
Noche galáctica y el fin de una era
1 minuto de lectura'
"Si no venía hoy, no hubiera podido dormir", asegura Esteban, de 33 años. "No se trata sólo de ver la película antes, sino también de vivir la previa", se suma Diego, de 30. "Yo la vi en la avant-première de la Fundación Garrahan, así que voy por la segunda -agrega Maxi, de 22-. En estos primeros días la vemos cuatro o cinco veces, hasta conocer bien los detalles. Después vendremos una vez por semana." Son las 22.15 del miércoles y ellos se acaban de conocer en la fila del Atlas Lavalle; obviamente, tienen de qué charlar. Adelante, casi en primer lugar, Mariana, de 18, cuenta cómo tuvo que acompañar durante tres años la ansiedad de Alejandro, de 30. Además de amigo, él trabaja en la panchería de su padre, en Moreno, donde suelen caer otros fans de la saga. "Fue una larga cuenta regresiva, la piel de gallina aumentaba cada día", dice el muchacho, que sacó diez entradas (para él y sus amigos) dos semanas antes. La fidelidad, esta noche, no se mide en los mejores disfraces ("los buenos están carísimos, porque son importados", aclaran), sino en quién llegó antes a la boletería y luego a la función de preestreno, muestras de orgullo que todos quieren dar a conocer. Claro que también hay uniformes, porque el clima ayuda: la escasa lluvia es buena excusa (por si hiciera falta) para usar pilotos o sobretodos lo más estilo-jedi posible. Debajo, infaltable, la remera de alguno de los films de la saga. Pocos compran muñequitos en el stand de merchandising: el joven Anakin, de unos diez centímetros y con doble vestimenta -de Jedi y de Darth Vader-, cuesta 120 pesos (casi el triple que en Internet).
Padres cincuentones con hijos adolescentes, muchos más hombres que mujeres, gente lista para empezar a correr, porque las entradas no son numeradas. La fila en Hoyts Abasto comenzó a formarse a las 19, casi cuatro horas antes de la habilitación de las salas. Allí se dieron ¡nueve! funciones de trasnoche, con entradas casi agotadas como en la mayoría de los cines. Fueron 77 proyecciones en total, donde se repartieron 13.020 espectadores, más del doble que en el preestreno de "Episodio I: La amenaza fantasma" y poco más que en "Episodio II: El ataque de los clones".
Los primeros en llegar a Cinemark Palermo sí se disfrazaron, aunque de manera poco convencional. "La idea es burlarnos un poco de los fans más hardcore", dice uno de ellos, con antenitas de... ¿la Hormiga Atómica? "Si tuviera las orejas de Spock, las habría traído", se ríe Claudio, mientras el grupo practica el saludo de Star Trek para recibir a los que van llegando. "Paren que nos van a c... a trompadas", sugiere Pablo, el único fan verdadero del grupo. Ya es medianoche y ahora, por mucho, son minoría.
1
2“Me tiró un like”. La historia de amor del jugador de hockey argentino con el primer ministro de los Países Bajos
3El calendario lunar de marzo 2026 en la Argentina
4El dolor de la muerte la hizo acompañar, con yoga y alimentación, a mujeres en su fertilidad: “El camino de cada una no lo podemos saber”



