Impronta inglesa

Un recorrido guiado que muestra las huellas británicas en Buenos Aires
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28 de mayo de 1999  

Se dice con frecuencia sobre Buenos Aires que es una porción de Europa en América del Sur. Por eso, no es extraño que guarde, a su manera, la impronta de las colectividades inmigrantes más numerosas. Trazos de Francia, marcas italianas, señales españolas y una presencia definitivamente british. Al legado inglés en nuestra ciudad está dedicado el recorrido que acaba de inaugurar Espacio Verde.

El circuito, que parte desde el Café Tortoni, se realiza en ómnibus, a marcha lenta y con diversas paradas. Si bien el título de la visita es Buenos Aires a la inglesa , los relatos del miniviaje se refieren no sólo al aporte de los ingleses, sino a la herencia escocesa, galesa e irlandesa; es decir a los habitantes de las islas británicas que popularmente eran llamados ingleses, sin distinción.

El paseo es nocturno. Vale la aclaración porque la noche inaugura un ritmo distinto: con otra iluminación, más silencioso y pausado.

El micro dobla a la izquierda, luego a la derecha y sumidos en ese vaivén, los pasajeros ingresan en el relato que comienza allá por 1527, con la mención del marino Sebastián Gaboto, que por supuesto no era inglés, sino veneciano. Pero en su armada se embarcó el piloto inglés Roger Barlow, que era marino, escritor y geógrafo y fue el autor del primer libro de geografía que hablaba sobre el Río de la Plata, de suma utilidad para Pedro de Mendoza en su Primera Fundación de Buenos Aires.

El ómnibus se detiene frente a la Casa Rosada y el arquitecto Gustavo Brandariz, guía de la excursión, cuenta sobre los piratas ingleses que rondaban por la zona en una época en la que la temida Armada Invencible española perdía poderío frente a la flota inglesa. El famoso corsario Francis Drake estuvo por las costas uruguayas y su sobrino John Drake llegó a la Argentina.

Para navegar por los ríos americanos, de llanura y poco profundos, Drake desarrolló la fragata filibustera, que tenía muy poco calado y era ideal para un río tan plano que los ingleses denominaron river plate (río plano).

John Drake encalló en un banco de arena -que hasta hoy conserva el nombre de Banco de los ingleses- y fue capturado y condenado a prisión en Lima. Por temor a los asedios piratas se construyó un fuerte de ladrillos en donde hoy está la Casa Rosada.

Antes de abandonar el casco antiguo de la ciudad, Brandariz vuela en el tiempo -y todos con él- para señalar, sobre el eje transversal de la plaza, las entradas al subte A -conocido como el anglo -, que fue el primero en la ciudad y el número trece en el mundo. Se inauguró en 1913 y se construyeron catorce estaciones en tres años. El microcentro está desierto y dentro del ómnibus, equipado con irish folk , se pasa revista a los distintos personajes ingleses de nuestra historia, como el médico Joseph Thomas Redhead, que cuidó la salud de Belgrano hasta su muerte.

En la torre izquierda de la iglesia de Santo Domingo, los visitantes pueden observar los impactos del cañoneo patriota durante la Segunda Invasión Inglesa y recordar ese capítulo de la historia argentina.

El primitivo hospital británico, en donde hoy está El Viejo Almacén fue uno de los primeros hospitales de colectividad y no es extraño, porque hacia mediados del siglo pasado, los ingleses eran el grupo extranjero más numeroso de la urbe.

En efecto, hacia 1800 no había en la ciudad ni diez personas de habla inglesa. En 1810, los ingleses eran 124 en todo el virreinato, pero en 1831, se contaban más de 4000 británicos.

Diego Thompson, Darwin, Canning y el almirante Brown son personajes que quedan con más que el nombre de una calle, y en esta visita se los ubica en sus respectivos momentos de la historia.

Los restaurantes suntuosos de Puerto Madero, alborotados de gente y ruido un sábado a la noche, vuelven a ser, por un instante, los galpones de otra época a los ojos de los pasajeros de este circuito.

"El Puerto Madero fue construido entre 1887 y 1898 por la firma de ingeniería Sir John Hawkshaw, Son & Hayter LTD a pedido del empresario Eduardo Madero. Los galpones no eran únicamente depósitos, tenían a ambos lados grúas para descargar los vagones del ferrocarril y cargar los barcos anclados en los diques. Se trataba de los típicos edificios-máquina de la Revolución Industrial", explica Brandariz, profesor de Historia de la Arquitectura en la UBA.

La Torre de los Ingleses es, sin duda, el monumento más representativo de la salida. Debido al centenario de la independencia, en 1910, distintas colectividades extranjeras donaron monumentos para embellecer la ciudad.

Así, en la zona del bajo Retiro, muy inglesa por cierto, ya que concentraba el ferrocarril y el puerto, los ingleses regalaron la torre homónima, inaugurada en mayo de 1916. El diseño, los materiales, los técnicos y hasta los obreros para la construcción de la torre, que mide 76 metros de altura, fueron traídos de Inglaterra.

Muy cerca del final, los pasajeros tienen derecho a conocer el destino último del circuito, una cena inglesa - con chicken pie y pudding - en el pub Down Town Matias y al ritmo de Amergin, un grupo de folk celta. Igual que en Inglaterra, pero en Buenos Aires.

Datos útiles. Espacio Verde organiza esta salida, que cuesta $ 15, los sábados, a las 20. La cena inglesa, en Down Town Matias, se cobra otros $ 15. Reservas, 4374-2222.

Otros circuitos

Para agendar

Los recovecos, la historia, la arquitectura, las anécdotas y el perfil de Buenos Aires se pueden descubrir en las distintas caminatas guiadas que se organizan, cada vez con más frecuencia, durante los fines de semana.

A pie o en micro, gratuitas o aranceladas, las propuestas son múltiples y si bien incluyen a turistas extranjeros, están orientadas al público porteño.

Así, los que tengan ganas de conocer o redescubrir los rincones de nuestra ciudad, pueden aprovechar estas opciones.

Un aristocrático Arroyo. La caminata tiene como punto de partida la plaza San Martín, sitio que constituyó, a principios de este siglo, el marco arquitectónico referente de la clase aristocrática local. Edificios, palacios privados y una calle que recuerda a Manuel Andrés Arroyo y Pinedo y estuvo signada por significativas presencias edilicias y por los cambios estilísticos. Atelier de Reconocimiento Urbano (ARAU).

La cita es mañana, a las 9.30, en el café Petit París, Av. Santa Fe 700. El recorrido es a pie y dura hasta las 13, $ 16. Reservas, 4811-5684.

Cementerio de la Recoleta. Una vez por año el Departamento de Patrimonio Histórico y Artístico del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires organiza una visita guiada para conocer las bóvedas de los descendientes de próceres y de personajes del quehacer nacional. La visita es el domingo, a las 14.30, y el punto de encuentro es en el peristilo de la necrópolis. Informes, 4804-7040/4803-1594.

Tres circuitos a elección. Un grupo de licenciados en turismo tuvo la iniciativa de realizar visitas guiadas por la ciudad. Se hacen los domingos, a las 15, y es posible escoger entre tres propuestas que aquí se detallan: el cementerio de la Recoleta (el encuentro es en la puerta), la Plaza de Mayo (encuentro en la Pirámide de Mayo) y San Telmo (encuentro en Defensa y Chile). Las visitas son a pie y se pide una colaboración de $ 3. Informes: 4432-4093.

Buenos Aires al Norte. Es un circuito que evoca la ciudad aristocrática y el ingreso de la Argentina en el mercado mundial capitalista a fines de siglo XIX que provocó una transformación en la ciudad. Son alrededor de tres horas y media conociendo la París de América del Sur. La cita es los domingos, a las 14, en Marcelo T. de Alvear y Florida. La salida se realiza en micro y cuesta $ 15. También se realizará un tour por Buenos Aires al Sur, que se centrará en la inmigración y las culturas populares. El encuentro es los sábados, a las 14.30, también en M. T. de Alvear y Florida. Reservas, Eternautas, 4781-8868/(15)4081-0231.

La pequeña Europa. Un paseo por la Avenida de Mayo para conocer el esplendor de su arquitectura y la historia de los antiguos cafés, hoteles y teatros. La visita que es a pie, comienza en Av. Lima y Av. de Mayo y concluye, luego de pasar por el pasaje La Piedad, en el Congreso. La cita es el domingo, a las 15. Informes, 4674-3104/4943-7179. Se solicita una colaboración de $ 2.

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