
Keep calm... y sigue otro ícono de moda
El origen de una frase inglesa, hoy presente en remeras, tazas y vidrieras de todo el mundo
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Cómo llegar de la Segunda Guerra Mundial a una vidriera de Palermo en pleno siglo XXI. Ésta es una pregunta que sólo puede responder hoy el cada vez más famoso y omnipresente "Keep calm and…" ("Conserva la calma y…"). Los puntos suspensivos cumplen sólo una función: rellénelo con lo que a usted más le guste o con la frase que tenga su propio objeto impreso con ella.
Desde hace un tiempo esta leyenda aparece en una infinidad de objetos que van desde remeras, manteles, tazas, posters, calcos... y la lista podría ser interminable. Resulta pintoresca, decorativa y muy graciosa en función del remate que se le asigne, pero detrás de ella hay una historia muy particular que pocos conocen,
Hacia 1939, en los inicios de la contienda mundial, cuando en Gran Bretaña sobrevolaba el temor a una invasión por parte de la Alemania nazi, el rey Jorge VI pidió a sus colaboradores que le presentaran gráficos con eslóganes atrayentes que tendrían como objetivo la cohesión de la población civil ante un inminente ataque, y con la intención de alentar a la misma a que resistiera el ataque. Las características que deberían tener eran: un color que identificara a Inglaterra, un símbolo que identificara a la familia real y una frase cautivante.
Se presentaron tres modelos. El primero llevaba la leyenda Your courage, your cheerfulness, your resolution will bring us victory ("Tu coraje, tu alegría, tu resolución nos darán la victoria"). El segundo diseño llevaba como texto Freedom is in peril, defend it with all your might ("La libertad está en peligro, defiéndela con toda tu fuerza") y el tercero, del que sólo se imprimieron unos pocos, versaba Keep calm and carry on ("Conserva la calma y sigue adelante"). Era de fondo rojo, tenía una corona, que representaba al rey, y la frase y tipo de letra eran claras y cautivadoras.
La realidad es que tuvo poca difusión en su momento, pero era sólo cuestión de tiempo. En el año 2000, uno de estos viejos posters fue localizado en el interior de una librería inglesa, y como el copyright había expirado a los 50 años de su creación, se inició de inmediato su camino a la fama, y su introducción en la moda. Salió de su ostracismo definitivamente en un show televisivo sobre antigüedades en 2012 y desde ese momento no se han detenido sus reproducciones. Hoy se disputan los derechos de su uso el dueño de la librería que lo encontró y los dueños de la página web que comercializa todo tipo de merchandising con la leyenda.
Por esas cosas que tiene la globalización, se trata de una moda que no explotó sólo en Inglaterra. El momento de fama del Keep calm se puede observar en muchos países, entre ellos, la Argentina. Las vidrieras de diferentes lugares del mundo y de rubros variados tienen su lugar para exponer productos con esta frase.
De hecho, hasta a las islas Malvinas ha llegado. En marzo de este año, el cartel más usado durante el plebiscito para determinar si los isleños deseaban seguir bajo soberanía británica, rezaba: Keep calm and keep the Falklands British ("Conserva la calma y las Falklands británicas").
Para explicar el fenómeno basta con decir que esta frase histórica hoy de moda se utiliza para completar innumerables productos, apelando a la creatividad para generarle a la leyenda más y originales remates y, por supuesto, nuevos soportes.
Hay varios emprendimientos en el mundo que aprovechan la explosión de la frase y como ejemplo vale citar la experiencia de una firma de remeras española. "El poster Keep calm and carry on se ha convertido en todo un ícono pop en los últimos años. A nosotros nos encanta, así que en Lola Camisetas hemos creado toda una colección Keep calm", explican los hacedores de este emprendimiento. "En esta línea se puede encontrar tanto la camiseta con el mensaje original Keep calm and carry on, como algunas otras invenciones nuestras, Keep calm and Voodoo Child, un particular homenaje al gran Jimi Hendrix, entre otras inscripciones."
Como el Routemaster
Jorge Rodríguez, docente de la UADE, resume en pocas palabras algo que agrega valor a esta frase: "El Keep calm es el reflejo de la cultura británica. Algo simple que logra perdurar, que a sola vista demuestra que es algo tan inglés como hablar de Harrods, casi un ícono de Londres, como el Routemaster (el típico bus rojo de doble piso)".
Todos sabemos que las empresas proponen, pero es el público el que dispone. Si algo en este negocio tiene éxito, hay que aprovecharlo. Cuando en la industria la efectividad está marcada por la tendencia, hay que saber jugar las reglas, implementar a tiempo, aprovechar el fenómeno mientras dure y tratar de extender la vida del producto todo que se pueda. Hay negocios que brindan mejores posibilidades; hay ideas brillantes que logran permanecer por más tiempo, pero el secreto está en explotarlas hasta donde el mercado responda, regionalizarlas –por ejemplo, Keep calm and have a choripán (el mejor imán visto en una heladera)– y, en términos de moda, saber que todo siempre puede servir para algo más y convertirse en un ícono, como una cara sonriente se transformó en el eterno smile.
Grau Laura Ivaldi y María Florencia Musante





