Homero Pettinato: "Creo en la confianza más que en el talento"
Humorista y conductor de radio, el hijo del ex Sumo repasa su trayectoria en los medios y revela algunos secretos de familia
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Hijo de padre famoso y madre astróloga, Homero (28) nació en Barcelona y vivió su primera infancia en San Marcos Sierras, provincia de Córdoba. Humorista, conductor de radio y músico por vocación, después de conducir por cuatro años Resacados, su programa en Los 40 Principales, este año se incorporó al equipo de Parece que no, pero sí, el programa de la Rock & Pop que conduce Diego Scott, de 13 a 17, junto a Calu Bonfante y Fernando Sanjiao.
Cuenta que le pusieron Homero por el autor de la Ilíada y la Odisea, aunque asegura que según su escala de valores, sería mucho más lindo ser llamado así por Homero Simpson, protagonista de "la mayor sátira de la humanidad". También tiene un segundo nombre menos conocido, Taisen, por Taisen Deshimaru, el filósofo y maestro budista zen contemporáneo.

"Llevo un nombre con mucha carga, carga de la que no me hago responsable. Se ve que mis viejos se pusieron a pensarlo medio faseados o algo así", bromea.
Empezó como notero en TyC Sports, y más tarde encontró su lugar en la radio. Se formó trabajando en los medios, donde también produjo y escribió guiones para los programas de su padre, Roberto Pettinato. "Estos son algunos de los laburos que se pueden aprender tanto más haciéndolos durante años que estudiándolos. La radio y el humor son mi trabajo, lo que va a ir formando una carrera, y la música es mi vocación", asegura. También toca la guitarra y canta en una banda de rock que se llama Primattes, junto a sus primos de San Marcos, donde se mudó hace un par de años para vivir por un tiempo.
De regreso a Buenos Aires, durante 2016, padre e hijo condujeron Radio Rana, por la Rock & Pop. Entre otras cosas, allí se ponía en la piel de Fuman, un personaje que se caracterizaba por resolver todos los problemas de la violencia cotidiana con un poco de marihuana. "Mi teoría es que si vos fumás un poquito de marihuana no te puteás en la calle con nadie. Obviamente te olvidás cosas, comés más, engordás, también tiene sus contraindicaciones. Y Fuman intervenía en situaciones así. De pronto había una pareja puteándose por la tenencia de sus hijos, él les daba de fumar y todo se resolvía enseguida".
-Se ve que la marihuana no es un tema tabú en la familia...
-Y sí, sí, sí, te diría que para nuestra familia los tabúes no existen. Por ahí en caso de homicidio, si alguien mata a alguien, bueno... no lo hablamos en la mesa. Esa sería la única situación en que diríamos "de esto no se habla". Después somos una familia superabierta, venimos bastante del rock, del ambiente artístico.
-¿Cuál es la mayor enseñanza que te haya dejado tu padre?
-El humor. Él me transmitió los mecanismos de la cabeza para buscarle el humor a todo. Que no es lo mismo que estar de buen humor, porque no podés estar de buen humor todo el día. El humorista también piensa el humor cuando está furioso, cuando está enojado. Básicamente eso es lo que más aprendí de él, un poco por verlo, porque uno ve a un padre y lo admira, y otro poco por trabajar con él, como una obligación más laboral de decir, "bueno, logremos este chiste juntos".
-¿Qué cosas te causan gracia?
The Office, la serie británica de Ricky Gervais, me parece una obra de arte increíble. Un oficinista que trata de aplicar el humor para que sus empleados laburen mejor, pero en realidad nadie se le ríe, no es bueno haciendo reír, está solo, es un infeliz, por eso mete tanta energía en querer hacer reír a sus compañeros de la oficina, y la gente de la oficina no se quiere reír. Padre de familia (la serie de televisión animada estadounidense) también me hace estallar de la risa, con mucho humor negro, bien yanqui, palo y a la bolsa.
-¿Qué otras habilidades tenés?
-Juego muy bien a la Play, puedo tener sexo y acabar en tiempo récord, suelo resbalarme en las escaleras... todas habilidades de mierda. No, no, con la música tengo una facilidad muy grande para la composición, aunque no así con la guitarra, porque tengo casi una discapacidad de dedos. Viste cuando te das cuenta, "che, no soy tan bueno en esto".
-¿Qué opinas sobre la despenalización del consumo de marihuana?
-Me parece que cuando las cosas son una realidad, lo único que podés hacer es aplicarle derechos, es lo más sensato, lo más adulto en cierto sentido, y ver de qué manera se puede hacer para que ganemos todos. La mentalidad de tratar de reprimir una realidad o de negarla, correrla al margen y hacer de cuenta que no existe más, es de los viejos tiempos. Me parece que un punto central del debate sobre drogas en general tendría que ser -y no es casi nunca en los medios-, que la droga no paga impuestos. Que genera un leak (fuga) de dinero en el sistema, y realmente factura muchísimo. Me dijeron que un frasco de flores está como dos o tres mil pesos. ¡Es mucha plata de verdad! Un pibe se pone 20 plantas de marihuana y se hace 500 o 600 lucas, que si después las entierra desaparecieron del sistema, y entonces perdemos todos.
-¿En qué creés?
-Creo en la vida. En momentos difíciles le he llegado a pedir a cualquier dios que encontré en cualquier etiqueta, en cualquier calendario, por las dudas; pero no soy de creer en un dios, ni en los santos, ni en ninguna institución. Si bien no practico ninguna religión, siento que el budismo zen me ha dado mucho de mis bases, de mis principios. Creo en el karma, en que las cosas vuelven, que se arrastran cosas de otras vidas y ese tipo de cuestiones, pero lo veo como una filosofía y no como una religión.
-Para terminar: ¿tenés alguna una máxima para vivir?
-Vivir con confianza en uno mismo. En términos generales, creo en la confianza mucho más que en el talento. No soy de creer que haya tanto genio desde la cuna, debe haber, qué sé yo, pero a mí me parece que ese genio de la cuna es un genio por confianza. Su genialidad radica en su confianza, en decir "yo confío, tengo mi realidad, yo trabajé en mi camino, yo puedo hacer reír a toda esta gente".

Café con leche, pero frío
Homero cuenta que siempre fue fan del café y que hace poco descubrió que frío sabe igual de rico, pero se prepara mucho más rápido. "Mi bebida favorita es el café con leche frío. Me lo preparo como cuatro veces por día. Agarro el café instantáneo y lo mezclo con leche hasta arriba, como una chocolatada, con un poquito de edulcorante".









