
Museo Sarmiento
Un paseo por las etapas de la vida del primer maestro del país
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La reciente inauguración de la estación Juramento del subte D es la excusa perfecta para un paseo por un lugar que, si bien es conocido, merece algo más que el tránsito fugaz.
Justo a la vuelta de la boca del subte, la plaza Belgrano reúne edificios con historia y la monumental parroquia Inmaculada Concepción, conocida comoLa Redonda. De yapa, los que se apuren en recorrer la zona, podrán disfrutar del color amarillo-dorado del gingko biloba , un antiguo árbol originario de China, que se asoma desde el patio del Museo Larreta.
Frente a la plaza, que en otro tiempo fue el centro del poblado, se destaca imponente y rosada, la fachada del Museo Histórico Sarmiento.
Cuando el alumbrado era el candil y existía el oficio de farolero, el arquitecto don Juan Antonio Buschiazzo fue el encargado de construir el edificio que hoy alberga al museo y que se inauguró a mediados de 1873, como Casa Municipal. Pero esa función no fue la única ni la más importante; el bello edificio de columnas dóricas, pórticos y una torre con reloj, expresión del neorrenacimiento italiano, tenía un destino más grande. En efecto, en 1880, durante la revolución de Carlos Tejedor, el primer mandatario Nicolás Avellaneda se mudó -con gobierno y todo- a la Casa Municipal. Era un momento de rivalidades entre autoridades nacionales y provinciales y así, aunque fugazmente, Belgrano funcionó como capital y en el histórico museo se sancionó la ley de federalización de la ciudad de Buenos Aires y se consolidó la organización definitiva de la Nación.
Hechos de tal importancia convirtieron a la casa en Monumento Histórico Nacional y en 1938, en ocasión del cincuentenario de la muerte de Sarmiento, se decidió que en esa propiedad se expondrían los objetos, la biblioteca y el archivo del prócer que habían sido donados por sus hijos.
Las distintas salas muestran los muebles de caoba, de estilo victoriano, usados por Sarmiento en su último domicilio en Buenos Aires y definen por medio de libros, pinturas y objetos personales, las distintas etapas en la vida del primer maestro del país.
En el dormitorio se ve un sillón articulado que le sirvió durante los últimos años de su vida. Sentado allí, el hombre de incansable acción, apoyaba su cuaderno en el atril, se acercaba la lámpara y escribía. Hijo de Clemente Sarmiento y Paula Albarracín, Faustino Valentín fue el único varón entre cuatro mujeres y ya desde muy joven se apasionó por la convicción de educar. Con el tiempo, el Valentín desapareció y en homenaje a Santo Domingo, Sarmiento se cambió el nombre.
Entre los objetos, no podía faltar una manta confeccionada en el telar rústico de doña Paula, un símbolo del trabajo de la mujer de antaño. "Tejía mi madre doce varas por semana, que era el corte de hábito de un fraile, y recibía seis pesos el sábado, no sin trasnochar un poco para llenar las canillas de hilo que debía desocupar al día siguiente", cuenta Sarmiento, todavía preocupado, en Recuerdos de provincia . También se retratan sus primeros pasos como periodista, cuando fundó El Zonda, un periódico que de la misma forma que el viento seco y caluroso que sopla en San Juan, fue pensado para arremeter con las costumbres de la colonia que todavía eran visibles en la provincia. En 1839, con el país dividido entre unitarios y federales y debido a sus diferencias con Rosas, Sarmiento se exilió en Chile. Allí, recibió el apoyo del joven estadista Manuel Montt, que rápidamente le consiguió trabajo como periodista, lo nombró director de un colegio y tiempo más tarde le costeó un viaje de estudios a Europa.
Varias ediciones del Facundo , óleos de su hermana Procesa, vajilla de porcelana de cuando fue presidente; los anteojos y la pluma, objetos emblemáticos, que cuentan una anécdota en cada visita guiada.
Igual que ayer
En el camino de vuelta al subte, los visitantes ingresarán en la confusión de gente y autos de la avenida Cabildo y acaso sonreirían al saber que el tránsito en la zona es de larga data.
En un artículo publicado, en 1916, en La Prensa de Belgrano se contaba que en el año 1873 "la que es ahora la calle Cabildo, a la sazón era un camino intransitable para jinetes y peatones, por donde de tarde en tarde rodaba con lentitud irritante una fila de carretones llenos de verdura".
Los vehículos de nuestra época son carretones último modelo, con calefacción y sonido estéreo. Pero, al parecer, las descripciones de antaño mantienen su vigencia.
Qué, cómo, cuándo, dónde
Datos útiles. El Museo Histórico Sarmiento está situado en Juramento 2180. El horario es de martes a viernes y los domingos, de 14 a 19. La entrada cuesta $ 1. Se realizan visitas guiadas gratuitas, los martes y jueves, a las 9.30, 10.30, 14, 15. Informes, lunes a viernes, de 14 a 19, 4783-7555. E-mail: mhs mcmhs.gov.ar Exhibición. A partir de hoy y hasta el 8 de agosto, se podrá visitar la exposición Trenes y ciudades en miniatura . La muestra está integrada por maquetas en escala que recrean la vida en las ciudades y en el campo, con movimientos de luz y sonido. Hasta el 18, el horario es viernes, sábados y domingos, de 14 a 19. Durante las vacaciones, la exposición permanecerá abierta todos los días, de 14 a 19. Entrada, $ 5.
Conferencias. Además, los vecinos deben saber que los primeros domingos del mes, a las 17.30, se realizan conferencias sobre destinos turísticos en audiovisuales a cargo del profesor Dr. Luis Lepera. Informes, 4783-7555.
Archivo y biblioteca. Puede ser consultado por estudiantes e investigadores y contiene cerca de 13.000 cartas, algunas de ellas escritas por Sarmiento y otras enviadas al prócer a lo largo de su vida. Cafetería Del Museo . Antes o después de visitar el Museo, el restaurante es una buena opción para un break. Se sirven pizzas a la piedra y el precio de una grande oscila entre $ 9 y $ 14. También vale la pena probar la merluza negra con salsa de camarones al champignon y spaghettis negros ($16), la trucha con almendras ($11) o el solomillo a la pimienta verda con milhojas de papas ($14). De postre, vale probar el aro de merengue, con helado, salsa de frambuesas y frutas de estación ($ 8). El horario es de 9 a 12. Informes, 4788-4477/78.
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