
Nadia Comaneci, exgimnasta olímpica: “Cuando decían que no podía hacer algo, no lo entendía como un límite, sino como un impulso”
La deportista rumana, que obtuvo el primer 10 perfecto en la historia de los Juegos Olímpicos, recordó cómo la disciplina, la perseverancia y la confianza en sí misma marcaron su carrera
2 minutos de lectura'

Nadia Comaneci marcó un antes y un después en la historia de la gimnasia artística. En los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, cuando tenía apenas 14 años, obtuvo el primer 10 perfecto registrado en esta disciplina, una calificación inédita. Casi cinco décadas después, la exgimnasta rumana volvió a captar la atención al compartir cuál fue la mentalidad que la ayudó a alcanzar ese logro y a sostener una carrera en un deporte de máxima exigencia.
Cabe destacar que su camino comenzó de forma inesperada, ya que, con apenas seis años, fue descubierta por los entrenadores Béla y Márta Károlyi mientras hacía acrobacias en el patio de su escuela. Desde entonces, entrenó bajo una disciplina estricta que la llevó a convertirse en campeona europea a los 13 años y, poco después, en una leyenda olímpica. Sin embargo, asegura que más allá del talento, lo que siempre la impulsó fue el deseo constante de superarse.

En una entrevista con ELLE, Comaneci explicó que desde chica encontró en la gimnasia un espacio para canalizar su energía. “La vida se construye por etapas. De pequeña, era pura energía buscando un cauce, y la gimnasia fue ese lugar donde canalizarla. Muy pronto descubrí el gusto por el desafío, por aprender, por superarme y por conectar con los demás. Siempre me atrajeron los retos”, afirmó.
Esa actitud también fue determinante frente a los prejuicios. “Cuando alguien me decía que las niñas no podían hacer algo no lo entendía como un límite, sino como un impulso. Nunca presté atención a esas barreras, y mucho menos las acepté”, recordó.

La exgimnasta resumió esa filosofía en una frase que, según contó, la acompañó durante toda su carrera: “Si una persona dudaba y decía: ‘A que no puedes’, mi respuesta siempre era la misma: ‘A que sí’. Y lo hice, una y otra vez”. Hoy, a los 64 años, continúa vinculada al deporte desde su academia de gimnasia y como integrante de la Academia Laureus, donde promueve el poder del deporte como herramienta de transformación personal y social.



