
El original Honda Civic resume lo mejor de la marca japonesa: confort, desarrollo y diseño en un modelo histórico. Además, el adiós al Renault Clio, su reemplazo y los nuevos eléctricos de Alemania.
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CIVIC ÚLTIMA GENERACIÓN
Fue a principios de los 70 cuando la industria japonesa se propuso conquistar los mercados del mundo. Entonces lanzó uno de sus principales representantes, concebido como un vehículo económico y popular: el Honda Civic. Con la crisis de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) y Reagan, el Civic Hatchbacks se convirtió en el arquetipo de vehículo iniciático de millones de estadounidenses. El resto es historia. En nuestro país, la marca desembarcó en los 80, pero fue en la última década del siglo XX que se impuso como una marca confiable y asequible.
Después de muchos éxitos, Honda presentó la última generación del Civic, nada menos que la décima. Con ella confirma un lento camino de transición de aquel vehículo popular al imponente premium en el que se ha convertido.
En materia de diseño ya no se trata de un sedán de cuatro puertas y líneas rectas. Con volúmenes bien definidos y más grandes que en los modelos anteriores, presenta líneas tajantes y agresivas, sumando algunos detalles que están al grito de la moda, como los faros halógenos delanteros y los traseros en forma de “C”. El nuevo Civic se lleva todas las miradas por dar la impresión de ubicarse más arriba en la gama de Honda.
Si el Civic era la opción natural para introducirse en la marca, la digna participación en el mercado de los modelos Fit, City y HR-V le dan la posibilidad de ofrecer mejores terminaciones, mayores prestaciones y un equipamiento más completo sin dejar descubierta la demanda por autos más baratos y simples.
A partir de este año, el nuevo Civic estará disponibles en todo el país en tres versiones: la EX, la EX-L y la EX-T, esta última con un moderno motor de 1,5 litros y un turbo que alcanza 173 caballos a 6.000 RPM, y 219 Nm de torque a 1.750 RPM. Combinado con una moderna caja automática CVT con selectora de siete marchas en el volante, se espera que el comportamiento dinámico de esta versión supere el de las pasadas ediciones.
En términos de tecnología aplicada al manejo, se trata del Civic con mayor desarrollo en la historia. Cuenta con control de estabilidad, tracción VSA y frenos a disco en todas –ventilados adelante– con control antibloqueo. También introduce la tecnología AHA (Agile Handling Assist o asistente de manejo ágil), que regula los frenos y el torque de las ruedas en situaciones de pérdida de adherencia y se acciona antes que el control de estabilidad.
Con la seguridad activa y pasiva, sucede lo mismo: seis airbags de serie y cámaras en los espejos para ver los puntos ciegos del auto, algo que solo traen los modelos de más alta gama.
Por dentro tiene un diseño más sobrio y efectivo que el de las pasadas ediciones, con una consola central de doble profundidad, una pantalla central con GPS, emparejamiento de smartphones y una pantalla de siete pulgadas que reemplaza las agujas de instrumentos y que será la delicia de muchos conductores. Es un Civic más espacioso y cómodo que los modelos anteriores, y se nota con solo sentarse dentro.
Los precios sugeridos por la marca son de $469.000 para el EX y de $651.000 para el EX-T (1,5 Turbo). El del EX-L se conocerá recién en un mes.
<b> UN NUEVO ROMBO</b>
El pasado 3 de octubre, Renault jubiló definitivamente al Clio. Veinte años de producción y un saldo de 550.000 unidades lo consagran como el vehículo del rombo más vendido, superando al clásico Renault 12. El Clio que rueda por Europa no será su reemplazante, sino un nuevo city car económico que fue pensado para los mercados emergentes, el KWID, que llegará durante este año.

Mientras lo esperamos, Renault presentó en el país un nuevo auto que promete sacudir al mercado de los SUV. Con el nombre de Captur, se fabrica en Brasil y ya circula por las calles argentinas. Pero realmente se trata de un Renault Kaptur (con K), que se fabrica también en Rusia sobre la base de la Duster, y que tiene muy poco que ver con la Captur de Europa, que se desarrolla a partir del Clio IV.
Grafías aparte, se trata de una versión pensada para los mercados emergentes sobre la base superprobada de la Duster, aunque con considerables diferencias (positivas) en diseño y seguridad. La mala noticia es que no trae novedades en materia mecánica. Ofrece el motor F4R de dos litros, 16 válvulas y 143 caballos que equipa a distintos modelos de la marca desde hace muchos años. Con una caja manual de seis marchas y un modo de conducción ECO, se espera que su comportamiento y consumo sean similares a los de la Duster. No ofrecerá versiones con cambios automáticos, ni con tracción 4x4.
Su diseño es muy atractivo y las proporciones de la carrocería, armónicas. La edición tope de gama ofrecerá pintura en dos tonos, una simpática propuesta que llevaba años sin aparecer por los concesionarios del país.
En materia de seguridad, la Captur tiene cuatro airbags de serie, frenos ABS con asistente de frenado de emergencia, distribución electrónica de frenado y encendido de balizas de emergencia. Además, cuenta con control de estabilidad y tracción en todas las versiones. Para las sillas de los chicos, anclajes Isofix, algo que estaba pendiente en la Duster y la Duster Oroch.
Por dentro viene muy bien equipada, incluso en la versión de entrada, llamada Zen. La más equipada –Intens– sumará tapizados de cuero, sensor crepuscular y de lluvia, climatizador automático y cámara de estacionamiento trasera. Ambas unidades tienen algunas piezas de equipamiento interesantes como la llave presencial, el botón de arranque del motor en el tablero y el control de velocidad crucero. También ofrecen un sistema de entretenimiento y navegación llamado Media Nav Evolution con GPS, similar al de otras unidades de Renault y que resulta efectivo aunque un poco limitado en prestaciones. La Zen arranca en $415.000 y la Intens en $450.000, aunque no les falta equipamiento para dar pelea en tan disputada franja de precios.
<b> EL FUTURO SERÁ LUJOSO, LIMPIO Y COMPARTIDO</b>
En 2011 nació la marca BMWi, una subdivisión del fabricante alemán dedicada a los vehículos eléctricos o con motores de combustión generadores. Desde entonces ya están disponibles en Europa y Estados Unidos el BMW i3 y el i8. El primero es un city car de cuatro puertas y cinco pasajeros: se trata nada menos que del vehículo más eficiente del mercado norteamericano, pudiendo hacer 100 kilómetros con menos de dos litros de combustible. El segundo es un deportivo con motor naftero de 228 caballos y un eléctrico de 129, con un total combinado de 357 caballos de fuerza. A pesar de su elevado precio, es posible que se comercialice en nuestro país el próximo año.

Si la empresa de Baviera fue pionera, su prima lejana Mercedes Benz ya patentó su nueva submarca dedicada a vehículos eléctricos, que se llamará EQ y que, a partir de 2019, presentará uno nuevo por año, según la revista especializada Car & Driver.
En lo que, sin duda, es una apuesta a más de 30 años, Mercedes Benz se prepara para un futuro en el que las regulaciones estatales para la emisión de carbono sean tan restrictivas que ya no sea redituable fabricar motores a explosión, excepto en cantidades limitadas y para fines deportivos.
Según Matthias Lührs, vicepresidente de product management en Mercedes, EQ no solo será una marca de vehículos. “Imagine un día –como mucho, en 2025– en el que tengamos un EQ limusina y que pueda llamarlo con su app . El coche lo buscará, se conducirá de forma autónoma hasta su destino, para luego buscar al siguiente pasajero. Hablamos de car sharing, menos coches, un ecosistema amigable y muy conveniente. No tendrás que llamar a Uber, sino a EQ”. El primer concept de la nueva submarca se presentó en el Salón de París y parece muy prometedor.






