
Para el cumpleaños de un varón de 7 años, un jardín se convirtió en una isla de fantasía, con buenas propuestas, comida saludable y mucho color
1 minuto de lectura'
Producción: Cristina Solanet | Fotos: Alejandro Peral | Texto: Verónica Mariani.
+ Los carteles no sólo sirven para orientar dónde está el toilette, la mesa o el área de juegos, sino también para reafirmar el concepto de una fiesta (el tema, estética o el color principal). No hay que olvidarse de que el letrero de entrada es la primera impresión, y siempre cuenta.
+ Sin llegar a ser una fiesta de disfraces, el anfitrión puede regalarle a sus amigos elementos que sumen al tema de la fiesta. En este caso, se repartieron parches y pañuelos de pirata.
+ No sólo de papas fritas viven los chicos: también pueden disfrutar de un menú más saludable que incluya yogur, aguas saborizadas y cereales. La clave está en saber presentarlo: aquí, la ambientadora propone dispensers divertidos para jugos, alfajores con banderitas, pochoclo self service con cuchara de metal y bolsitas de papel y botellitas de yogur con sorbetes de colores en recipientes con hielo.
+ Existen objetos que pueden ser usados con otro fin, como pirotines reposteros para servir cereales, gomitas y otras golosinas, o piedras del jardín como apoyaservilletas, que podemos personalizar con un marcador.






