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Cuando Romi Goransky, quien me introdujo en el mundo del Furoshiki, me invitó a recorrer la zona de las lanas, no lo dudé ni un segundo. No tejo ni no tengo intenciones de hacerlo (no por ahora), pero muero por este material y todo lo que puede producir. No quise perderme este paseo, lleno de colores y texturas, y de paso invité a Julieta, una joven emprendedora que está recién dando a conocer a sus tejidos Sospechosos.

La zona de las lanas está principalmente enfocada sobre la Av. Scalabrini Ortiz entre la Av. Córdoba y Av. Corrientes, Villa Crespo. Como en todo polo comercial, hay de todo y para todos los gustos. Van a poder encontrar lanas, telares, hilos artesanales, agujas, accesorios y todo lo que esté ligado al oficio. Hasta hay una señora con un puesto callejero que vende revistas especializadas en tejidos y crochet. Lo importante es ir con tiempo, ganas y paciencia, porque hay comercios atestados de personas y la espera puede ser larga.

Nosotras entramos en varios lugares pero me quedé con un favorito, Lanas Naturales, no sólo porque me gustó la variedad y el orden de sus propuestas, sino porque además encontré una idea que puede servirles para replicar en casa. Se las presento:

Son bastidores recubiertos en lana y lana enmarcada con un marco antiguo (una buena forma de recordar a la abuela tejedora sin usar una foto). Hasta yo, que soy un cero con las agujas, podría aprovechar esta idea y las combinaciones de colores que Celeste, dueña del local, eligió para elaborar sus cuadros, a modo de muestrario. Me da una sensación cálida, como si fuera una buena forma de abrigar la casa en invierno.

Y como el invierno estaba a flor de piel, aprovechamos para almorzar en Mill, un hermoso restó ubicado en la esquina de Av. Scalabrini Ortiz y Castillo.

El lugar es fantástico, cálido y muy luminoso gracias a sus amplios ventanales. Ni Bimba y Joselito, dos creaciones de Julieta, no se perdieron el almuerzo servido en vajilla como en casa.

Entre tantas lanas y sopa calentita, no hay frío que gane la pulseada. Empónchese y no se pierdan este paseo. ¡Muy buen lunes!
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