
Museo del papel
En el La Villa se aprende la receta de este invento milenario
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Al 2400 de la calle San Nicolás, en el barrio de Villa del Parque, un cartelito empotrado en la pared anuncia: museo-molino de papel, La Villa, de Crivelli. La curiosidad golpea a la puerta y es el propio Ricardo Crivelli -artista y diseñador gráfico de profesión- quien invita gentilmente a subir la escalera de su casa. Los escalones se suceden en espiral hasta la planta alta, entre litografías y grabados que señalan el camino hacia una sala con 70 obras de papel dispersas por todas partes, incluido el balcón de la vivienda.
"La colección creció tanto que me quedé sin espacio para exponerla -apunta el anfitrión-. Todo comenzó por casualidad, cuando vi al artista Laurence Barker preparar el papel para su obra. Desde la recolección de las plantas y los trapos, el control de las fibras, la maceración, los colores, las texturas y las formas, descubrí que el papel hecho a mano permite realizar una trabajo mucho más completo y decidí adoptarlo para mi propia actividad."
Entre las obras plásticas, se destaca la exhibición de una serie de antiguas maquinarias relacionadas con la historia de este invento chino: una prensa litográfica de 1837, una impresora plana de 1905 y tacos xilográficos con logotipos de los primeros teatros de Buenos Aires, tallados entre 1850 y 1900.
Claro está -y como su nombre lo indica- en lo de Crivelli funciona también un molino de papel, donde el artista elabora en forma artesanal su material de culto.
"Este emprendimiento me hizo tomar una posición ecológica frente a la vida y me enseñó a emplear elementos tan diversos como retazos de ropas, los billetes triturados del Banco Central o las mismas plantas, sin necesidad de matarlas", explica.
Para difundir sus conocimientos en todo el país, el museo del papel también cuenta con el Papel móvil , un vehículo que recorre las escuelas como fábrica de papel ambulante. El objetivo es reciclar lo que ya no se usa, aprovechar lo que está al alcance de la mano y enseñar a los chicos las posibilidades que nos ofrece la naturaleza.
Como testimonio vivo de esta filosofía, la visita incluye un itinerario por el jardín de la casa, entre bananos, juncos, formios, ravenalas, lirios y achiras. Todas especies arbóreas cuidadosamente identificadas, que sirven de materia prima.
Después de conocer estos tres espacios, el recorrido finaliza de manera práctica: con una clase para la elaboración del propio papel artesanal, que cada visitante fabrica y se lleva como recuerdo.
Museo-molino La Villa , de Crivelli. San Nicolás 2481; 4567-0357/4197. Previa concertación telefónica, el público puede asistir los domingos, de 10 a 12 y de 17 a 19. Entrada, $ 5 (niños) y $ 8 (adultos). Las visitas guiadas escolares se realizan los martes y jueves.





