La pista de patinaje en el Faena Arts Center

Julieta Sopeña
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25 de julio de 2015  

Una catedral alternativa de luz. El ruido de los patines trazando figuras en el suelo. Una constelación de símbolos. Música de los setenta. Y unas copas, rumbeando de fondo. Son, más que imágenes, capturas que pertenecen a la tarde del miércoles último, cuando los curiosos se apersonaban en el Faena Arts Center (FAC) para ver el comienzo de "Futopia Faena by Studio Job", una muestra distinta que engalanará este centro de exposiciones.

"El aclamado colectivo belga-holandés transformará los ventanales, paredes y suelo de la Sala Molinos", decía la comunicación oficial de los días previos. Del dicho al hecho hubo un corto trecho. El espacio está íntegramente intervenido por dibujos, banderas y material de collage que Studio Job desarrolló durante cuatro años para crear la peculiar simbología Faena. Pero una de las cosas más llamativas es que en el centro del salón se montó una pista de patinaje que invita a algún que otro tropezón.

No es la primera vez que el Faena Arts Center recurre a una dupla de artistas para la concreción de una instalación interactiva (recordemos el trabajo de Assume Vivid Astro Focus, del colectivo ruso AES + F o de Los Carpinteros).

Los colectivos de artistas son grupos que suman fuerzas mediante una organización propia, no institucional y que desarrollan siempre una dinámica peculiar donde se combina lo individual con lo grupal. Aunque la palabra "colectivo" es también un adjetivo que califica a la virtud de reunir. Y, por qué no, a un medio de transporte.

Pero cualquiera de estastres acepciones pareciera encontrar su síntesis perfecta en el binomio compuesto por Alan Faena y Ximena Caminos, factotum de megaproyectos donde se mixtura el negocio inmobiliario, el diseño y el arte.

Es como si su vínculo trascendiera los límites conyugales. Socios, cómplices: así se los vio, al irrumpir cerca de las ocho de la noche en una sala colmada de fanáticos. Ella llevaba un traje de lentejuelas negras, sombrero colorado y zapatillas. Él se erguía de punta en blanco. Saludaron a todos los invitados, y después vino lo que ya es una tradición a cada una de sus inauguraciones: una pequeña comida con su círculo más íntimo. El lugar elegido, esta vez, fue El Mercado. Una larga mesa no impidió que los comensales deambularan informalmente de silla en silla. Entre otros: los artistas y protagonistas Nynke Tynagel y Job Smeets, Martin de la Beij, embajador de los Países Bajos, Narda Lepes, Andy Fogwill, Pirilo y Vanina Mizrahi, Teresa Anchorena y Florencia Darín (sin Ricardo, quien se encontraba filmando en San Antonio de Areco). Lo que a todos tenía muy intrigados era la fecha de apertura del hotel en Miami. A lo que Alan y Ximena contestaban simpática pero misteriosamente. También se habló de Faena Forum, la institución hermana del FAC, que estará ubicada frente al mar. "Como su nombre lo indica, será un lugar para intercambiar ideas", anticipó ella. "Tal es así que queremos armar un ciclo de debates", se sumó Pierpaolo Barbieri, un joven politólogo radicado en Nueva York.

A las 11.00 de la noche, la ecléctica legión se trasladó hacia The Library. Y entonces la cantante y DJ inglesa Henri Tiefenthaler empezó a subir el volumen lentamente. Fue cuando los anfitriones se despidieron. Y caminaron juntos por ese largo y dramático pasillo del hotel.

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