
Langer le saca punta al genio
La risa como silla eléctrica. Ese es el estilo de Langer, ese cazador de nazis de nuestra época, tal como lo describe su buen amigo Rubén Mira en el prólogo de Langer blanco y negro, una antología de sus últimos trabajos.
Su total resistencia y oposición a todo sistema de sometimiento y opresión se convirtieron en el sello indiscutido de este humorista gráfico e ilustrador que estará presente en el Segundo Encuentro Iberoamericano de Cómic y Animación que se desarrollará el 11, 12, 13 y 14 de este mes en el Centro Cultural Gral. San Martín.
"En un país que se descompone y en el que rige una especie de terror social, parecería que nada es importante, aun menos este tipo de encuentros -analiza el creador de Clase media -. Pero sí, sirve, porque en definitiva es un lugar de contacto, de intercambios, en el que uno puede descubrir que hay una movida, que existe una necesidad de volcar todo lo que está pasando."
Y los fanzines parecen ser el medio de hacerlo. "Es una muy buena vía más de expresión y de protesta, en la que se nota un semillero importante de humoristas, ilustradores e historietistas."
Lo escatológico, lo sexual y lo político que convivía en Satiricón fue una fuerte influencia para el Langer joven, el dibujante que a los 19 años irrumpió con su trazo grueso en Rico tipo y Humor registrado,en 1979.
"Cada momento político en la Argentina tuvo su revista humorística; en cambio, hoy, no tenés ninguna -reflexiona-, no por falta de interés, sino por la fuerte crisis económica por la que atravesamos."
Convencido de que no hay espacio para medias tintas, Langer encuentra en la clase media un tema que lo seduce. "Todo está resumido ahí -reconoce-: el miedo, la cosa autoritaria, el ocaso de una clase que tuvo su esplendor en los años 50 y que hoy es testigo de su derrumbe."
Con la idea de recopilar sus trabajos de la revista Inrockuptibles, Clase media, en un libro, Langer reconoce que su trazo no le permitiría hacer otra cosa, más que golpear. "Nunca fui light -dispara-, siempre me apoyé en la acidez, en el grotesco para mostrar todo lo que pasa. Antes no tenía competencia, ahora es imposible no hablar desde el humor de lo mismo."
Lejos de ser un nombre más que se suma a la lista de fuga de lápices, el fundador de la revista independiente Lápiz japonés (" un experimento gráfico en el que rescatamos el espíritu de los fanzines.") encontró en Internet el aliado perfecto para enviar sus trabajos al diario El Comercio , de Lima; al semanario satírico El Jueves,de Barcelona y a las revistas Complot y Fútbol total, ambas de México.
Sin límites geográficos, las bestias humanas, el poder de la Iglesia, los militares ("una obsesión que mantengo de chico, porque al saber que mi vieja sobrevivió en un campo de concentración en Rumania durante la Segunda Guerra Mundial, no es fácil de pasar por alto.") conviven en la desnudez de un mundo que despierta fascinación y rechazo, ruidos y silencios, pero jamás pasa inadvertido.
Este burroughsiano -tal como lo definió su amigo Rubén Mira-, se enamoró de este escritor maldito al que ilustró en las páginas de Burroughs para principiantes, que editó Era Naciente el pasado año. "Todos mis trabajos buscan permanencia, por eso no hago caricaturas, salvo la de Menem, que no me quedó otra que en diez años aprenderla y repetirla; eso sí, con mi trazo grueso."
Una pasión dibujada
- El cómic, la animación, la plástica, la fotografía, la música y la escultura tomarán por asalto por segundo año consecutivo, desde el jueves y hasta el domingo 14, las salas A-B, C y D del Centro Cultural San Martín (Sarmiento 1551. Todos los días desde las 15). Con la ambientación escenográfica de la gente de La Renga y de Los Piojos se desarrollará el Segundo Encuentro Iberoamericano de Cómic y Animación , que tendrá como invitada de honor a Elsa Oesterheld. El programa, que incluye clínicas varias y la presentación del nuevo Eternauta , contará con la presencia de Carlos Saldi, fotógrafo y documentalista, amigo de Hugo Pratt.







