
La chica rosa que ama el error
Siempre con ironía, Julieta Pink habla de las conductas femeninas, devela su lado machista, presenta a su familia y dice que disfruta equivocarse en su programa de radio. "Está en mi naturaleza"
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Me jode que no tome mate", dice Julieta Pink (32) de su amigo y coequiper de Metro y Medio, Sebastián Wainraich. "Claramente es un reproche –insiste–. Tampoco toma café, a veces se anima al té y sólo lo hace para que no piensen que es raro. Pero, es raro."
La dupla Pink-Wainraich es un sello indiscutido de la radio. Desde hace siete años comparten el aire de la Metro (FM 95.1). Lo suyo es pura química. Una química que surgió de manera inmediata y que ningún alquimista se atrevería a poner en duda.
¿Nunca existió una atracción más allá de lo profesional?
Nunca. Cuando empezamos a trabajar (primero lo hicieron en la desaparecida X4), los dos ya estábamos de novio. Yo con Luis (su marido y padre de Baltazar) y Sebas con Dalia (Gutmann).
¿La diferencia de altura tuvo algo que ver? (Julieta mide 1.80 y Sebastián 1.70)
Puede ser (dice en broma), el problema es que él debería ir siempre por la vereda y yo por la calle para ocultar la diferencia.
La radio es parte del ADN de Julieta. No hay recuerdo que no incluya un micrófono en su vida. "La radio es algo que llevo muy adentro, que viene de mucho tiempo atrás."
De aquellas tardes de juegos con su hermana Sol (locutora también) y Majo, su vecinita de enfrente, quedaron registrados centenares de casetes. El tiempo las llevó a probar suerte en FM Activa de Caseros, con un programa al estilo magazine. "Pagábamos veinte pesos el espacio. Tenía 17 años, era un sueño hecho realidad."
Sólo un año después, ya ganabas un sueldo por hacerlo.
Quién lo hubiera dicho... Todo se fue dando, de manera natural (se presentó a un casting, Mario Pergolini le tomó la prueba y quedó en X4 Radio). Soy una agradecida.
Hasta conseguiste un nombre artístico.
No fue algo buscado, al contrario, nunca pensé en tener un nombre artístico, pero se dio. Estaba en la X4, que era una radio reelectrónica, y allí todos tenían nombres o apodos en inglés. Estaba por salir al aire, como movilera, cuando el conductor transformó mi apellido, Rosales en Pink y ahí quedó. Todos comenzaron a llamarme Julieta Pink.
¿Y cómo apareció el Julieta Luciana en lugar de Julieta Soledad?
Eso se lo debo a Sebastián. No sé por qué un día dijo Julieta Luciana Pink. Y también quedó. Igual prefiero Luciana antes que Soledad.

Pareciera que no hay espacio en tu vida que la radio no la atraviese. A tu marido (Luis Calderero) lo conociste en el Cosal, mientras estudiaban locución.
Sí, lo miraba un montón en el recreo. Él estaba en primer año y yo en segundo. Me gustaba, jodía con mis amigos, pero no más que eso.
Hasta que tu amiga Jowi (Campobassi, la chica tatuada de Telefé) hizo el trabajo de inteligencia.
(risas) Ella tomaba el mismo colectivo que él, el 92, así empezó a traer data. Fue por Jowi que llegué a conocer a Luis. Lo único que le pedía era: "Por favor, no te lo comas vos".
En 2003 comenzaron a salir y no se separaron nunca. "Somos una rareza en el grupo de amigos. Vimos a tantas parejas separarse. En once años pasaron un montón de cosas, somos padres. Tenemos una relación relinda, de superconfianza."
¿Cuál es el secreto?
Él es de Bariloche. A mis amigas les digo siempre: "Buscate uno del interior, que son bárbaros".
El 15 de enero de 2010 te casaste por civil, pero la gran fiesta la hiciste días después, en un camping en el sur.
Sí, toda su familia está allá, viajamos mucho para aquellos lados, de alguna forma ya me siento un poco barilochense. Fue una locura. Nuestros amigos se acercaron a un camping cercano a Villa La Angostura. Hicimos unos buenos corderos, estuvimos todo el día, así de copado estuvo. La noche la pasamos en el Llao Llao, que fue un regalo. Los chicos se quedaron en el camping, se armaron la carpa y pasaron todo el finde.
¿Siempre tuviste el sueño de casarte?
Lo tuve por un tiempo. Después lo descarté. Con Luis primero hicimos convivencia y cuando empezás a convivir pensás que no hace falta casarse. La verdad es que despistamos a todo el mundo cuando nos casamos, no había nada oculto. Nos casamos y nos fuimos de viaje. A los tres años, dimos la noticia del embarazo. Y otra vez, cuando menos lo esperaban, los sorprendimos.
No hay duda, sos una gorda con helado (segmento de pura erudición femenina de Metro y Medio).
Las mujeres solemos hacernos las falsas superadas y yo juego mucho con eso. Gorda con helado es el clisé de la mina misma, la mina que soy yo también. Hubo un tiempo en la que fui re Susanita, que quise casarme y tener mil hijos, y pasó. Después volvió. Es como transcurre tu vida. En realidad, somos un quilombo, nuestra cabeza no para nunca. Los hombres pueden detenerse en un punto fijo y sólo en ese punto. Nosotros vemos ese punto y otros miles más. Además, somos buenísimas para discutir, tenemos un don y el hombre sabe que en este terreno pierde. No es una cuestión de feminismo o no, es algo que sucede.
De hecho te tildaron de machista.
Y es verdad, Gorda con helado era muy machista, después aflojó un poco cuando apareció Gordo con chorizos (con la participación de los chicos del programa). Pero al principio era eso, el consejo era dejalo de joder al pibe. Era una sección de protección al hombre ciento por ciento. Largale la cuerda, dejalo tranquilo. Era una especie de anti (Alessandra) Rampolla. A mí el feminismo me aburre; en cambio, que los tipos se quejen de las minas me divierte y mucho. Evidentemente, soy machista.
Y cómo mamá, ¿sos de manual?
Lo que más me impresiona es que todos los lugares comunes que escuchaste son así. Los clisés son maravillosos. Pensás que nunca vas caer en lo de la fotito en el celular, y es lo primero que hacés, sacás el celu y lo mostrás. Intento no ser una madre obsesiva. Todos los días uno va cambiando, pretendo no tenerlo en una cajita de cristal, al contrario. Crecí en un barrio (Caseros, Gran Buenos Aires), donde salías a jugar y posiblemente volvías con un yeso. Intento no forzarme a nada, ser lo más natural posible.
Baltazar no tenía ni un mes y Julieta se animó a cocinar para doce amigos su especialidad: goulash con spaetzle. "Fue una locura, le daba la teta y me ponía a hacer los ñoquis. Me encanta cocinar, recibir gente, hacer las cosas de la casa. Disfruto de los quehaceres cotidianos, quizá porque sé que en algún momento corto y me voy a la radio. Ese equilibrio me gusta. Tengo un trabajo que me llena un montón, lo que me permite disfrutar de mi casa, de ponerme el delantal."
Tu ignorancia futbolera fue más que bien recibida por Gonzalo Bonadeo por partida doble (Despertate por TyC Sports y Planeta Bonadeo, por Telefé). Y ahora, ¿qué vas a hacer teniendo en la familia al mismísimo técnico de la selección argentina (Gerardo Tata Martino es primo de la mamá)?
Hmm... Ahora todos creen que sé algo, pero soy de las que siguen creyendo que los penales son puro azar. Bah, suerte.
Está lejos de ser una chica estructurada. "Lo era, ahora siento que soy mucho más espontánea, de cierta manera de la cabeza me estoy apendejando, quizá tenga que ver que con el tiempo me relajé."
Todavía no te relajaste con la tele... ¿Sigue siendo un medio en el que no te sentís cómoda?
En la radio puedo decir cualquier cosa y me muero de risa, me puedo equivocar sin problema, está en mi naturaleza, amo el error. En cambio, la televisión es otro idioma, tiene otros códigos. Me ofrecieron hacer muchas cosas, pero sólo me siento cómoda con Sebas (lo último que hizo fue El mundo desde abajo, por TBS veryfunny). Si el día de mañana me ves conduciendo un talk show por la tarde, con gente llorando y todo ese drama, es porque tengo que pagarle el colegio a Baltazar o las clases de guitarra.
Con Wainraich llevás adelante un exitoso matrimonio profesional. ¿Lamentás algo?
No haberlo conocido con rulos.
MUY PERSONAL
- Julieta Soledad Rosales nació el 5 de marzo de 1982.
- Creció en Caseros, provincia de Buenos Aires. Hija de Betty y Rubén.
- Es locutora. Egresó de Cosal, en 2003.
- Su hermana Sol Rosales es locutora en FM Delta y columnista de espectáculos en Temprano para Tarde en CN23
- Mario Pergolini la seleccionó en un casting para que fuera parte de X4 Radio.
- En X4 conoció a Sebastián Wainraich. Juntos dieron vida a Wanna Be, un programa que duró tres años al aire y fue la antesala de Metro y Medio, el exitoso ciclo que conducen en la Metro desde 2007 (lunes a viernes, de 18 a 21).
- En televisión hizo dos programas con Gonzalo Bonadeo, Despertate por TyC Sports y Planeta Bonadeo, por Telefe. También participó del ciclo Cámara en mano, con Matías Martin y co-condujo El mundo desde abajo, con Sebastián Wainraich por TBS.
- Para la revista OhLaLá! realizó un blog llamado Rosa Rosa, un rinconcito con observaciones y curiosidades.
- Hace poco aprendió a manejar en una academia y hoy ya se anima a tomar calles y avenidas.
- En enero de 2010 se casó con el locutor y productor Luis Horacio Calderero Barbagelatta.
- El 18 de abril de 2014, nació su primer hijo, Baltazar.
- Durante las vacaciones de invierno se convirtió en Embajadora de Fundación Temaikèn en la campaña de concientización sobre la problemática del mascotismo y el tráfico ilegal de especies.
- El actual director técnico de la selección argentina, Gerardo Tata Martino, es primo de su mamá. Está resignada a que todos le pidan un lugar en Rusia 2018.
Experta en fríos
Sueña con publicar su guía de heladerías. Quizá se anime de una buena vez a publicar una extensa guía de heladerías, con recomendaciones precisas, sabores y combinaciones. "Es lo que más me gusta." En la vida de Julieta no hay gustos especiales, todos pasan por su paladar listo para ser catado. "Sólo en el programa tomo light, no por temor a engordar, sino que me ayuda a mantenerlo en la boca mientas hablo. Cuando salimos del aire, tomo del otro, obviamente."
¿Podrías agregar a la guía un apartado internacional?
No estaría nada mal. Me gusta salir a descubrirlas. En Europa, con Luis dimos con unas heladerías patagónicas, la gente del lugar moría por el dulce de leche y los frutos del bosque.
Producción: Dolores Saavedra. asistente de producción: Andreina Mendez. asistente de fotografÍa: Lucas Perez Alonso. Make up y pelo: Mariale Perez Leal para Maemakeupstyle. agradecemos a: Las Oreiro, Honduras 4780, Palermo.





