
Los vascos en la Argentina
Una publicación de la Fundación Juan de Garay documenta de manera exhaustiva los aportes que esta laboriosa comunidad hizo al desarrollo histórico, cultural y económico de nuestro país
1 minuto de lectura'
Hablar de vascos en la Argentina es hablar de un aporte inmigratorio caudaloso y de una gravitación cultural y social que se hace sentir en todo el territorio de la República. Los vascos han estado presentes desde el principio del encuentro, aquí, de dos mundos, en el siglo XVI. Fundaron establecimientos agropecuarios, contribuyeron a la educación pública y trasmitieron una vocación por el trabajo que los puso en la delantera entre quienes llevaron a la Argentina de la Organización Constitucional, en sólo ochenta años, al apogeo de la existencia como Nación.
Ya han pasado cinco siglos de aquel comienzo de una aventura maravillosa en estas tierras. Las diversas etapas del desenvolvimiento de esa comunidad en el país han sido condensadas en un trabajo notable de la Fundación Vasco Argentina Juan de Garay. Había muchas razones para encararlo y no ha sido la menor el hecho de que de los 160 centros vascos que hay en el mundo, la mitad se desenvuelva en la Argentina. Es más: sobre una población de 40 millones, 4 millones llevan un apellido proveniente de tierra vasca. Ese fenómeno se debe a que desde la apertura de la colonización europea han llegado vascos de uno y otro lado del Pirineo. A pesar de que los vascos franceses integran una comunidad manifiestamente reducida en relación con su contraparte de España, ha sido alta la proporción de los que arribaron a estas orillas. Recordemos que los vascos y sus parientes, los bearneses, han estado presentes en todos los campos del quehacer argentino.
En la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se presentó el libro Los Vascos en la Argentina. Familias y Protagonismo, en su segunda edición. Nos tocó hablar a Jorge Beramendi, experto en el tema, y a mí, en la condición de presidente de la Fundación Vasco Argentina. El auditorio colmó el salón Javier Villanueva de la exposición, en Palermo. Los vascos en la Argentina reúne una serie exhaustiva de apellidos procedentes de las dos regiones vascas de Europa y recopila 5000 historias de familias asentadas en la Argentina. En sus páginas desfilan figuras significativas de nuestra historia y trabajadores anónimos con cuyo esfuerzo y honestidad se sentaron las bases de la Argentina moderna. Allí está el relato dramático de un vasco que entrega al hijo cinco duros cuando éste se embarca con destino a la Argentina, presintiendo que nunca más ha de verlo, pero con la seguridad de que el vástago encontrará aquí el destino que la España del siglo XIX no podía concederle. Historias de desgarro, pero historias de futuro.
El pueblo vasco está asentado en Europa desde antiguo, aunque se desconocen sus vínculos con otros pueblos del continente. Su carácter es austero, dedicado al trabajo y apegado a la educación. Dos premios Nobel en ciencias de la Argentina llevan apellidos vascos: Houssay (Bernardo) y Leloir (Luis). Las historias de sus familias son parte de la obra. También se desgranan los orígenes de otros núcleos de la misma estirpe, como la familia del presidente Hipólito Yrigoyen, que había llegado de Francia, o sea, del País Vasco del Norte. De Bayona, como los Houssay, procedieron los padres de Dominga Dutey. Uno se preguntará quién era ella; pues bien, era la abuela paterna de Juan Domingo Perón. Este se casó en primeras nupcias con una hija de vasca, Aurelia Tizón Erostarbe, y en segundas nupcias, con Eva Duarte, vasca por los Duarte y los Ibarguren.
Científicos, funcionarios, presidentes, profesionales, productores agropecuarios, sacerdotes, educadores, literatos y artistas son vistos en este libro en la condición de vascos por sangre paterna o materna, como lo han sido Anchorena, Riglos, Alzaga, Unzué, Azcuénaga, Alberdi, Urquiza, Avellaneda, De La Plaza, Aramburu, Uriburu, Segurola, Jaunzaras, Zavaleta y Gurruchaga. Cada apellido anotado en el libro está acompañado por su significado en español.
Se trata de una obra de 1200 páginas, con mapas del País Vasco y la Argentina y ochenta páginas con fotografías. Se acompaña con un CD con artículos firmados sobre los vascos en las ciencias, en el deporte, en el campo, en las fuerzas armadas, en la política, en el gobierno, en el arte y en la educación. Antes de la publicación la Fundación Vasco Argentina Juan de Garay envió a la Real Academia de la Lengua Vasca de España el fruto de la investigación realizada para este esfuerzo editorial. Fue una sorpresa de valía para ambas instituciones que el nomenclátor de apellidos vascos identificados en la Argentina era de más del doble del que se encontraba en la academia española: 24.000 apellidos frente a sólo 11.000. Ahora ellas comparten el número más holgado.
Jorge Zorreguieta






