
La invasión de camperas Uniqlo
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La campera de pluma sintética y ultraliviana de la marca Uniqlo es la nueva fascinación de los argentinos. Casí podría decirse que ya es lo que fue el buzo GAP en los noventa: no puede faltar entre las compras de quienes viajan al exterior. Por alguna razón esta marca japonesa (que no se consigue en el país) capturó tanto a hombres, mujeres y niños con su estética un poco retro (parecida a las camperas de pluma ochentosas de Volver al futuro) y sus colores estridentes. Su versatilidad, dado que sirve para el invierno frío como para la media estación, resulta ideal para el tiempo cambiante y húmedo de una ciudad como Buenos Aires. Pero la moda, como todos sabemos, no se mueve sólo por un tema de cánones de practicidad o comodidad, sino por un efecto contagio y estético. "Uniqlo, luego existo", dijo esta semana la estrella de Twitter Coronel Gonorrea ante la invasión de estas camperas. "Dado que están a full con las camperas Uniqlo, paso a informar que depilarse y hacerse los pies acá cuesta lo mismo que adquirir una en USA", señaló @ver_te también en su cuenta.
Sucede que una de estas prendas puede oscilar entre los 50 y los 70 dólares en un negocio de Nueva York (en Miami aún no se instaló) y en MercadoLibre se consiguen a 700 pesos (aunque muchas no son originales). El fenómeno de las marcas Muji y Uniqlo, ambas de origen japonés, no es exclusivamente argentino. En España, donde Uniqlo puso su primer local en Barcelona, hubo un furor durante todo el invierno. La contrapartida americana es North Face, aunque son más caras y están más asociadas a ropa de montaña. La Uniqlo, en cambio, puede lucirse en casi cualquier ocasión de noche o de día: hay modelos de diseño muy original. Nadie sabe cuánto va a durar este fenómeno Uniqlo, pero hoy la calle parece invadida de criaturas envueltas en estas camperas.






