
Los tarugos para hincar en hormigón
Muchas veces es necesario instalar una fijación en un lugar donde se halla una estructura de este material, como en las losas de techo, tabiques de departamentos o paredes con vigas donde el cemento aparece como el elemento inevitable
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Estas fijaciones se instalan para sostener elementos de peso considerable, como arañas, ventiladores de techo o bien estanterías, bibliotecas o sostenes para televisores y sonido.
Los tarugos o tacos para pesos grandes son de metal y en ellos se instalan dispositivos que son aptos para colgar, atornillar tuercas, enroscar bulones o ajustar herrajes de distintas formas. Lo que los caracteriza es que en muchos de ellos el mismo tubo insertado tiene un filo o borde que le permite realizar el orificio en el hormigón, ya sea con golpes o mediante el giro con un taladro de rotación lenta. Este diseño ha surgido de una firma fabricante tradicional de estos elementos de fijación, por lo que se los conoce como tarugos Rawl o Rawl plugs . Al parecer, la deformación de esta palabra es la que denomina como ramplug (hay otro término específico en inglés que significa ariete-tapón ) a las herramientas tipo punzón que sirven para hacer orificios en paredes mediante una acción de golpeado y giro, que permite salir el residuo de mampostería por una ranura.
Estos tarugos metálicos no son tan fáciles de conseguir como los de plástico o Fisher: para comprar medidas más variadas debe recurrirse a ferreterías importantes o industriales.
Cuando se trate de insertar estos tarugos en muros muy duros por medio de taladros, hay que utilizar mechas tipo widia y recurrir a taladros que combinen la percusión con un giro relativamente lento. Cada vez son más habituales este tipo de herramientas de percusión, así como aparatos que tengan uno o dos velocidades. En todo caso, es fácil comprar en cualquier ferretería un reductor o regulador de velocidad que resulta muy práctico para hacer distintos trabajos. Con estos accesorios, el trabajo para perforar hormigón se simplifica bastante. Una eventual complicación se presenta cuando alguna varilla del hormigón armado queda muy a ras e interfiere con la perforación. Aquí, simplemente se desplaza de sitio el orificio.
Agradecimiento: Ferretería Paraná.
Producción: Brenda Furch
Fuentes consultadas
Ferretería Paraná SA: Paraná 465; 4375-1944/1945, fax 4365-1956, e-mail: ferrepassdenet.com.ar La Senda: Avda. Córdoba 4900; 4775-1116.
Ferretería La Máquina: Avda. Córdoba 1360; 4371-7643.
Herramientas necesarias
- Tuercas: desde $ 0,03 hasta 10 la unidad.
- Bulones: desde $ 0,10 hasta 0,25 cada uno.
- Tarugos de metal autofijantes de 1/4 de pulgada: 0,60 la unidad.
- Taco metálico IM/EA de 1/4 de pulgada: 0,50 peso.
- Tarugos ramplug: $ 0,90 la unidad.
- Caja de 40 tarugos ramplug: 33 pesos.
- Mango ramplug: desde $ 8,50 hasta 9 pesos.
- Taladro de rotación lenta: desde $ 55 hasta 98 pesos.
- Mechas tipo widia: de 5 mm, desde $ 1,40 hasta 1,50; de 6 mm, desde 1,60 hasta 1,80; de 8 mm, desde 2,30 hasta 2,60; de 10 mm desde 3,20 hasta 3,90; de 12 mm, desde 3,90 hasta 5,30 pesos.
- Taladro que combina la percusión con un giro lento: desde $ 66 hasta 136 pesos.
- Regulador de velocidad de 800vatios: 32 pesos.
Golpe a golpe, con cuidado
- Para perforar el hormigón mediante golpeteado es conveniente utilizar un martillo pesado o una maceta liviana de albañil (que pese entre 300 y 400 g), así como recurrir a un par de guantes de cuero y (si no se tiene mucha práctica con un martillo) tomar el punzón de acero con algún intermediario, para no sufrir el clásico accidente sobre los dedos.
- Bastará con retorcer un repasador o un trapo rejilla ligeramente húmedo para envolver con él en forma de U la herramienta sobre la que se golpea y así poder sostenerla y orientarla debidamente. De este modo se alejarán los dedos de la zona peligrosa.






