Qué significa que un gato se suba sobre tus piernas
Mientras trabajamos frente a la computadora o relajados sobre el sillón, los gatos suelen tener esta costumbre que siempre expresa simpatía y deseo de atención, entre otras señales
3 minutos de lectura'

Los gatos nos ofrecen numerosas señales acerca de sus sentimientos con maullidos, miradas, movimientos de cola y de orejas, cambios en el pelaje y también la tendencia que nos toca analizar: la costumbre de los felinos de saltar sobre sus dueños y acurrucarse entre sus piernas. Así como las demás tienen una interpretación, este gesto tan bienvenido por los humanos pueden tener varios significados, en general, positivos acerca de la relación entre el animal y la persona que los cuida.
1. Calor y pertenencia
Una de las razones más comunes por las que los gatos se sientan encima de sus dueños es porque buscan calor y comodidad. Los gatos son animales que valoran el calor (su temperatura media es de 38 grados) y, al acurrucarse sobre una persona, pueden aprovechar el calor corporal que esta emite. Además, el contacto con su dueño les proporciona una sensación de seguridad y pertenencia, lo que puede ser reconfortante para ellos. Es como si dijeran: “Este humano es mío”. Es una forma sutil de afirmar su dominio y pertenencia.

2. Atención y afecto
Otra posible razón detrás de este comportamiento es el deseo de atención y afecto. Los gatos son animales sociales que disfrutan de la compañía de sus dueños y pueden buscar su atención sentándose sobre ellos. Al hacerlo, pueden estar buscando caricias, mimos o simplemente la sensación de estar cerca de sus seres queridos.
3. Marcar territorio
Además, sentarse sobre una persona puede ser una forma de marcar territorio para un gato. Al ocupar el espacio de su dueño, el gato puede estar estableciendo su dominio sobre él y reafirmando su lugar en la jerarquía del hogar. Este comportamiento también puede estar relacionado con el instinto de los gatos de buscar lugares elevados para observar su entorno y sentirse seguros.
4. Protección
La necesidad de sentirse seguros y protegidos también puede ser un factor en por qué los gatos eligen sentarse sobre sus dueños. Al estar cerca de una persona, un gato puede sentirse protegido y tener una sensación de seguridad que no encontraría en otro lugar. Esto es especialmente cierto en situaciones nuevas o desconocidas, donde un gato puede buscar refugio en su dueño para sentirse más seguro.

5. Comportamiento aprendido
En algunos casos, sentarse encima de una persona puede ser un comportamiento aprendido o condicionado. Si un gato recibe atención y mimos cada vez que se sienta sobre su dueño, es probable que repita este comportamiento en el futuro para obtener el mismo tipo de interacción. Esto puede llevar a un ciclo en el que el gato continúe sentándose sobre su dueño como una forma de buscar atención y afecto.
6. Placer y empatía
El acto de sentarse sobre una persona puede ser simplemente una forma de los gatos de buscar comodidad y placer. Al encontrar una superficie suave y cálida para descansar, un gato puede optar por instalarse sobre su dueño como una forma de relajarse y disfrutar de un momento de tranquilidad. A su vez, un gato puede percibir el estado de ánimo de su dueño y sentarse sobre él es una forma de ofrecerle consuelo y compañía.
Otras noticias de Animales
Luján. El ansiado viaje a un santuario de los dos osos que quedaron a la deriva en el exzoo junto con otros 60 animales
De África a América. Cómo eran los capibaras hace millones de años: migraciones, gigantismo y extinciones
“Ladra y odia bañarse”. Pablo, el argentino que dejó a su familia para ser therian dálmata en México
- 1
Un neurólogo explicó en detalle la relación entre los picos de glucosa y el Alzheimer
2Un minimarket en Puerto Madero: el nexo del Mencho Oseguera Cervantes y el Cartel de Jalisco Nueva Generación con la Argentina
3El cumpleaños de Mahiques en la quinta vinculada a la AFA provoca pedidos de excusación y críticas al juez
- 4
Videos y fotos: reportan incendios y ataques en México tras la muerte del narco “El Mencho”







