuestas para los clientes se debió a la fuerte competencia en el mercado y a la necesidad de diversificar, crecer e innovar. La consigna se transformó en incorporar mayor valor agregado a los productos y de esta manera ir observando la reacción de los consumidores ante los nuevos gustos, raros, exóticos y combinados. En las heladerías argentinas y del mundo, la calidad se ha seguido manteniendo pero se ha instalado la novedad.
Helados para todos...y todas

Hace ya varios años que en las heladerías más grandes de nuestro país -sobre todo de Buenos Aires- encontramos productos aptos para todo tipo de consumidores, preferencias y costumbres. Hay infinidad de propuestas para aquellos que son celíacos, muchos sabores pueden encontrarse en su versión light o liviana para quienes controlan sus calorías (una porción de 100 gramos tiene aproximadamente 90 calorías) y también hay gustos que vienen en su variedad Kosher.
Pero si de novedades se trata, hay un avance muy interesante -y de producción argentina- que recibió en 2011 un premio en el Concurso Innovar que promueve el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Es un paso más en lo que sus creadores llaman helados saludables y funcionales. Son sabores que contienen fitoesteroles y omega 3, dos compuestos que ayudan a prevenir las enfermedades cardiovasculares y reducen los niveles de colesterol. Este aporte interdisciplinario es el resultado de años de trabajo en conjunto del Programa de Prevención del Infarto en la
Argentina (ProPIA), de la Facultad de Medicina y de ingenieros en alimentos de la Universidad Nacional de la Plata (UNLP). Los responsables de este producto más que novedoso afirman que ya puede conseguirse en el mercado, en principio, en sus sabores frutilla, limón, crema americana y dulce leche.
Sobre gustos no hay nada escrito
En las heladerías japonesas podemos encontrar sabores hechos con carne cruda de caballo. Venezuela nos ofrece helado de Cheeseburguer (hamburguesa con queso) y en Inglaterra, algunos negocios fabrican uno de salchichas, arvejas y puré de papas. En Argentina no se ha llegado tan lejos en lo bizarro pero sí en la elaboración constante de exquisiteces heladas y nuevas propuestas. Dulces de leche, chocolates y cremas combinados con los más insospechados ingredientes. Veamos algunos...
Sabores del Kiosco
Los tradicionales bocaditos y las golosinas más ricas que compramos en los kioscos son parte del listado de sabores premium que ofrecen las heladerías, sobre todo, las que están en la Ciudad de Buenos Aires. Estos son: Bananita Dolca, Marroc, Cabsha y hasta Alfajor Havanna mezclan dulce de leche y/o chocolate con la esencia de estas populares delicias.
Brindis helado
Sobran las propuestas para los que disfrutan de tomar una copita con algo rico. Una conocidísima cadena de heladerías argentina ya ofrece en sus locales un imperdible Malbec con frutos rojos. Otra riquísima y famosísima de la Patagonia -que tiene sucursales de delivery en Buenos Aires- elabora sabores de cerveza artesanal. Si tienen la suerte o bendición de viajar, pueden probar otros. Se consiguen helados de sangría y de champagne en Nueva York y de Pisco Sour en Perú.
Para los naturales
También desde la Patagonia, llega una muy buena opción para los que les gusta la vida natural y tranquila. Limón y Melisa, un sabor que relaja (eso dicen). Hay recetas artesanales y heladerías que ofrecen helados de jengibre y hasta algunos se animan a elaborar y probar helados de ajo.
Postres típicos argentinos
Otra cadena importantísima de helados argentinos, innovó con los dulces típicos del Río de la Plata: helados de arroz con leche y el tradicional postre vigilante, queso y dulce de batata. Con la excusa de las fiestas patrias, lanzaron estas variedades junto con el riquísimo flan con dulce de leche, que llegó para quedarse.
Una perlita desde Italia
La semana pasada sorprendió una noticia traída directo desde Roma. Allí, un negocio para mascotas ofrece helados para los perros. Teniendo en cuenta que estos animales no pueden comer alimentos azucarados, esta propuesta está especialmente ideada para ellos, sin huevos leche ni, por supuesto, azúcar. Hay de vainilla, arroz y yogur y el vasito cuesta 2,50 euros. ¿Qué opinan?






