
De delicada inspiración oriental, una comida llena de detalles y sabores sugerentes; mirá las fotos
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Producción: María Karp | Fotos: Magalí Saberian | Texto: Soledad Avaca Cuenca.
* Para una cena de a dos, resulta más íntima la mesa baja que la de comedor. Eso sí, hay que asegurar la comodidad con una alfombra suave y almohadones bien mullidos.
* El mantel se realizó con una cortina china de papel de arroz comprada en el Puerto de Frutos de Tigre que reemplaza los más vistos individuales de bambú.
* Se suplantaron los tradiciones hashioki de porcelana por porta palitos chinos elaborados con recortes de papel, al estilo origami.
* La iluminación es clave. Una lámpara de pie que apunta a la pared, un número discreto de luces navideñas y, por supuesto, velas. Acá, se colocaron algunas dentro de fanales calados; otras, dentro de frascos de yogur rellenos con harina, se elevan sobre tacos de madera: candelabros tan net como zen.






