
Los destilados de vino
Los destilados forman un grupo de bebidas que se pueden dividir de acuerdo con la materia prima y también por el lugar de origen. Entre ellos podemos citar a los destilados de vino y a su vez subdividirlos. La destilación consiste en extraer los mejores alcoholes y aromas de una sustancia hidroalcohólica.
Cualquier bebida que contiene alcohol puede destilarse y lograr una bebida incolora con graduaciones muy elevadas que llevan, entre otros nombres, el de agua de vida, eau de vie, acqua vitae, dado que en sus inicios se les reconocían propiedades curativas. El color ámbar o caramelo que logran algunas se debe a la crianza en barricas, y también determinarán su clasificación por edad.
La destilación es una práctica muy antigua creada por los árabes, que se extendió por todo el mundo. El vino no fue ajeno y se pueden mencionar numerosos ejemplos. Uno de ellos es brandwein, término holandés para vino quemado y nombre del que luego se desprendió el término anglosajón brandy. Este resulta un genérico, aunque en España se lo asocia con dos importantes denominaciones de origen como son el brandy de Jerez y el brandy de Penedés.
El destilado de vino que ganó fama y se posicionó en el mundo como el mayor referente de la elegancia y la complejidad es, sin duda, el cognac, también con derecho a una denominación de origen propia en Francia.
El aguardiente andino, nacido durante el Virreinato del Perú, territorio actualmente ocupado por Perú y el Valle de Elqui en Chile, da nombre al pisco, destilado aromático delicioso en la coctelería, que acompaña a la exitosa gastronomía peruana.
Estas bebidas encuentran en un menú un lugar especial porque resultan muy digestivas y son excelentes compañeras de postres con base de chocolates, frutas pasas o secas. Debe evitarse beber a temperaturas superiores a los 20º.
Cualquier sobremesa da lugar a disfrutar de un buen destilado de vinos, simplemente hay que darse el tiempo para este pequeño gran lujo.






