
La Argentina en fotos: el valor de la imagen
Una muestra de LA NACION en el Teatro San Martín reflejará, a partir de este jueves y en 189 fotografías, la vida cotidiana de los argentinos entre 2001 y 2003. Aquí, un adelanto
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Cada mañana, al abrir el diario, una buena cantidad de fotografías que da cuenta de los más diversos hechos puede sorprender al lector. Desde la tragedia de Atocha en Madrid hasta el gol de Crespo frente a Ecuador en Buenos Aires, todo puede contarse a través de la imagen.
Pero, ¿cuántas de esas historias recordaremos en el futuro? Algunos piensan que las imágenes que somos más capaces de evocar son las que dan cuenta de las grandes tragedias. Y agregan que el tamaño de esa foto será directamente proporcional a la magnitud de esatragedia. Sin embargo, los diarios publican cientos de fotografías sobre hechos cotidianos que, aun sin destacarse en primera plana, constituyen un aporte a la construcción de la memoria colectiva.
Los últimos dos años de la Argentina han sido convulsionados. Y los fotógrafos de LA NACION han registrado una buena parte de esta historia.
En pocos días, una gran exposición mostrará sus trabajos, aunque esta vez las fotos se podrán ver lejos de la inmediatez de la noticia. Serán, por el contrario, parte de un relato visual que intenta mostrar cómo han sido estos años de los argentinos, tanto en los grandes acontecimientos como en los más pequeños, y en aquellas circunstancias en las que el valor de la imagen reside en captar la fugacidad del momento o en reflejar la vida cotidiana de la gente que no es noticia.
En la Fotogalería del Teatro San Martín se desplegará un impresionante fresco con 189 fotografías obtenidas por el staff de fotografía de LA NACION y que fueron seleccionadas entre más de 1700 publicadas en todas las secciones del diario y sus suplementos, entre diciembre de 2001 y diciembre de 2003.
Además, en la Feria del Libro, que se iniciará el jueves, se presentará Argentina, el valor de la imagen, un libro con las fotografías de la muestra, que también pretende ser un aporte al registro visual de la historia reciente de los argentinos.
Para saber más
www.lanacion.com.ar
www.teatrosanmartin.com.ar
El arte de detener el tiempo
Por Héctor D’Amico
Las imágenes reunidas por el equipo de fotógrafos de LA NACION son mucho más que experiencias capturadas con una cámara o, como diría la escritora Susan Sontag, "documentos que nos defienden de lo que pierde el olvido y de lo que transforma la memoria".
La identidad original de estos trabajos es el periodismo, y fueron publicados en las páginas y en los suplementos de un diario nacional de gran circulación, pero al estar ahora ordenados y presentados de una manera diferente, tanto en el tiempo como en el espacio, adoptan la forma de un nuevo desafío visual.
Son, digamos, una suerte de provocación civilizada: pequeños golpes en la conciencia y en el corazón del lector-espectador para alentarlo a que reflexione sobre algunos de los hechos más trascendentes de la vertiginosa historia de la Argentina reciente. Lo convocan también a que compare qué sintió en el momento mismo en que se producían esos hechos, cuando eran apenas fragmentos de actualidad atrapados por un flash, y qué le dicen ahora, cuando el paso del tiempo les dio otro contexto y otro significado al incorporarlos en el guión permanente de la historia.
Muchas de estas fotos nos hablan de un momento impredecible, intolerante, el período 2001-2003: el de los cinco presidentes en diez días, la devaluación, el "que se vayan todos", los cacerolazos, el default, el corralito y los piqueteros.
Sin embargo, el conflicto no es el foco excluyente de este esfuerzo colectivo.
Después de todo, Julio Bocca se muestra ensayando un pas-de-deux con un escobillón. Ricardo López Murphy se desplaza sobre el agua con más aspecto de torpedo que de bulldog. Enrique Pinti se prueba la banda y el bastón presidencial, pero sin soltar por un segundo el pan de la abundancia que lleva debajo del brazo. Uno de los chicos evacuados de Santa Fe se dibuja a sí mismo viviendo sobre el techo de una casa cubierta por las aguas.
Para un diario como LA NACION, que publicó su primera foto en el año 1900 (la de Mariano Martínez, arzobispo de Buenos Aires) y la primera foto deportiva en 1902 (un partido de fútbol entre Alumni y Rosario), esta selección de trabajos es un claro ejemplo de evolución periodística. Tal vez sin proponérselo, los fotógrafos del diario, que hacen más de 500.000 tomas por año en su empeño por documentar a los protagonistas y los acontecimientos de su tiempo, lograron un formidable propósito de largo alcance: modelar la memoria de varias generaciones.
Sería ocioso enumerar los méritos de estos trabajos. Porque un fotógrafo, al igual que un juez o un cirujano, habla con su obra.
* El autor es secretario general de redacción de LA NACION






