Las ventajas de ser un cliente fiel

La relación de confianza y la comunicación fluida nos pueden ayudar a diversificar y ampliar las cosas que consumimos a diario.
La relación de confianza y la comunicación fluida nos pueden ayudar a diversificar y ampliar las cosas que consumimos a diario. Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo
Narda Lepes
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7 de diciembre de 2019  

No sos habitué de algún lugar por las mismas razones que yo, ni que tu vecino. Incluso algunos ni sabemos por qué repetimos una compra o un lugar: simplemente pasa. No siempre sabemos por qué hacemos lo que hacemos a la hora de elegir. Puede ser un hábito histórico (lo que se hacía en casa) o geográfico y conveniente (porque te queda en la esquina del colegio, a la salida del subte, pegado al doctor). O puede ser que realmente vendan u ofrezcan el mejor producto o servicio. El punto es que la atención, la experiencia, es lo que más leal hace a un cliente. Atender bien (que puede ser interpretado de distintas maneras) es lo que hace que uno vuelva el 50% de las veces. El resto de las razones se dividen en el otro 50%.

Cualquiera eventualmente puede vender lo que vende. Pero la experiencia del cliente con el lugar y el producto es única, y es lo más difícil de ser copiado.

Ahora bien, retener un cliente es mucho más eficaz económicamente que buscar uno nuevo, porque gastás menos: escuchar a tus clientes o consumidores directamente es la manera más práctica de retenerlos. Un cliente fiel te asegura ventas, reduce costos asociados con la promoción y te puede recomendar a sus amigos y colegas.

Sin embargo, no todos los clientes regulares son fieles. Hay muchas razones por las cuales puede reincidir: si el lugar es más barato, le queda más cerca o es más práctico de acceder, que la persona que los atiende les cae bien... Son muchas razones, sí, pero ninguna tan difícil de reemplazar. Repito: la única razón irrepetible es que el cliente crea que tu producto y tu servicio son superiores al resto. Que sos mejor que tus competidores. Que la relación calidad, experiencia y precio le es favorable.

Un local con 20% de clientela fiel es un éxito, ya que eso puede representar el 50% de las ventas.

Por esas todas esas razones es que yo insisto con que tengamos una verdulería o carnicería amiga, que la encontremos, que seamos fieles a ella y que establezcamos una relación de confianza donde haya comunicación fluida, donde te recomienden cosas y siempre haya una devolución de tu parte. ¿Para qué sirve esto? Para no llevar siempre lo mismo, para no comer siempre lo mismo, para aprender un poco. Para saber qué opciones hay en estación.

A modo de ejemplo, el Mercado Central nos da un pantallazo muy claro de lo que compramos y consumimos anualmente. Del 100% de las ventasde vegetales, 39% es papa, 14% tomate, 12% cebollas, 6% zapallo, 6% zanahorias, 4% zapallitos, 3% pimiento morrón, 2,5% lechuga (se cuenta por cajón no por kilo), 2% batata 2%, 1,7% choclo y el resto, todo el resto de los vegetales, solo el 10%. En cuanto a frutas, 20% es naranjas, manzanas no llegan el 15%, mandarina (me sorprendió) 14%, banana 11% (toda importada, dicho sea de paso), 7% limón, 6% pera, casi 4% uva, y todas las otras conforman el 19% restante.

Son datos de 2018, que confirman que comemos siempre lo mismo.

Especialmente en vegetales que, como el choclo, tienen momentos del año en que no están disponibles. Con las frutas el tema varía un poco mas, y además la estacionalidad es un poco más evidente.

Como sea, papa, tomate y cebolla conforman el 65% de nuestro consumo vegetal. Son números concretos, sin especulaciones ni estimaciones. Esa es nuestra compra en la verdulería: somos fieles compradores de lo mismo. ¿Por qué cambiar enotnces la ecuación? Seamos clientes fieles de verduleros que nos recomienden, que nos orienten , que nos cuenten las novedades de lo que entra, de lo que queda poco, de lo que hay mucho y barato. No compremos vegetales en el supermercado: lo fresco necesita seres humanos y velocidad. Una compra quincenal no alcanza, lo ideal es visitar la verdulería al menos una vez por semana. Conocer al que nos provee de lo fresco, reclamar cuando no está bueno, festejar cuando estaba rico.

Si querés empezar ya, te dejo un adelanto de lo que trae diciembre: finalmente los tomates ricos, los mejores chiles picantes, buenos pepinos, zapallitos y zucchinis, berenjenas y morrones. En frutas, frambuesas, moras y todo lo que trae carozos (cerezas, duraznos , pelones, ciruelas, damascos). También melón de media agua de San Juan, higos y sandías.

Seamos fieles clientes, visitemos la verdulería mas seguido y estemos atentos a variar nuestra compra.

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