
Looks de escenario
Los nuevos vestuarios de Los Brujos y Viuda e hijas, dos bandas emblemáticas
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En 1984 las integrantes de Viuda e Hijas de Roque Enroll construyeron un estilo inédito valiéndose de una fórmula que combinó la prédica de atuendos del pasado y del futuro, los batidos con laca, los peinados con recursos new wave y los maquillajes dramáticos. La cantante MavyDíaz practicó los primeros trazos con sus ojos delineados de modo expresionista y luego los divulgó entre sus compañeras de banda: Claudia Sinesi, María Gabriela Epumer y Claudia Rufinatti. Cuando su oda al bikini a lunares amarillo alcanzó el primer puesto entre los charts ellas cambiaron las búsquedas de lencería y de vestidos en el Cottolengo Don Orione para recurrir a los diseños a la medida de sus demos que realizó la artista plástica Viviana Santamarina. La vestuarista recibió el apodo de la quinta viuda y su territorio para la experimentación fueron las texturas ricas en polímeros plásticos: de la goma eva al vinilo y la gomaespuma. Las morfologías de sus vestuarios retrofuturistas admitieron corsets cruza con jaulas para pájaros, vestidos con faldas lápiz o crinolinas cuyas pulsiones en technicolor ilustraron la veneración por las series Los Supersónicos y El Súper Agente 86. En 1980, mientras intentaban replicar la estética de los sixties, ignoraban que 30 años más tarde su estilo sería el disparador de una comedia costumbrista en la TV.
El delgado límite entre el vestido y el disfraz que ellas predicaron volvió revisitado por Matías Hidalgo, graduado en Indumentaria en la UBA y docente de la cátedra Medios Expresivos. La portada con fondo rosa chicle del disco Perlas y diamantes, y las campañas fotografiadas por el experto Gustavo di Mario exhiben entre su listado de artificios tanto un quimono símil Poiret como un vestido con patchworks multicolores abrigado con una boa de piel sintética acicalada con perlas. Asoman hombreras metálicas como complemento de un catsuit leather que culmina en un bustier. Acerca de su método para trasladar los artificios estéticos de Viudas a la actualidad, sentencia el vestuarista: "Lo pop quedó arraigado a algo muy iconográfico, la premisa fue traerlo al presente, pero con un abordaje contemporáneo".
Uno de los videos de la serie que a comienzos de 2014 prologó el regreso de la banda Los Brujos hizo un primer plano en la sastrería rocker diseñada por Vero Ivaldi: realizados en negro y blanco, las camisas ostentan cuellos en punta, se instruye el uso de chalecos y de pantalones tailor deportivos con pronunciadas rodilleras. En esa filmación que documenta los resultados de la sesión fotográfíca en el estudio de Val- Musso (Luciana Val y Franco Musso) los músicos parecen simular la coreografía previa a una pasarela circular. Vero Ivaldi dictamina sobre los nuevos modos de su colección para el escenario. "Trabajé mi método de superposiciones, las asimetrías, los juegos de formas y los volúmenes hasta dar con una pieza llamada Frik Frack. Mediante tipologías clásicas, el saco, el chaleco, el pantalón, la camisa y el sombrero fueron ordenados de modo tal que las piezas pudieran entrar y salir entre las costuras para que no se sepa con precisión cuántas prendas llevan puestas." El sombrero cónico ilustra la devoción de los músicos hechiceros por artificios en el pelo. El acervo de su galería de estilos para Los Brujos remite a trajes símil esqueleto realizados con las ampliaciones de rayos X de un tórax, numerosos experimentos con tramas textiles de lana y caños de PVC. En 1994, Ivaldi fue pionera en llevar el rock al circuito académico: para su tesis de fin de año convocó a los músicos para desfilar en el club Cemento. Pero lejos de los trajes de momia o de gemelos inspirados en el cine clase B, la prenda que más revolucionó las costumbres de los seguidores de la banda fue un bermudas skater. Desde el fanzine propio dispusieron un molde con instrucciones sobre cómo hacer tu bermudas para ir a ver a Los Brujos.






