
Mucho más que dos
Comenzaron hace años en el Parakultural, y ahora José Luis Oliver y Marcelo Mazzarello volvieron a reunirse para ponerle humor al regreso de Peor es nada , por América
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Ya nos pasaba en el ParaKultural. Salíamos a escena y la gente se reía y no sabíamos bien de qué... Bueno, en realidad, si sabíamos de qué, de lo patético que era vernos ahí parados", dice entre risas José Luis Oliver ante la atenta y cómplice mirada de su compañero de ruta, Marcelo Mazzarello, con quien ahora comparte sketches en la vuelta de Jorge Guinzburg con Peor es nada .
"Parece que juntos es peor. No voy a negar que se ríen de nosotros por separado, pero cuando estamos juntos se nos ca... de risa en la cara", intenta analizar la situación Marcelo.
No hay una razón lógica, pero es cierto, algo pasa cuando están juntos. Quizá sólo se deba a esa tan famosa química, la misma que tan buenos resultados les dio a Fabio Alberti y a Diego Capusotto. Con varios años sobre las tablas, saltaron sin demasiada suerte a la televisión con Pin ball, un programa de juegos en el que el dúo se encargaba de los separadores. Las cosas parecían ir sólo bien, hasta que Lucho Bender les dio el espaldarazo con el que todos sueñan. La publicidad de YPF No me falsee la promesa los ubicó en otra posición. "Fue la catapulta -gesticula Mazarello y dibuja en el aire un cartel al mejor estilo Broadway-. De ahí en más no paramos."
Tal fue el boom de aquella publicidad que los mismos personajes tuvieron una especie de prolongación en el éxito de Guillermo Francella Naranja y media. Después harían Lo tuyo es mío, por Canal 9 y la obra Teatro Zen , por nombrar algunos trabajos juntos. Por separado Oliver, se jugó con Delicatessen, con el ciclo ya de culto Lucho y Tito y las bromas telefónicas en los avisos de Telecom. Por su parte, Mazzarello hizo de las suyas en Muñeca brava , Buenos vecinos y en la ópera prima de Lucho Bender, Felicidades. Reír en la Argentina. Dicho así parece una misión imposible. Pero es mejor reír que llorar en los tiempos que corren. "Es una tarea muy, pero muy difícil -reflexiona Mazzarello-, porque todo el tiempo tenés que competir con los políticos. No nos van a negar que ellos son los número 1."
- Pero ellos hacen un humor mucho más negro...
Mazzarello : -Demasiado negro y por eso el Comfer tendría que multarlos.
Oliver: -De por sí ya es jodido hacer reír a la gente y si a esto le sumás este atenuante resulta casi imposible. Qué más cómico y patético que todos estos ladrones.
Pero no todo es tan malo como parece. Hay una vertiente en el humor, como el de Peor es nada que se anima a meterse con lo que pasa.
"Y en este sentido pasás a ser una válvula de escape", dice en un tono mucho más serio el ex Tito.
"Son como los sueños -filosofa Marcelo Mazzarello-, que desde la inconsciencia te permiten digerir cosas que de otra manera resulta imposible."
"Para que esto pase, el humor -explica el del apellido inglés- tiene que se inteligente y piola, porque en definitiva vos sos un aliciente de una situación de la que uno también forma parte."
- Pero no siempre es bien recibido. A Carlos Ruckauf no le gustó nada lo de la familia bonaerense (la apuesta más fuerte de Peor es nada, una familia paranoica por la inseguridad).
-Los políticos se bancan todo hasta cierto punto. Todo bien con las imitaciones (muestra todos sus dientes en una gran sonrisa al mejor estilo Ruckauf), de la que ellos mismos se ríen o, en definitiva, no queda otra -comenta Mazzarello, quien se luce como el riojano en el sketch Bolocco por tí -. En cambio, el humor de la familia bonaerense es mucho más urticante, porque muestra algo que está pasando y en cierta forma te invita a reflexionar. Me parece que este sketch tiene un estilo que abre camino.
-Seamos sinceros -proclama Oliver-, es más fuerte esta realidad, como la que propone la familia bonaerense, que el casamiento de la Bolocco y Menem y la placa de Crónica contando los días que faltan. Uno tiene miedo de bajarse para guardar el auto.
Esta veta apasiona a Marcelo Mazzarello, quien actualmente, con la dirección de Lía Jelín, se sube al escenario del teatro Del Nudo (Av. Corrientes 1551; 4373-4006) con Los locos de la reina, una sátira social y política de Jacques Rampal. A mil, la semana pasada terminó el rodaje de Chúmbale, la versión cinematográfica de la obra homónima de Oscar Viale, dirigida por Aníbal Di Salvo y en la que comparte cartel con Enrique Pinti y María Rosa Fugazot.
La vida después de Tito
"Fue una experiencia bárbara, pero ya fue -acentúa Oliver sobre la posible vuelta de Lucho y Tito , un clásico de la tevé por cable -. No deja de sorprenderme lo que generó, gente que se junte en el parque Rivadavia para intercambiar videos o que en el show de los Divididos me preguntaran si íbamos a ser la banda soporte. Con Javier (Lombardo) nunca nos vamos a poder olvidar el unplugged que hicimos en Fantabaires, donde un montón de pibes cantaban a la par nuestra." Ahora se divierte con Marcelo en Peor es nada y se anima a contar chistes vestido de granaderas, en uno de los sketches que más gustan.
Serios, duros -a pesar de estar sentados -e imaginando y sufriendo el uniforme Marcelo lo mira y le cuenta casí sin mover la boca: el médico le dice al paciente que se tiene que hacer un análisis de orina, uno de materia fecal y otro de semen. A lo que el buen hombre contestó: "Si le dejo el calzoncillo, ¿no es lo mismo?
No es fino, señora.
Peor es nada. Martes, a las 22, por América.






